Varios operarios transportan restos fúnebres en camilla en el tanatorio de Nervión
Varios operarios transportan restos fúnebres en camilla en el tanatorio de Nervión - ABC

Muertos a la vista de todos en el tanatorio de Nervión

El Ayuntamiento de Sevilla ordena el cierre de esta actividad hasta que se solucione el acceso de los féretros

SEVILLAActualizado:

El tanatorio de la Avenida Montes Sierra, denominado Tanatorio de Nervión, tiene una orden de clausura desde el pasado 22 de septiembre. El director general de Medio Ambiente del Ayuntamiento resolvió imponer una sanción a la empresa que gestiona este negocio por incumplimiento de la normativa municipal a raíz de varias denuncias formuladas por vecinos de la zona, que se quejan de que el traslado de los fallecidos se realiza a la intemperie y de que la iluminación del edificio durante la noche incumple las normas de contaminación lumínica. Tras realizar varias inspecciones en el lugar, el Ayuntamiento ha concluido que, efectivamente, el tanatorio no realiza su actividad de acuerdo a la normativa vigente, que exige que el traslado de los féretros se haga en el interior.

Actualmente, la empresa está pendiente de que Urbanismo le conceda la licencia para la construcción de un ascensor en la parte trasera por el que se introducirían los finados en la intimidad, sin exposición pública, como ocurre actualmente. Entretanto, el acceso de los fallecidos se está llevando a cabo bajo una lona opaca que ha colocado la dirección del tanatorio de forma provisional. Sin embargo, el informe del inspector municipal aclara que «actualmente los féretros salen por la puerta trasera a nivel de calle» y «para evitar que esta actividad sea vista por los vecinos se ha instalado provisionalmente una carpa dentro de la parcela del edificio», lo que en todo caso supone una infracción grave porque la actividad del tanatorio «no está legalizada», a lo que hay que sumar que «el tipo de iluminación exterior instalada es distinta de la recogida en el proyecto técnico de legalización».

En consecuencia, el Ayuntamiento le ha impuesto una multa al tanatorio de 2.252 euros y, tras las alegaciones presentadas por la empresa gestora, ha ordenado «como medida administrativa no sancionadora de restablecimiento de la legalidad, la clausura de la actividad hasta que se lleve a cabo la legalización de la actividad». La resolución municipal añade que sobre esta orden de clausura «deberá advertirse su carácter inmediatamente ejecutivo desde la notificación de la resolución». Además, se notifica también a la Policía Local «para que vigile su cumplimiento y, en caso de no realizarse voluntariamente por el obligado, procederá a su ejecución forzosa mediante el precinto correspondiente».

Los vecinos afectados por esta actividad aseguran que el tanatorio ha seguido funcionando con normalidad a pesar de la orden de cierre y que los cuerpos de los fallecidos se siguen viendo en camillas desde sus balcones todos los días.