El doctor Alfonso Rodríguez Herrera, junto a un detalle del kit que hace el test de gluten en orina
El doctor Alfonso Rodríguez Herrera, junto a un detalle del kit que hace el test de gluten en orina - JESÚS SPÍNOLA
SALUD

Un método para que los celíacos puedan ver en casa con un test de gluten en orina si llevan bien la dieta

Es probable que en verano dispongan de este kit que evitará traslados al hospital y costosas pruebas

SEVILLAActualizado:

A partir del próximo verano es muy probable que las personas celíacas dispongan de un kit que le permitirá saber en casa si han llevado la dieta correctamente sin necesidad de tener que ir al hospital y hacerse pruebas. Eso quiere decir que si nota dolores intestinales, por ejemplo, puede saber si ha ingerido gluten depositando en ese aparatito, similar a los de los test de embarazo, una muestra de orina que antes ha recogido en un botecito.

La información que recibirá es de una antelación de 24 horas y se la dirá el kit en función del color de la raya que se encienda. Le informará si el día antes ha ingerido gluten y de ahí los síntomas. Este sistema ya está en uso en algunos hospitales pero con muestran de heces que dan información de la dieta seguida varios días antes,

La versión doméstica con la orina se está investigando y en verano es probable que esté en el mercado, a disposición del usuario, según señala el doctor Alfonso Rodríguez Herrera.

«Pongamos el caso —dice— de un paciente celíaco que necesita comer fuera de casa varias veces en semana. Está preocupado por si la comida que consume será segura para él y esto le crea intranquilidad. No se controla igual la cocina en la propia casa que en un comedor colectivo. Tras comer fuera vuelve a casa y se hace un test de gluten en orina. Es muy parecido a un test de embarazo con lo cual es sencillo de hacer. El kit detecta la ingesta de gluten hasta en las 24 horas previas. Si sale negativo le da la tranquilidad de que su comida no está contaminada por gluten. Consigue sentirse tranquilo sin tener que consultar con el médico y hacerse pruebas más costosas».

La ingesta inadvertida de gluten en la dieta de los celíacos es frecuente en adultos. Esto les lleva a tener sintomatología que motiva estudios y pruebas complementarias. Algunas de ellas costosas, como las endoscopias.

Hasta ahora no era posible asegurar de un modo objetivo y reproducible que se había producido la ingesta de gluten en los días previos. Si se comprueba que el motivo de los síntomas es el consumo de gluten y no el desarrollo de complicaciones, esas pruebas no serán necesarias. Ni tampoco lo serán las visitas reiteradas a centros de referencia. Cada prueba ahorrada es un gasto menos y además libera espacio en las lista de espera para que pacientes con otras enfermedades puedan acceder a ellas.

La línea de investigación de este kit ha sido liderada por la doctora Carolina Sousa, catedrática de la Facultad de Farmacia; Rodríguez Herrera, del Grupo Instituto Hispalense de Pediatría (IHP); y, el doctor Ángel Cebolla, de Biomedal.

Recientemente, han presentado en Londres el uso en consulta real , y no ya en el curso de un ensayo experimental, de la técnica de detección de gluten en heces y orina. Asistieron investigadores de centros de referencia de Europa y Estados Unidos, como el profesor David Sanders,del Royal Hallamshire Hospital; el doctor Jeremy Woodward, del Hospital Addenbrooke de Cambridge o el profesor Daniel Leffler de la Facultad de Medicina de Harvard. «Ellos refirieron que esperan incorporar la técnica a su cartera de servicios», recalca Alfonso Rodríguez Herrera.

«Los primeros ensayos fuera del laboratorio —explica Rodríguez Herrera— se hicieron gracias a la colaboración de familias de pacientes celíacos seguidas en las consultas del Grupo IHP. Esto permitió desarrollar la metodología que se aplicó luego en el ensayo Deliac, en el que participaron más de 400 pacientes entre niños y adultos».

La celiaquía es una intolerancia al gluten de los cereales que, sin tratamiento, causa malnutrición y varias enfermedades asociadas.

A fecha de abril de 2017, tiene un único tratamiento posible: no tomar gluten. En concreto, no ingerir alimentos que contengan GIP (péptidos inmunogenicos del gluten).Si se ingieren GIP se comportan como tóxicos y ejercerán su efecto tarde o temprano.

«Si comemos fuera de casa —aconseja el doctor — hay que buscar comida que no contenga gluten. El problema comienza cuando a un alimento naturalmente sin gluten, como las patatas, las cocinamos junto a otro que si lo tenga. No es tan difícil que ocurra si freímos las patatas con el mismo aceite con el que cocinamos los calamares rebozados con harina de trigo. Esto se llama contaminación cruzada»