La suspensiòn y los restrasos en los juzgados es algo habitual
La suspensiòn y los restrasos en los juzgados es algo habitual - ABC
Tribunales

Una Justicia que «tarda años y que no ayuda al ciudadano»

Tres años para que le devuelvan 12.000 euros, o quince por una pelea, ejemplos de dilaciones judiciales

SEVILLAActualizado:

Once de la mañana de un día cualquiera de la semana e n el edificio Noga, sede de algunos de los juzgados más saturados de Sevilla, entre ellos los de loSocial o lo Penal. Entre los estrechos pasillos de este edificio decenas de ciudadanos esperan su turno armados de paciencia hasta que les toque su juicio. En la puerta que conduce a la sala de vistas hay un cartel con los juicios del día, normalmente una docena. En uno de ellos, un juzgado de lo Social, hay once vistas señaladas, la mayoría de ellas, según el cartel, son reclamaciones de cantidad, despidos, incidencias con la Seguridad Social, modificaciones de medidas de trabajo, todas cuestiones que pueden parecer insignificantes sobre el papel y cuyos juicios se resuelven en una vista que dura minutos pero que afectan mucho al ciudadano. Seguramente por eso es difícil que los afectados, los «justiciables», como se les denomina en el argot jurídico, quieran dar la cara.Se prestan a contar su experiencia pero no a salir en la foto.

Es el caso de un hombre, cuyo juicio para que le devuelvan los 12.000 euros que le deben de nóminas atrasadas está fijado para 2020. Pese a que presentó la demanda por «adeudo de salario» en marzo de 2017 después de que le dejaran de pagar en 2015, la vista oral no será hasta junio de 2020. Por eso, este hombre, que no revela su identidad porque está en juego su dinero, asegura que «la Justicia es muy lenta y no está para ayudar al ciudadano». No ve lógico que «tenga que esperar mas de tres años» y que la Justicia no está para resolver lo que debería.

Otra situación es la de una joven que trabaja en la Administración y que, pese a ganar un concurso de méritos, vio como otra compañera impugnó el puesto que le asignaron. Llevó el asunto a los tribunales y aún no hay resolución. En su caso, el juicio también se ha fijado para el año 2020. «A mi me conviene que se retrase pero esto es un barbaridad», admite.

Otro caso, por una riña tumultuaria en 2005 tampoco ha sido aún juzgada trece años después de que la pelea. Es uno de los procedimientos que lleva el letrado Simón Fernández Rebollo que achaca suspensiones y retrasos a una Ley de Enjuiciamiento Criminal excesivamente formal para las citaciones y la falta de medios de la administración. «Tenemos un sistema antiguo y unos medios obsoletos», dice. El abogado y exjuez, Iván Escalera, cree que muchas veces el juicio se produce cuando lareclamación ha dejado de tener sentido. Y resume lo que ocurre con una frase: «Una Justicia que tarda años no es Justicia».