Miguel Bezanilla, compositor, orquestador y violista nacido en Sevilla y ahora afincado en Los Ángeles
Miguel Bezanilla, compositor, orquestador y violista nacido en Sevilla y ahora afincado en Los Ángeles - ABC

Miguel Bezanilla: «Una mala banda sonora puede cargarse una buena película»

El compositor, orquestador y violista sevillano ha participado en las bandas sonoras de varias películas de Hollywood

SEVILLAActualizado:

Cuando era un niño, a Miguel Bezanilla (Sevilla, 1986) le resultaba normal escuchar en su casa los conciertos de piano y violín que ponía su madre. Aquello no cayó en saco roto. Estudió el grado superior de viola en el Conservatorio de Música Manuel Castillo de Sevilla y el de Composición en Córdoba. Sin embargo, su fascinación por las bandas sonoras de películas le llevó a hacer un máster de dos años en Composición de música de cine en Columbia Collegue Chicago. Con 31 años, Bezanilla ha logrado meter cabeza en el difícil mercado hollywoodense al trabajar como orquestador adicional de la banda sonora de la película «Coco», de Disney Pixar, que se estrenará en España el 1 de diciembre. Esta semana se ha estrenado también en nuestro país «Operación cacahuete 2. Misión: Salvar el parque», de cuya banda sonora ha sido arreglista adicional. Y pronto veremos su trabajo como compositor de la banda de la película independiente «Bastard Son of Hollywood» y como intérprete de viola y preparador de partituras en «Please, stand by».

-Usted ha sido violista en la Orquesta Joven de Andalucía, la Sinfónica de Sevilla y la West-Estern Divan Orchestra de Barenboim. Sus planes pasan ahora por dedicarse de lleno a la composición de bandas sonoras de películas. ¿Es más estresante enfrentarse a un público en directo como violista o a un pentagrama en blanco como compositor?

-Ser instrumentista es estresante porque te enfrentas al público sin ninguna pared de por medio. El compositor no se enfrenta a la audiencia directamente, enseña su trabajo al director y al productor, se hacen correcciones, pero creas desde cero y no sólo te basta con saber música, también tienes que tener dotas negociadoras y don de gente para relacionarte con el director y el productor de la película, algo que no le hace tanta falta a un instrumentista de orquesta.

-¿Se puede vivir de la composición o hay que sobrevivir con otras cosas?

-Ahora soy más arreglista y orquestador que compositor. En el futuro me veo como compositor de bandas sonoras. El tener una buena formación te permite pasar tus primeros años haciendo labores de artesano. En mi caso tengo habilidades como orquestador y arreglista, que me permiten dedicarme a asistir a otros compositores para ayudarles cuando el tiempo apremia.

-Tiene 31 años y ya está haciendo arreglos y orquestación para bandas sonoras de películas de Hollywood. En algunas películas independientes incluso trabaja ya como compositor. Parece que va encarrilado dentro del llamado «sueño americano».

-Esto es un tren al que hay que poner mucha fuerza y seguir persistiendo porque con nada que hagas mal puedes desencarrilar. Es una carrera de fondo y muy delicada. La industria de Hollywood es difícil y en cualquier momento puedes desaparecer del mapa si haces algo mal. Hay que ir con pies de plomo

-Vive ahora en Los Ángeles. ¿Podría estar haciendo ese trabajo desde Sevilla?

-Imposible. En Hollywood, en las películas de alto presupuesto los archivos no pueden circular por internet para evitar hackeos. Con todas esas precauciones, una película de Sony se ha filtrado a la red. Música, guiones.. todo hay que entregarlo en un pen drive o disco duro. Por otra parte, a Hollywood le gusta los compositores de fuera pero tienen que tener cierta relevancia internacional para que cuenten con ellos, como ocurre con Alexandre Esplat, que hizo desde París la banda sonora de «El curioso caso de Benjamin Button». No se puede empezar de cero como compositor de bandas sonoras en Hollywood desde Europa

-Además de instrumentista y compositor es emprendedor, ya que ha creado una empresa de servicios musicales, Divisi a3.

-La creamos el sevillano José Manuel Pérez Muñoz, el griego Dimitris Mousouras y yo con la intención de trabajar en el mercado estadounidense y Europa. A José Manuel lo conocí en el conservatorio de Sevilla y a Dimitris, durante un proyecto profesiional que desarrollé en EEUU. Divisi a3 ayuda a los compositores y compañías discográficas a orquestar y preparar bandas sonoras y grabaciones de cualquier tipo. Trabajamos por Skype y Dropbox: José Manuel desde Osuna, Dimitri desde Atenas y yo desde Los Ángeles.

-¿Qué compositores le han influido más en su carrera?

-James Newton Howard, autor de la banda sonora de «El bosque» o «El Sexto Sentido»; Alexandre Desplat, auto también de «La joven de la perla»; Bernard Herrmann, que compuso la música de «Con la muerte en los talones» o «Vértigo»; y Alberto Iglesias, autor de «Hable con ella» o «La piel que habito». Tampoco puedo olvidar a Vangelis, autor de la banda sonora de la primera película de «Blade Runner».

-¿Qué debe tener una buena banda sonora?

-No debe ser redundante, sino complementaria de la imagen. Tiene que servir a la imagen, saber leer los personajes, sus emociones, el ambiente que se desarrolla la escena... En animación se puede subrayar lo que está pasando en la imagen o en el diálogo, pero en una banda sonora que no sea dee animación debe decir todo lo que no dice la imagen y lo que subyace debajo.

Bezanilla ha sido violista en la Sinfónica de Sevilla, la Orquesta Joven de Andalucía y la West-Estern Divan Orchestra de Barenboim
Bezanilla ha sido violista en la Sinfónica de Sevilla, la Orquesta Joven de Andalucía y la West-Estern Divan Orchestra de Barenboim- ABC

-¿Qué porcentaje del éxito de una película está en manos de la banda sonora?

-No sabría decirle, ya que soy de todo menos imparcial en este terreno, pero lo que está claro es que, junto a un buen guion, una buena fotografía y una buena dirección, la banda sonora tiene un peso muy importante. Una mala banda sonora puede cargarse una buena película. Sé algunos casos pero no voy a decir cuáles (risas).

-¿Le gusta más componer bandas sonoras para películas de acción, románticas, de misterio..?

-Como compositor me gusta hacer bandas sonoras para todo género de películas, pero me quizá me siento más conectado con las bandas sonoras de películas que hablan de historias humanas y que tienen un componente emocional importante.

-Para un iniciado en la materia, ¿cómo es el proceso de composición de una banda sonora?

-Es un proceso interesante. Tus actitudes no se limitan sólo a hacer buena música que sirva a la imagen, sino que tienes que tratar con el director y el productor. Primero recibes el guion, lo que te permite hacer un tema o una suit que resuma unos personajes o  la esencia de esa película. Este tema también puede inspirar al director a la hora del rodaje y montaje de la película, elección de la fotografía... Cuando se ha montado la película, entonces ya empiezas a hacer la música para cada escena. El proceso de composición de la banda sonora en Estados Unidos suele durar con varios meses si es una película independiente pero si es de Hollywood tienes un mes o mes y medio para componer, orquestar, arreglar, grabar y mezclar todo. Es una locura, de no dormir. Al ser películas de alto presupuesto le permite al compositor tener equipos potentes para hacer el trabajo en un tiempo tan ajustado.

-¿Qué diferencias encuentra en la forma de trabajar en Los Ángeles y España en el sector de la composición de bandas sonoras?

-Puedo hablar más de lo que se hace en Estados Unidos, donde hay presupuestos más altos y tienen un nivel organizativo muy estratificado. Cada persona tiene muy clara la función que tiene en un equipo muy jerarquizado. Aquí también hay esa organización pero como los presupuestos son menores, la distribución del trabajo no se puede ser tan especializada. Al haber equipos más grandes, se puede trabajar más rápido en la composición de bandas sonoras en EE.UU.

-Ha trabajado con Heitor Pereira, que compuso la banda sonora de «Angry Birds», «Gru 1: Mi villano favorito», «Los Minions» y «Los Pitufos» 1 y 2, entre otras.  ¿Cómo surgió esa colaboración?

-Hice con él mis prácticas del máster de composición de música de cine de la Columbia College Chicago. Como becario hice todas las labores que no tienen nada que ver con la composición, desde poner un café (risas) a clasificar sus bandas sonoras, limpiar pistas de batería o violines... Sin embargo, hice para él un test consistente en arreglar música para una escena, parece que le gustó y comencé a hacer trabajos como arreglista y programador adicional de «Operación Cacahuete 2. Misión: Salvar el parque». Al final, también fuiinstrumentista tocando la viola para la banda sonora de «Please, Stand By».

-¿Qué trabajos de los que ha formado parte aún no se han estrenado?

-De grandes producciones, «Coco», de Disney Pixar, que se estrenará el 1 de diciembre en España. De largometrajes independientes, «Bastard Son of Hollywood», que se estrenará en 2018 y «Please, Stand By», protagonizada por Dakota Fanning.

-¿En qué banda sonora está trabajando ahora?

-Sigo trabajando en «Bastard Son of Hollywood», además de para otros proyectos tanto de la compositora Germaine Franco, el estudio de LoudMono o la escuela online de Cinemactic Composing.

-En la película de Disney «Coco», en cuya banda sonora ha trabajado, un niño de 12 años sueña con convertirse en estrella de la música. ¿En cierto modo es también su sueño?

-Ja ja, además ese niño se llama Miguel, como yo. No persigo ser una estrella de la música porque no aspiro a tener fama pero sí a disfrutar con lo que yo hago y componer  proyectos de entidad, que tengan un reconocimiento internacional por parte del público y de los profesionales.