Francisco Robles conversa con José Antonio Marina ante el público que llenó la Sala Teatro de Cajasol
Francisco Robles conversa con José Antonio Marina ante el público que llenó la Sala Teatro de Cajasol - RAÚL DOBLADO

AULA DE CULTURA ABCJosé Antonio Marina en Sevilla: «El momento actual de la educación podría compararse con un bosque»

José Antonio Marina presentó en el Aula de Cultura ABC «El bosque pedagógico y cómo salir de él»

SEVILLAActualizado:

El filósofo y pedagogo José Antonio Marina protagonizó este lunes en la Sala Teatro de Cajasol una nueva sesión del Aula de Cultura ABC, donde presentó su libro «El bosque pedagógico y cómo salir de él» (Ariel), en un acto patrocinado por la Fundación Cajasol y la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.

El director del Aula de Cultura ABC, Francisco Robles, subrayó durante su presentación cómo el título del libro podía servir para adentarnos en el lugar más importante de nuestra época», una sociedad que «ya no camina, sino que corre y vuela», lo que convierte el tema en «fascinante porque nunca dejamos de educarnos y de educar», señaló.

Para el catedrático de Filosofía, «al hablar de Pedagogía y Educación, en realidad estamos hablando de Poesía». Señaló que las cosas se pueden hablar de tres maneras distintas: «científica, filosófica y póetica, «ver como si todas las cosas fueran una rendija por la que hay una luz que va más allá. Te salva de la dureza de lo cotidiano». «Deberíamos hablar de la brillantez de la educación, de la carga poética, antes de lo negativo», afirmó. El libro ha elegido el bosque como metáfora. «El jardín es un prodigio porque se humaniza la naturaleza. El bosque es una manifestación brillantísima de la naturaleza, por por su propia fertilidad peligrosa uno se puede perder o liarse, entran y no saber si va a salir. El momento actual de la educación podría comparse con un bosque. Se producen muchas iniciativas pero por otro lado no tenemos muy claras las referencias, dónde están las salidas», dijo.

Antigua y moderna

El libro habla de dos educaciones: la antigua y la moderna. «En educación solo ha habido un cambio de paradigma en el siglo XX: el papel del maestro y de los contenidos. Cuando cambia el paradigma ya no está centrada en el profesor, sino en el alumno. El alumno es el que debe tomar las riendas: ser creativo. Lo que tiene que aprender no es tanto contenido sino procedimiento. Con este cambio, el paradigma nuevo insite mucho en «libertad y derecho», mientras que el antiguo lo hacía en «deber y responsabilidad». «Los dos paradigmas insistían en cosas fundamentales, pero no nos sirve ninguno de los dos, sino que hay que empezar a rediseñar un paradigma que aúne lo bueno de los paradigmas antiguo y moderno, y mientras no lo hagamos no funcionará», señaló. Se ha pasado de «la letra con sangre entra» a «se aprende jugando». «Sería perfecto aprender jugando, pero hay veces que no se puede jugar. La memoria de ser lo máximo ha pasado a ser denostada. La frase «no aprender las cosas de memoria» es «un gran disparate», ya que la memoria es «el órgano del aprendizaje», recordó.

Los reyes godos

La lista de los reyes godos hay que aprenderla hasta un nivel que permita buscar conceptos llave (que el alumno aprenda la idea general y después pueda completarla). «Se empieza a oír en nuestras universidades que para qué vas a aprender una cosa si ya la vas a encontrar en internet. Solo podemos utilizar lo que comprendemos y solo lo podemos comprender desde nuestra memoria, y si la memoria está vacía... Un burro conectado a internet sigue siendo un burro. Necesitamos gente preparada que delante de Internet saque un gran provecho». Lo de la tecnología en la educación es «un fracaso rotundo», porque solo está sirviendo para llegar a más información, en lugar de que para que el profesor ofrezca un programa personalizado de aprendizaje para cada alumno.

Educación en proyecto

«Ahora intentamos ver cómo hacer que el alumno esté descubriendo dentro de un plan previo que ha hecho el docente. Mediante la educación en proyecto utilizamos cosas muy buenas de los dos paradigmas, pero el profesor debe tener muy claro qué es lo que quiere enseñar», señaló.

«Nos damos cuenta de la importancia de la ley universal del aprendizaje: toda persona para sobrevivir necesita aprender con la misma velocidad que cambia el entorno, porque si no aprendemos nos sentimos marginados. En un mundo que cambia tan rápido quien no sea capaz de aprender queda en la cuneta. Un docente tiene que aprender lo necesario para que los alumnos sobrevivan de ahí la importancia de qué enseñar en un mundo tan cambiante», detalló.

La creatividad, el talento, la evaluación, la evolución del progreso educativo, la educación del gusto o los intentos en Francia por crear un cuerpo de élite de docentes que quisieran ir a los centros más conflictivos fueron algunos de los temas también tratados en el debate, en el que también opinó sobre quién debe decidir hoy lo que se estudia «por descarte debería hacerlo un tipo de ciencia de la educación que se encargase de ver desde un nivel más alto todos los problemas que la educación plantea. Necesitamos un tipo de filosofía de la educación que explique porqué estudiamos», añadió.