Las vistas que tendrá el hotel de Torre Sevilla
Las vistas que tendrá el hotel de Torre Sevilla - J. M. SERRANO
TURISMO

Los nuevos proyectos hoteleros de Sevilla sumarán 750 camas a la oferta actual

Se trata del mayor crecimiento de la planta hotelera en la última década

SEVILLAActualizado:

El turismo ha sido un potente motor económico para Sevilla durante los años duros de la crisis. El sector afronta la recuperación con la maquinaria bien engrasada y una potente inversión millonaria que permitirá llevar a cabo la mayor ampliación de la planta hotelera de esta última década. La oferta ganará alrededor de 750 camas de aquí a un año con la inauguración de los siete alojamientos que tienen previsto abrir sus puertas a lo largo de 2018. Se alcanzará las 22.000 plazas, un 3,5% más. Este crecimiento duplica al experimentado entre 2014 y 2016, cuando se pasó de 20.474 a 20.833, según los datos aportados por la Consejería de Turismo de la Junta.

Sin duda, el proyecto que más expectación ha generado es el que la cadena Hotusa pondrá en marcha en la Torre Sevilla, que contará con 159 habitaciones y tendrá capacidad para recibir a 318 personas. Le sigue el que está actualmente en construcción en la antigua sede del Banco Andalucía, que podrá albergar un máximo de 98 habitaciones y unas 200 camas.

El tercero en este ranking es el viejo edificio de la plaza de la Encarnación que rehabilita actualmente la empresa Las Tinajuelas. La inversión permitirá crear algo más de 60 habitaciones para un centenar de plazas. La previsión es que pueda abrir sus puertas en otoño del 2018.

Ya para entonces se espera que estén a pleno rendimiento los alojamientos de la antigua fábrica de cerámica de Triana, con 21 habitaciones; el del Paseo Colón, que pondrán en el mercado otras 21 y el de la avenida Reyes Católicos, con 15. La suma ronda las 750 camas, que se completan con los nuevos edificios de apartamentos turísticos que se han abierto en el Centro.

Recreación del futuro hotel que se construye en la Encarnación
Recreación del futuro hotel que se construye en la Encarnación- ABC

El gerente de la Asociación de Hoteles, Santiago Padilla, se muestra convencido de que «estamos ante el mayor crecimiento desde 2007». Durante ese periodo de recesión el sector se enfrentó a un durísimo escenario en el que tuvo que bajar precios para mantener la competitividad y asistió a una auténtica revolución en la comercialización del producto y la manera de relacionarse con el cliente. «La tendencia es muy buena y eso explica la enorme inversión que se está haciendo», reconoce Padilla, que no deja pasar por alto que «ese crecimiento se está produciendo en pleno Casco Histórico de la capital», lo que da un mayor valor al destino.

Salvador del patrimonio

La apuesta del sector por la recuperación del patrimonio arquitectónico de la ciudad ha sido inmensa. Hasta la fecha eran principalmente las administraciones públicas las que acudían al rescate de fincas históricas que caían en el abandono para reconvertirlas en sedes de delegaciones municipales o consejerías. Hoy los fondos de inversión se interesan por este tipo de edificios para crear alojamientos. «No es que el sector hotelero sea el salvador del patrimonio, se afrontan estos proyectos porque interesa estar en los centros de las ciudades cuando tu principal reclamo es la cultura», indica Manuel Cornax, que es el máximo responsable de la patronal. Eso, «a pesar de que los planes de protección impidan tocar fachadas e incluso partes del interior», aclara a ABC. Y según explica, «la nueva tendencia es que las cadenas hoteleras se hagan cargo de la explotación, no tanto de la construcción, garantizando así la rentabilidad del que hace la inversión sin caer en operaciones de riesgo».

Todo este movimiento que Cornax define como «el círculo virtuoso» tiene fecha de caducidad, pues el negocio es «completamente cíclico». Aclara que «ahora nos ha tocado un momento de pico, pero la curva puede bajar y hay que estar preparado». Por eso apuesta por «consolidar una oferta de calidad», que es en lo que se han centrado los negocios reglados. Según cuenta, «ya se hizo un esfuerzo por mejorar las instalaciones, modernizarlas y dar un servicio cada vez más especializado». Todo lo que se crezca debe ir por ese camino.

Edificio que albergará un hotel en la avenida Reyes Católicos
Edificio que albergará un hotel en la avenida Reyes Católicos- RAÚL DOBLADO

Oferta ilegal

La previsión del presidente de la Asociación de Hoteles choca frontalmente con esa otra oferta, la clandestina, que sigue ganando huéspedes a través de plataformas de internet como Airbnb. Explica que «hemos llegado al punto en que los alquileres turísticos que se ofrecen por esta vía ya superan en plaza a los hoteles y apartamentos». Cornax deja claro que «no hay nada en contra de aquellos que se anuncian por la red y funcionan dentro de la legalidad, pero sí hay que actuar contra los que están en situación irregular, porque operan sin medidas de seguridad, ni control policial y, por supuesto, sin pagar impuestos ni generar puestos de trabajo».

La patronal hotelera de Sevilla se suma a todas esas voces que piden colaboración a las empresas que los comercializan para frenar su proliferación. También al resto de administraciones con competencias que parecen estar decididas a tomar cartas en el asunto. Así lo garantiza el delegado territorial de Turismo de la Junta, José Manuel Girela, que también forma parte de esa mesa de la clandestinidad que coordina el Ayuntamiento de Sevilla. En declaraciones a ABC señala que «la mejor herramienta para que afloren todos estos pisos que se alquilan de forma ilegal es la denuncia». El responsable provincial lo considera «fundamental», puesto que se trata de domicilios privados y la inspección es compleja.

En todo caso, el delegado territorial valora el «magnífico» momento que vive el sector, con un crecimiento del turismo de interior y cultural. Recuerda que «en Andalucía generamos 18 millones de pernoctaciones en hoteles, con una importante demanda de nuevos mercados como China, Europa del este o los países nórdicos. Girela recalca que «este tipo de visitante, que proviene de lugares más lejanos, exige productos de mayor calidad y se suele alojar en establecimientos de primer nivel». También destaca la importancia de la oferta complementaria, que equipara a los propios equipamientos. Con ello se refiere a la variedad en las terrazas, las actividades que se proponen como los conciertos o la puesta en valor de la riqueza artística de los alojamientos. Y no olvida los atractivos de la provincia, como el patrimonio rural y natural que se da a conocer a través de la edición de guías y acciones de promoción.