Colonias falsas incautadas VANESSA GÓMEZ
Falsificaciones

El mercado negro de las falsas marcas se perfecciona

La Policía Local requisó 54.000 falisificaciones el pasado año: ropa, telefonía, calzados o perfumes falsos que se venden en mantas y mercadillos pero también en tiendas

SEVILLAActualizado:

Bolsos de Carolina Herrera, de Bimba y Lola, zapatillas Adidas, de Nike, colonias de Loewe, de Bulgari, chanclas de Chanel, equipaciones del Sevilla o el Betis... Se amontonan en una nave en un lugar secreto de la ciudad. En poco tiempo serán destruidas porque no son lo que parecen. Son falsificaciones de esas conocidas marcas, imitaciones casi idénticas al original que se venden en mercadillos o en mantas por la calle pero también en algunas tiendas. Es un fenómeno ilegal que se ha ido perfeccionando y que iría a mas si no fuera por la batalla que la Policía Local ha emprendido contra ellas. Sólo este año, hasta el pasado 22 de diciembre, el grupo fiscal especializado en delitos contra la propiedad intelectual e industrial de la Policía Local ha realizado al menos 25 actuaciones que acabaron en atestado por delito contra la propiedad intelectual. Estas operaciones (el propio grupo calcula muchas más ya que otros agentes también realizan incautaciones cuando es necesario), provocaron que 35 personas fueran puestas a disposición judicial y que se retuvieran unos 14 vehículos.

En esas actuaciones hubo 6 industrias implicadas (tiendas o naves) y 115 entidades perjudicadas. Es decir, 115 marcas diferentes dañadas ya que sus productos fueron copiados o falsificados. Pero lo mas llamativo es el número de piezas incautadas: 54.000 falsificaciones retiradas del mercado. Una mercancía cuyo valor estimado ronda los 800.000 euros y es muy variada. Se requisaron 43.000 artículos relacionados con la telefonía, 8.500 soportes de audio videográfico (cd y dvd) y 2.500 piezas de ropas, bolsos, complementos, perfumes... Esas no son todas las falsificaciones descubiertas. Son sólo las que este grupo ha incautado en operaciones a gran escala en naves, la mayoría de las veces a las afueras. Luego hay otras operaciones casi imposibles de contabilizar. Entre ellas las pequeñas realizadas en la calle, el top manta.

El mercado de las falsificaciones es un negocio ilegal que se ha ido perfeccionando. Tanto en elaboración de copias como en el método. «Cada vez se imita mejor. Siempre ha existido porque todos somos consumidores de productos falsos aunque a veces de forma inconsciente. Hay imitaciones de todo», dice uno de los miembros del cuerpo. Porque, aunque en el imaginario colectivo cuando se habla de falsificaciones está el bolso que imita la firma de lujo, también hay pilas o productos básicos de droguería. No hace mucho intervinieron botes de pasta de dientes con el nombre falso de un conocido dentífrico en un bazar chino. «Nadie se pone a pensar que le vayan a vender un dentífrico falso, pero esto va a más», advierten los agentes que recuerdan que en China ya imitan vehículos:hasta Rolls Royce.

En los métodos también se han perfeccionado porque estas falsificaciones llegan a todas partes y cada vez es mas difícil detectarlas. Están los que hacen un bolso y le ponen el logo de imitación de una conocida marca y otros mas sofisticados.Como cuando una marca encarga 2.000 polos a una fabrica en otra ciudad, y la fábrica produce 3.000 y los 1.000 restantes los vende en el mercado negro. En ese caso son de la misma calidad pero atentan contra la propiedad intelectual y también son perseguidos. O los identificados por reincidentes: un árabe que durante años introducía falsos calzoncillos de Calvin Klein.

Es un negocio que abarca la ropa, que copia constantemente diseños como zapatillas de deporte, o la telefonía móvil, un sector que está siendo muy castigado. Y los hay que utilizan la falsa marca para ponérsela a productos que ni siquiera vende la original. Han llegado a encontrar paraguas con el falso logo de Ferrari. O bolsos de imitación de la colección que una conocida firma tenía previsto sacar la próxima temporada; los copian del catálogo que las firmas lanzan en su web.

Hay, según los agentes «verdaderas mafias» detrás de este negocio en cadena con muchos eslabones: desde el mantero que realiza la venta ambulante, al del puesto en el mercadillo que lo instala con asiduidad hasta con expositor, la tienda o el importador. Un negocio que deja mucho dinero ya que, por ejemplo, una funda de móvil de imitación, cuesta al vendedor veinte céntimos y la vende en diez euros. Por eso también hay operaciones de todas las escalas.A veces recogen diez bolsos en una manta y otras 140.000 en una nave. Sin embargo, cambian de modus operandi y se lo llevan a otra nave.

Otro de los sectores falsificados son las equipaciones de fútbol: camisetas del Betis o del Sevilla que, en el mercado falso se venden a 15 euros frente a los 70 que puede costar la oficial. Un negocio que ha crecido porque a mucha gente le da igual que sea falso. «Lo que quiere es que el resto de la gente no lo sepa, que aparente que es auténtico». La cosa ha llegado hasta tal punto que algunas de estas falsificaciones se están vendiendo no solo en mercadillos o bazares s sino también en tiendas. Y en el sector de la perfumería (colonias y cremas) lo han perfeccionado tanto que tienen el código de barras perfecto que, según han comprobado, cuela hasta para que le devuelvan el dinero en grandes almacenes.Copias perfectas. Pero falsas.