Unos agentes de Policía cachean a un sospechoso en la calle
Unos agentes de Policía cachean a un sospechoso en la calle - ABC
Sucesos

El ladrón del cartelito y otros hurtos clásicos que funcionan en Sevilla

Al día se denuncian en la capital sevillana 54 robos sin violencia ni intimidación cometidos en su mayoría por reincidentes

SEVILLAActualizado:

Carteristas, especialistas de los descuidos, los cogoteros, los ladrones cariñosos, el artista del cartelito...los hurtos son un quebradero de cabeza para los cuerpos policiales porque es una actividad delictiva que no cesa. Sus responsables son en su mayoría delincuentes reincidentes que se enfrentan a penas de multa que nunca pagan al declararse insolventes.

Al día se denuncian en Sevilla 54 hurtos, la mayoría de carteras, bolsos y teléfonos móviles que las víctimas suelen perder en zonas de gran afluencia de público o en descuidos. Según datos del Ministerio del Interior entre enero y junio de este año se cometieron 14.279 hurtos en la provincia; de ellos casi diez mil en la capital. Las cifras muestran un descenso leve con respecto al año anterior. Aunque si se echa la vista hacia atrás, la ciudad de Sevilla cerró 2016 con un 2% más de denuncias por este tipo.

Esta estadística sólo reconoce los casos que son comunicados por las víctimas a los cuerpos policiales, quedando fuera aquellos que ni siquiera se denuncian porque lo sustraído es de escasa cuantía y el afectado no tiene ninguna esperanza de poder recuperar sus pertenencias.

Los hurtos han generado toda una galería de especialistas que han hecho de este delito menor su forma de vida. Recientemente, la Policía Nacional advertía del ladrón del cartelito, un individuo que había robado al menos a diez personas en zonas turísticas de Sevilla mientras consumían en veladores. Su «modus operandi» consiste en distraer a sus víctimas mostrándoles folletos o carteles con los que pide limosna. Así oculta sus manos para poder quitarles los objetos que han dejado encima de la mesa. Tras ser detenido, fue puesto en libertad. Los agentes no dudan de que habrá vuelto a actuar.

No es la única amenaza. Los guías turísticos también han detectado cómo los carteristas que se camuflan entre los grupos han vuelto a atacar en el corazón de la capital.

El hurto que «mancha»

Otros golpes detectados en Sevilla para los que hay que estar en guardia son: la mancha. La víctima relata cómo le aborda en la calle un desconocido que le derrama algo encima simulando un accidente. Al instante se ve rodeado por más personas que le ofrecen a ayudarle a limpiarse, cuando en realidad están interesados en dejarle vacíos los bolsillos.

Vigilando tu cogote

Los cogoteros son los ladrones que acechan a las víctimas en los cajeros o dentro de las sucursales. Vigilan si van a sacar dinero en efectivo para cuando salgan a la calle, echarse encima. Lo habitual es simular un empujón o un tropiezo y en mitad de la confusión hacerse con el dinero.

Hay ladrones que acechan a sus víctimas en los cajeros automáticos
Hay ladrones que acechan a sus víctimas en los cajeros automáticos-ABC

El abrazo con trampa

Otra técnica que utilizan algunos especialistas del hurto es acercarse a la víctima en la calle y por sorpresa darle un fuerte abrazo. No se ha confundido de persona ni tampoco es un arrebato incontrolable de cariño. Es una simple treta para distraer y confundir a la persona que recibe ese inesperado gesto. En 2015, dos mujeres y un hombre de nacionalidad rumana fueron arrestados en Huelva por cometer decenas de robos en varias provincias andaluzas, entre ellas Sevilla.

Era un grupo itinerante que elegía preferentemente a personas mayores, a las que se acercaban intentando entablar conversación, para acto seguido abrazarlas y besarlas, llegando incluso en algunos casos a ofrecer favores sexuales. En este caso sí empleaban la violencia porque aprovechaban la confusión para arrancarles de un tirón las joyas que llevaban o cualquier otro objeto de valor.

El especialista del descuido

Son los ladrones que están atentos a cualquier despiste. No dudan incluso en meterse dentro de comercios aprovechando que los clientes han dejado sus pertenencias sin vigilar un instante o que el género está en el mostrador sin los empleados cerca. En segundos entran y salen del comercio con el botín en sus manos. Así actuaba, por ejemplo, un experto ladrón arrestado en enero de este año en el centro de Sevilla. El individuo, de 50 años y apresado por la Policía Local, estaba reclamado por ocho juzgados distintos y acumulaba más de 40 antecedentes policiales.

Los agentes lo detuvieron después de que un grupo de personas lo redujera tras sorprenderle robando en un puesto de mercadillo. Momentos antes también había sustraído el bolso de una empleada de un establecimiento.