Juan Carlos Hernández Buades, Monseñor Juan José Asenjo y Enrique Belloso
Juan Carlos Hernández Buades, Monseñor Juan José Asenjo y Enrique Belloso - María José López Olmedo

Monseñor Asenjo: «En El Rocío hay mucho más de bueno que de malo»

El arzobispo de Sevilla hace suyo el llamamiento a la santidad de la última exhortación del Papa Francisco y alaba la peregrinación mariana de Pentecostés

SevillaActualizado:

Monseñor Juan José Asenjo, arzobispo de Sevilla, ve «mucho más bueno que malo» en la romería al santuario del Rocío por Pentecostés que estos días centra la religiosidad popular de la Baja Andalucía y de su propia diócesis: «En El Rocío hay mucho más de bueno que de malo», ha declarado a un grupo de periodistas en un desayuno informativo celebrado esta mañana en el CEU de la Fundación San Pablo Andalucía.

El prelado sevillano ha ponderado los ejercicios piadosos durante la peregrinación: «En El Rocío se reza y eso es bueno; y se comparte, porque aunque no se lleve tartera, nadie se queda con hambre, y eso es también un valor cristiano». Asenjo observa igualmente un cambio de costumbres en la romería mariana de Pentecostés: «El famoseo se ha retirado en buena medida y la gente que va, acude en su mayor parte con finalidad religiosa».

En un rápido repaso por variados temas de interés, el arzobispo ha hecho suyo el llamado a la santidad que ha expuesto el Papa Francisco en su última exhortación «Gaudete et exsultate»: «La santificación es el tema más importante en la Iglesia. No hace falta hacer cosas raras ni extravagantes para ser santo, sino aceptar amorosamente la voluntad de Dios, como Pemán hacía decir a San Ignacio de Loyola en 'El divino impaciente': 'La virtud más eminente es hacer sencillamente lo que tenemos que hacer'».

«Si los católicos fuéramos santos, esto sería una balsa de aceite. Si los cofrades y no cofrades nos tomáramos en serio la santidad, ésta sería una Iglesia no de hombres sino de ángeles, pero la realidad es que somos pecadores», ha reflexionado monseñor Asenjo.

Un momento del desayuno informativo
Un momento del desayuno informativo - MJ López Olmedo

El arzobispo de Sevilla ha comentado otros asuntos de interés sobre la actualidad eclesial como la llamada «ideología de género», a la que ha tildado de «perversa»: «Que cada cual elija su propia construcción de la persona prescindiendo de la naturaleza es una perversión y puede traer consecuencias funestas», ha advertido después de aclarar que la Iglesia no se opone a que la ley proteja de «vejaciones» a homosexuales, transexuales o lesbianas: «Son hijos de Dios y tienen su puesto en la Iglesia, pero consagrar la ideología de género es perverso».

En este sentido, el prelado hispalense ha remitido a una nueva reunión de la Asamblea de Obispos del Sur en la que volverá a tratarse este asunto y también el de la regulación de la eutanasia: «Sólo Dios es dueño de la vida, no tenemos facultad para disponer de la vida, en muchos casos la eutanasia se trata de un verdadero suicidio».

También se ha referido a la procesión del Corpus y el culto eucarístico remitiéndose a sus comentarios del año anterior sobre la «desmesura» que observa en el cortejo: «Predico en el desierto, porque la veo desmesurada en número de pasos y de representaciones. Respeto las tradiciones como las he heredado, pero me gustaría que el Santísimo ocupara el lugar que le corresponde en la procesión; en ninguna parte he conocido una procesión con santos porque en la misma va el Santo entre los santos».