Es el tercer incidente violento que sufre el instituto Antonio de Ulloa en un mes
Es el tercer incidente violento que sufre el instituto Antonio de Ulloa en un mes - ABC
LA RINCONADA

Un niño de 13 años siembra el terror en una clase de 1º de ESO con agresiones, insultos y amenazas

El menor agarró por el cuello a un alumno e insultó y amenazó gravemente a la docente de Inglés que lo frenó. Dio puñetazos a las paredes y a la pizarra y la profesora.

SEVILLAActualizado:

Los alumnos de Primero de ESO del instituto Antonio de Ulloa La Rinconada, de 12 años de edad, tardarán en olvidar lo ocurrido el pasado jueves 22 de febrero en su aula, en la que permanecieron encerrados junto con su profesora de Inglés para evitar un altercado violento con un menor de 13 años que había entrado en esa clase, que no era la suya, para agredir a un estudiante.

La docente sevillana, que ha denunciado ante la Guardia Civil lo ocurrido pero ha pedido a ABC permanecer en el anonimato, cuenta que cuando entró en el aula para dar su clase vio a dicho menor «agarrando por el cuello a otro alumno, por lo que lo separé y le pedí que se marchara en repetidas ocasiones, ya que los alumnos no pueden entrar en aulas distintas a las suyas. El chico de 13 años me gritó e insultó y me dijo: “¡No me toques, guarra!” delante de todos mis alumnos, y bajó las escaleras gritando y dando puñetazos en las paredes».

La docente empezó su clase pero vio como el menor al que había reprendido se apostaba de nuevo junto a la puerta del aula. «Abrí la puerta y le pedí que se marchase a su clase, a lo que me contestó que no se iba», cuenta. Volvió al aula e intentó seguir dando clase mientras dicho alumno «se asomaba a los cristales de las puertas del aula, llamando la atención de los demás compañeros y haciéndoles señas, poniendo música en su teléfono móvil, lo que está prohibido en el centro, y dando puñetazos y patadas a las puertas del aula, impidiendo el derecho al estudio de mis alumnos y causando miedo y desazón entre ellos», dice.

La profesora cuenta que volvió a salir en tres ocasiones a pedirle que se fuera a su aula, a lo que le respondió que no se iba. «Ante el temor a que agrediera a alguno de mis alumnos —asegura—, les pedí que al final de la clase permanecieran en el aula hasta que llegase la profesora de la clase siguiente. Vi pasar a unas alumnas de 2º ESO y les pedí que avisaran al directivo de guardia, ya que la situación se estaba complicando por momentos», añade.

Puñetazos en la pizarra y en las paredes

Al rato apareció una alumna y le dijo a la profesora «que se lo llevaba de allí», pero en ese momento «el alumno irrumpió en el aula, dando puñetazos a la pizarra, gritándome y señalándome en tono amenazante, diciendo: “¡Acuérdate de mí! ¡Te vas a enterar! ¡Guarra! ¡Me cago en tos tus muertos, hija de puta! ¡Te vas a enterar, guarra! ¡Acuérdate de mí!”», consigna la docente en su denuncia.

La tensión en el aula remitió cuando una alumna consiguió sacar al menor del aula pero la profesora les pidio que permanecieran en el aula, por su seguridad, hasta que llegara la profesora de la clase siguiente. «Faltaban escasos 10 minutos para el final del cuarto período y seguí dando clase para que mis alumnos no se alarmaran en exceso, ya que estaban muy impresionados —asegura— pero antes de que sonara el timbre, el alumno en cuestión volvió a apostarse en la puerta del aula, por lo que insistí en que nadie saliera de clase».

La profesora cuenta que «algunos de mis alumnos acudieron a mí llorosos y temblorosos, diciéndome: “Maestra, yo no quiero que te pase nada”», tal era la preocupación y tensión por lo sucedido y por lo que temían que pudiera suceder a continuación.

«Unos minutos más tarde apareció el jefe de Estudios, ante lo cual les permití salir del aula si lo necesitaban —añade la docente sevillana—. Cuando salí yo, el alumno me increpó y le conté todo lo sucedido al jefe de Estudios, ante lo cual gritó el menor: “¡Y no te pego por lo que no te pego! ¡No te rías, so guarra!”, viniendo hacia mí con intención de agredirme». La agresión física la evitaron el jefe de Estudios «que sujetó al estudiante —cuenta la profesora— , y una de mis alumnas, quien me empujó hacia atrás».

El alumno ha sido expulsado del instituto pero volverá dentro de un mes.

Tercer incidente en un mes

Es el tercer incidente de este tipo que se produce en este centro durante los últimos treinta días, según afirma la profesora a ABC. Un alumno de 3º de ESO, de 15 años de edad, insultó gravemente e intentó agredir a un profesor de Inglés, relata esta docente. Y la madre de un alumno de 1º hizo lo mismo con otra profesora que reprendió a su hijo por su mal comportamiento en clase. «El menor le levantó la mano para pegarle», cuenta esta profesora.

La situación anímica de esta profesora no es la deseable para ningún enseñante que debe inculcar valores a sus alumnos. «No hay derecho a que los profesores tengamos que venir a trabajar con miedo y ansiedad aunque en este caso he temido más por mis alumnos que por mí -afirma-. Si el chico me hubiera dado un guantazo habría ido a la Guardia Civil a denunciarlo, pero no se me quita de la cabeza el miedo que vi en la cara de mis estudiantes dentro de su instituto, un sitio al que vienen a aprender y donde deberían sentirse seguros y protegidos».