Lenis Galvis - VANESSA GÓMEZ

Lenis Galvis, la «heroína del bolso» de Rochelambert

Esta mujer colombiana redujo con su bolso a un atracador con pistola en una perfumería de Sevilla

SEVILLAActualizado:

Nunca podría imaginar Lenis Galvis que se convertiría en estrella mediática por una acción como la que protagonizó sobre la una de la tarde del pasado martes, cuando fue testigo directo de un atraco en la perfumería del número 92 de la calle Tarragona. La colombiana, natural de Planeta Rica (Córdoba, Colombia), lleva cinco años viviendo en Rochelambert, después de vivir mucho tiempo en Alcanar (Tarragona).

El pasado martes entró en la Perfumería Ana para comprar «jabón y cosas de droguería que me gusta comprarlas aquí». El destino quiso que justo en ese momento un atracador intentara robar pistola en mano. Fue entonces cuando reaccionó cogiendo el bolso (cargado con cosméticos y una botella de agua), para golpear al atracador, y conseguir reducirlo con la ayuda de otros clientes hasta que llegó la Policía, acción que provocó la admiración de todos los presentes.

Los protagonistas del Vídeo

El vídeo del atraco circula por las redes sociales desde entonces, y ha sido visto por miles de personas en todo el mundo. «Lo quería tener mejor en secreto. la gente me felicita pero me hubiera gustado que no hubiera salido el vídeo» decía Lenis Galvis, quien a su vez quiere dar a la gente «muchas gracias porque aquí estamos para ayudarnos los unos a los otros».

Patricia Muñoz es la dependienta que se esconde tras varios rollos de papel higiénico en el vídeo, porque «el mismo atracador ha venido tres veces con pistola en el último mes y medio, aunque esta vez no se esperaba a nadie tan valiente como esta clienta. Se pasa mucho miedo», afirma.

Patricia entiende que el vídeo parezca una comedia «pero porque no tiene sonido. Si escuchas a la gente chillando, los botes volando... es para vivirlo», dice. «Cuando disparó todo el mundo se echaba al suelo. Había hasta bebés dentro. Si la mujer no hubiera reaccionado así, no hubiera venido ni televisión ni nada», recuerda.

«Ahora ya me río y veo el vídeo y me harto de reír, pero la reacción de taparse es porque él siempre decía que no le intimidáramos con la mirada. La primera vez me tapé con la mano y ahora con el papel higiénico». «Se pasa mucho miedo. En otra ocasión hace cinco años me atracaron con cuchillos, pero vengo a trabajar, no a jugarme la vida», afirma.

Igual piensa Juan Carlos García, el otro protagonista que aparece en la caja justo cuando entra el atracador, «intentando siempre reducirlo y quitarle la pistola. En ese momento no piensas, actúas y ya está», dice. Para Juan Carlos el hecho de que se divulgue tanto tendrá sus puntos buenos y malo. Si sirve para concienciar bien, pero cuando lo ví me extrañó muchísimo. Me lo mandaron por Wassap anoche unos amigos y me sorprendió mucho», recuerda. «En ese momento no piensas, actúas y ya está. Veo más importante el hecho de una señora que se avalanza sobre un atracador que portaba un arma de fuego, por eso no quise soltar el arma nunca», subraya.

Mariola Navarro aparece en el vídeo una vez que entra un señor y tiran al atracador en el suelo. «Salgo para fuera y entre tres bloqueamos al hombre hasta la llegada de la Policía. Como experiencia es muy desagradable. Ante un momento de pánico nunca se sabe como va a reaccionar la persona. La adrenalina se dispara pero a la vez tranquila porque lo hemos cogido», dice.

Recuerda también que «es la tercera vez en un mes y medio que nos atraca a punta de pistola. Esta vez incluso con disparos reales o no porque en esos momentos no se sabe. Los vídeos no me hace ni pizca de gracia que se lo tomen con humor, porque en las redes sociales la gente hablando gratuitamente hacen daño», afirma

Juan José Muñoz es uno de los vecinos que pasaba allí pero a quien no le dejaron intervenir en la escena sus vecinos porque padece del corazón «y le podría dar un infarto». Entonces se quedó en la puerta y aparece en el vídeo cuando llama por el móvil a la Policía, que «cuando llegaron ya tenían prácticamente el trabajo hecho», recuerda.

Como dice Toñi Gómez, la encargada de la tienda, quien confiesa que una actuación como la de Lenis «no la he visto a nadie, ni siquiera a un hombre. Esta mujer se jugó la vida ya que hasta el final no se sabía que era un arma de fogueo».