Hospital de Valme donde tuvo lugar el domingo el trágico accidente
Hospital de Valme donde tuvo lugar el domingo el trágico accidente - R. DOBLADO
TRAGEDIA EN EL HOSPITAL DE VALME

Ingenieros técnicos creen que la normativa no favorece la seguridad de los ascensores

Antes las empresas debían tener un operario por cada 75 aparatos y hoy pueden llegar a 400

SEVILLAActualizado:

Tras el lamentable suceso del pasado domingo en el Hospital de Valme en el que una joven madre recién parida falleció atrapada en el ascensor que la trasladaba a planta porque comenzó un movimiento ascendente con las puertas abiertas, se ha puesto en duda algunas de las normas que rigen en las empresas del sector.

La decana del Colegio de Peritos e Ingenieros Técnicos Industriales de Sevilla, Ana María Jáuregui Ramírez, califica el suceso de «raro y extraño» y aclara que no entra en valorar nada más hasta que no se tenga toda la información fehaciente de lo ocurrido.

Ana María Jáuregui
Ana María Jáuregui

Aún así, no pasa por alto que actualmente las empresas mantenedoras, para legalizarse como tal han de hacer una declaración responsable a través de un sistema telemático, mediante el cual el titular ha de firmar que cumple los requisitos.

«Eso está muy bien —sigue— pero siempre que haya un buen control posterior de la actividad , porque, de lo contrario, no se está velando de forma ágil y eficaz por la seguridad industrial».

Insiste en que «yo no digo que en el caso de Valme no se haya hecho porque están diciendo que se han cumplido los requisitos y las revisiones» pero «lo que sí le digo es que, si las medidas de seguridad del ascensor hubieran funcionado, esto no hubiera pasado».

Por su parte, Javier Pizarro, ingeniero técnico industrial de dicho colegio y director técnico de R&M Ascensores (Rehabilitaciones y Montajes, S.L.), empresa habilitada para la instalación y conservación de aparatos elevadores, ha declarado en relación al suceso del Valme que en las condiciones actuales y «con la normativa de seguridad actual, es imposible que un ascensor por sí mismo inicie el movimiento de cabina con la puerta abierta».

«Es decir, ningún ascensor del parque del que somos responsables como empresa conservadora puede realizar esta maniobra, y al igual que yo, todos los actores implicados en este mercado de la conservación, deberían poder decir lo mismo de sus aparatos, tanto multinacionales como pymes», declara. Asegura que «ese aparato, que conozco personalmente, ha estado atendido por diferentes empresas conservadoras desde que se instaló» y añade que «los operarios en estos casos son los que menos responsabilidad tienen».

Explica que antiguamente, cuando estaban sometidos a la instrucción técnica complementaria ITC-MIE-AEM 1, referente a ascensores electromecánicos (orden de 23 de septiembre del Ministerio de Industria y Energía) en su articulado rezaba entre otras cosas que «las empresas conservadoras contarán, al menos, con un operario cualificado con categoría de oficial por cada 75 aparatos o fracción a conservar».

En la actualidad el Real Decreto 88/2013, de 8 de febrero, por el que se aprueba la instrucción técnica complementaria AEM 1 con la que adaptamos a nuestro sistema normativo, prescripciones de Europa se dice que «han de poseer los medios técnicos y humanos mínimos necesarios para realizar sus actividades en condiciones de total seguridad, con un mínimo de un conservador y bajo la dirección técnica de un técnico titulado competente en plantilla».

«La diferencia —afirma este experto—es que antes se nos exigía mucho más que ahora, de hecho, algunas pymes entre las que incluyo la mía, seguimos manteniendo esae ratio antigua y las exigencias anteriores. Otros, en cambio, se han amparado en el marco normativo actual para reducir el precio del mantenimiento, a cambio de someter a sus operarios a más de 75 ascensores porque no ponen límite. Conozco casos en los que ese ratio llega a 400 ascensores por operario, con precios muy económicos, claro está, con los que han destrozado el mercado. En esas condiciones de trabajo es imposible percatarse de determinados aspectos de seguridad esenciales en el funcionamiento».