Antonio Moreno Andrade
Antonio Moreno Andrade - VANESSA GÓMEZ
ENTREVISTA

Moreno Andrade: «La ley de violencia de género no respeta la igualdad y discrimina a las españolas»

El exdecano de los jueces sevillanos cree que no se cuenta la historia previa que hay en cada caso

SEVILLAActualizado:

Antonio Moreno Andrade (Chiclana, 1945) se acaba de jubilar de la judicatura tras 42 años de ejercicio profesional en los que ha desempeñado los cargos de decano de los jueces de Sevilla y de representante del Consejo General del Poder Judicial en Andalucía, entre otros. Presidente de de la Real Academia Sevillana de Legislación y Jurisprudencia, formará parte del Consejo Consultivo de Andalucía y del bufete Nertis, donde trabajan sus hijos.

¿Los casos de violencia de género son los peores?

Son casos de una gran complejidad que no se resuelven con manifestaciones. Para mí básicamente es un problema de educación y va a tardar varias generaciones en resolverse, si se resuelve.

¿Hay más casos ahora que antes o es que ahora se hacen más visibles?

Hay más casos. El caso es que agresor sabe lo que le va a ocurrir y aún así lo hace. Responden muchas veces a un problema de amor, celos, o falta de respeto y tolerancia. Eso pasa mucho en países latinos y cálidos.

En Suecia, que parece un país más civilizado, hay más casos que en España.

Puede ser que allí se les dé más publicidad.

La legislación española es objeto de polémica porque no trata igual a los hombres y a las mujeres.

Yo he visto en la puerta del Juzgado de Guardia no hace mucho a una mujer agredir al marido y el marido pedir a gritos testigos. Es un tema muy complejo. Cuando yo estaba en Marchena las discrepancias entre los matrimonios las resolvía a veces en el juzgado con una cerveza. Los dejaba solos y hablaban porque eran personas que llevaban mucho tiempo sin hablar. También veo que hay muchos extranjeros en casos de violencia de género.

Hay juristas que dicen que la ley de violencia de género no es constitucional.

Desde luego el principio de igualdad no lo respeta. Y no sólo eso: hay algunos preceptos de la ley que priman a las mujeres extranjeras sobre las españolas. Se les facilita el acceso a la Seguridad Social, etcétera, que no tienen las españolas.

¿Esto podría favorecer denuncias falsas?

Conozco algún caso llamativo. Un señor que vivía con su compañera en un piso del padre y que trabajaba en la joyería familiar que había en la planta baja. Ella lo denuncia por violencia de género y con la orden de alejamiento ella no puede ir ni a ver a sus padres ni al trabajo, porque está todo en el mismo edificio.

¿Y cómo se solucionó?

No lo recuerdo, pero en Chiclana uno me contaba que tenía una parcela con una novia, que la novia lo dejó y se quedó en la parcela con su nuevo novio y que él tenía que dormir en la furgoneta. Eso es una tragedia. En cada caso de violencia de género hay un trasfondo importante, una historia previa que no suele salir en la prensa.

Cataluña y la biblioteca

Lo de Cataluña, con un expresidente que se fuga a Bruselas para no responder ante la Justicia y otros en la cárcel parece surrealista...

Creo que lo que está pasando en Cataluña supera a todas las películas de Berlanga. Parece de broma si no fuera tan trágico. ¿Cómo esas personas que se sitúan frente al Derecho pueden dirigir a los demás? No tienen capacidad.

Usted estaba en la sala que decidió demolir los cimientos de la biblioteca del Prado

Sí, le quité la razón a la Universidad y me pusieron mala cara. Me lo llegaron a reprochar verbalmente y fue una persona muy representativa de la Universidad la que me lo reprochó: «Tú eres el que nos va a a quitar la biblioteca». Nos limitamos a aplicar la ley. A veces los políticos, que producen las leyes, piensan que las hacen para los demás, pero no para ellos. Y que ellos están por encima de todo: por eso llevan escoltas, coches oficiales y les dan unas jubilaciones extraordinarias. Pero las leyes son para todos.

¿Qué es lo que más le gusta del Derecho?

A mí me gusta mucho el Derecho Penal porque soluciona conflictos pero también el Derecho Civil porque es donde se demuestra la esgrima de los buenos abogados».

¿Le gustaría que le juzgara un jurado?

No, no me gustaría. Es muy susceptible de dejarse influir por los abogados de la defensa o por la opinión pública. Creo que la justicia es más eficaz con un juez profesional.