Fachada del convento de San Agustín
Fachada del convento de San Agustín - ABC
Patrimonio

Más dinero para monumentos de Sevilla que están en ruinas

Adepa pide que los presupuestos de 2018 destinen al menos 400.000 euros para comenzar a actuar en la conservación del patrimonio municipal

SEVILLAActualizado:

Una parte del patrimonio municipal está en peligro porque el Ayuntamiento lleva años sin invertir en mejoras de algunos monumentos que necesitan urgente actuación. Lo denuncia la Asociación para la Defensa del Patrimonio Andaluz, que tiene impugnados los presupuesto de 2017 y está a la espera de que un juzgado de lo Contencioso Administrativo se pronuncie. Entretanto, su presidente, Joaquín Egea, ya piensa en el próximo año. Aunque el preacuerdo de presupuestos de 2018 prevé un plan director de patrimonio valorado en cinco millones de euros, Adepa insiste en que el Ayuntamiento asuma sus responsabilidades ya que la Ley le obliga a los propietarios de un Bien de interés Cultural a conservarlos. Y que las actuaciones en esos monumentos deben ser prioritarias a cualquier otro gasto cultural.

Por ello Egea reclama un cambio en la política municipal de conservación a la que, según insiste, se ha dado muy poca importancia desde primeros de este siglo. Y pide que se haga una inversión inicial para empezar a trabajar en actuaciones en varios edificios del patrimonio municipal para «eliminar la ruina» de algunos. Aunque Adepa estima que hará falta una importante inversión, una partida inicial de 400.000 euros sería suficiente para empezar. De momento, y mientras se elaboran los planes directores que atiendan a los bienes de valor histórico, los monumentos que considera más urgentes son cuatro. Y para ello pide que se refleje una cantidad para cada uno de esos monumentos.

Iglesia del exconvento de San Hermenegildo. Data del siglo XVI. De la familia de arquitectos de los Vandelvira y con techumbre diseñada por Herrera el Viejo. Sin embargo, según recuerda Adepa, desde el año que se cerró, en 2006 han pasado once años. Y siguen a la espera de arreglo de sus cubiertas que soportan el peso del excremento de las palomas que anidan en las mansardas. Por ello Joaquín Egea alerta de que la situación es cada vez más penosa y que el hundimiento de la techumbre sería «una gravísima pérdida» para el patrimonio.

Iglesia del convento de Santa Clara y compás. Igualmente del siglo XVI tiene retablos de Martínez Montañés. Fue recibida por el Ayuntamiento a cambio de la cesión al Arzobispado del antiguo cine Ideal en las calles Jesús del Gran Poder y Becas. Actualmente hay obras en el segundo cuerpo del claustro y está previsto realizar otras en la torre de Don Fadrique que lleva años abandonada. Sin embargo, Adepa advierte de que la iglesia está abandonada y los retablos están repartidos por distintos puntos mientras que el coro alto corre peligro de hundimiento. «Ni un día más debe seguir esta situación de destrucción de uno de los mejores templos conventuales de la ciudad», dice Egea.

Convento de San Agustín. De las mismas fechas que los anteriores, lleva desde principios de siglo sin ser objeto de arreglos. Se mantienen el refectorio, cuyo uso está cedido a la Hermandad de San Esteban mientras que el patio con la portada de Hernán Ruíz y el solar de la iglesia fue cedido a los Cruz y Ortíz. Según Adepa, tampoco se atiende la solicitud de estos últimos de extinguir su contrato después de que su proyecto de hotel fuera rechazado por la Consejería de Cultura.

Se trata de un edificio que, para Egea, sería «perfecto» para ser utilizado por la administración. Además Adepa dice desconocer si los Cruz y Ortíz han pagado el canon anual de cesión que tenían desde hace diez años y se pregunta, si lo han pagado, que se ha hecho con ese dinero.

Iglesia de San Laureano. Según Adepa, en una operación de dudosa legalidad se modificaron alineaciones y se levantaron nuevas plantas. El propietario del convento cedió la iglesia al Ayuntamiento, éste quiso pasarla a la universidad que renunció a ella manteniéndose en situación de abandono y ruina, a pesar de las graves carencias de espacios públicos en la zona. Ahora Adepa cree que debe arreglarse el «jardinico alto».