Manu Sánchez en su despacho de 16 Escalones - ABC

Manu Sánchez: «A Madrid hay que ir pero no irse, porque podemos hacer todo desde Andalucía»

El cómico y humorista sevillano se juega esta noche su continuidad en «Bailando con las estrellas»

SEVILLAActualizado:

Manu Sánchez todavía no ha cumplido los 33 años, pero parece que lleva en la tele toda la vida. Al menos en Canal Sur. En Andalucía ha crecido profesionalmente, le salió bigote y se ha hecho adulto y empresario, al frente de su productora 16 Escalones. Pero en la actualidad, ha apartado temporalmente su faceta más cómica para convertirse en bailarín cada martes en «Bailando con las Estrellas» de TVE. Esta noche le toca un vals. Pero un mal paso, lo puede traer de vuelta a Dos Hermanas.

«Está siendo un reto estupendo, me estoy divirtiendo un montón, me lo estoy pasando muy bien, hay momentos de frustración porque me enfrento a algo que no controlo para nada porque no había bailado nunca. Pero es bonito porque forma parte del proceso de aprendizaje. Tengo un síndrome de Estocolmo absoluto con esto del baile. Igual lo dejo todo y me dedico al baile» apunta este famoso nazareno.

A pesar de que el gran público, primero el andaluz y después el nacional, lo conoció contando chistes o con sus monólogos, no hay reto que lo achante. Porque entiende que se trabajo, el show business, exige ser artista para todo. «Si ahora tocaba aprender a bailar, entiendo que esto es enriquecer mi carrera y además con una visibilidad en prime time en TVE a nivel nacional, me parecían todo ventajas. Sigo sintiendo que es un pedalño más para arriba».

Después de forjarse una sólida carrera en la autonómica andaluza, primero con actuaciones puntuales y luego con formato propio, dio el salto a la televisión nacional con el respaldo de una trayectoria repleta de alegrías. Atrás quedaban sus primeros años, cuando con sólo 16 actuaba en La Primera como humorista. Aquella primera vez no terminó muy bien, porque tras finalizar su show, un directivo del canal le recriminó su pronunciado acento andaluz.

Momento durante el ensayo para el programa de TVE
Momento durante el ensayo para el programa de TVE - ABC

Afortunadamente para él, eso no ha sido un obstáculo para triunfar porque, según indica, «el andaluz no hay que reivindicarlo, hay que normalizarlo. Yo hablo con la zeta y eso indica una denominación de origen. Yo cuando veo un vino y tiene el sello de la Rioja veo que es bueno. Hacer humor, dedicarse a hablar, a entretener, y tener un acento que lo que mejor hace es jugar con las palabras y sacarle el doble sentido, a mi me parece una buena denominación de origen. Si me escuchan hablando con la zeta sólo indica que soy andaluz, para ver si soy tonto o lento, sólo tienen que esperar cinco minutos».

Defensor al ultranza del andaluz, y las hablas andaluzas, lleva varios años compaginando su trabajo delante de las cámaras con sus estudios de periodismo, «aunque con el Plan Bolonia, sólo puedo rascar un par de asignaturas al año». No obstante, asegura que su intención es terminar algún día la carrera, aunque se sienta más cómodo como showman.

«La verdad es que a día de hoy me siento más cómodo con la careta de cómico que la del periodista. Utilizo las herramientas del periodismo, contrastar información, opinión toda la que queramos pero que los hechos primen. Cada vez que montamos cualquier pizarra, cualquier obra de teatro, todo el equipo son licenciados, son graduados, se monta con la rigurosidad de la parte del trabajo del periodista».

Su día a día es un continuo ir y venir por toda la geogragía española, pero su centro de operaciones lo mantiene muy cerca de Dos Hermanas. Manu Sánchez apuesta por crear desde Andalucía para el resto de España.

«La gente me pregunta que si me voy a Madrid. Pero hoy día, a Madrid hay que ir pero no hay que irse, creo que se puede llegar al mundo entero con el trabajo que nos propongamos desde Andalucía. Yo creo en el tejido industrial andaluz, mi apuesta es por los profesionales andaluces pero hacerlo desde aquí para llegar a cualquier sitio. Pero hacerlo desde aquí, para llegar a Madrid, Bilbao o Barcelona, o incluso México donde tenemos empresa filial».

A Madrid o a San Sebastian, pero siempre vuelve a Sevilla, como lo hará el 29 de junio en el Cartuja Center con su último espectáculo teatral, «El buen dictador», un montaje que no es un monólogo, aunque en escena sólo aparezca un actor, él.