REPORTAJE

De la piel de toro al país del canguro: cuatro sevillanos cuenta su experiencia en Australia

Los visados para estudiar y trabajar en el país australiano se han cuadruplicado desde que comenzó la crisis económica

Vista panorámica de la Ópera de Sídney
Vista panorámica de la Ópera de Sídney - ABC
M.J.MORÓN Sevilla - Actualizado: Guardado en: Sevilla

Desde que comenzara la crisis cientos de jóvenes españoles aterrizan cada mes en alguna de las principales ciudades de Australia. Ir a las antípodas se ha convertido en una buena opción para combinar estudios y empleo, ya que es el único país fuera de la Unión Europea que permite trabajar con un visado de estudiante 20 horas por semana. Según los últimos datos del Departamento de Inmigración y Protección Aduanera del Gobierno australiano, los visados para estudiar en este país se han prácticamente cuadruplicado desde 2008.

Si en ese año se expedieron 781 documentos de este tipo, el año pasado se tramitaron 3.094 visados de estudiante para personas de nacionalidad española, es decir, se ha multiplicado por cuatro el número de jóvenes que han escogido Australia como destino para mejorar su inglés o matricularse en otro tipo de programas académicos. De 2012 a 2016 han viajado con visado de estudiante 7.785 personas de nacionalidad española, de los cuales 545 son andaluces (un 7 por ciento).

Donde hay cuartos, hay empresas. Las agencias de apoyo y asesoramiento a estos jóvenes que buscan oportunidades en el país australiano también han proliferado de forma exponencial, como es el caso de AUssieYouToo. De esos 545 jóvenes, 217 han ido a Australia mediante esta asesoría online gratuita (un 40 por ciento del total).

Carlota Durán, asesora de AUssieYouToo en Sevilla
Carlota Durán, asesora de AUssieYouToo en Sevilla- J.M.SERRANO

AUssieYouToo es una agencia australiana que nació hace cinco años «al haber tantas personas interesadas y poca información sobre cómo estudiar o trabajar en Australia», cuenta la asesora sevillana Carlota Durán. «Intentamos tener un trato cercano para que los estudiantes se sientan arropados antes, durante y después de su experiencia».

Lo mismo sucede con Latino Australia Euducation (LAE). Se trata una organización internacional que nació en Sevilla hace siete años, pero llevan 18 años en otros países con la misión de acercar a los estudiantes las miles de oportunidades de estudio y trabajo disponibles también de forma gratuita.

Hay que tener en cuenta que Australia es un país donde el 25 por ciento de su población ha nacido en otros países y su tamaño es casi el doble de grande que Europa. «Cuenta sólo con unos 23 millones de habitantes y esto hace que haya bastante demanda de trabajo, tanto cualificados como no cualificados», explica Olga Carnero, portavoz de LAE en Andalucía.

El equipo sevillano de Latino Australia Euducation (LAE)
El equipo sevillano de Latino Australia Euducation (LAE)- ABC

Destino exótico

Atraídos por el sol, la playa y el nivel de vida, Australia es un destino «perfecto» para estudiar inglés y seguir formándose. «Reino Unido o Irlanda están machacadas. La cultura australiana es más abierta y sociable por la multiculturalidad. El buen clima y la gastronomía es mucho mejor», comenta Carlota, quien además estuvo dos años viviendo en el país de los canguros.

Olga, por su parte, añade que cuatro de sus ciudades se encuentra en el «top 10» de las urbes con mejor calidad de vida del mundo, según recoge The Economist en 2017, y su sistema educactivo «es el cuarto mejor del mundo».

Estas empresas asesoran desde el momento en el que el joven se plantea que quiere ir a estudiar o trabajar a Australia. Lo primero que se hace es conocer sus objetivos personales y profesionales, y el presupuesto con el que cuenta. Una vez que se decide qué quiere estudiar y dónde, se encargan de todo el proceso de matriculación, certificación de documentos, seguro médico, alojamiento, apertura de cuentas bancarias y, lo más importante, del visado temporal de estudiante.

Ir a las antípodas requiere más ahorro que saltar al Reino Unido: se calcula entre 5.000 y 6.000 euros para el pago de los vuelos, el visado, la escuela y las primeras noches antes de encontrar una fuente de ingresos para mantenerse. «Aunque al principio pueda asustar el coste de vida, hay que destacar que los salarios son altos, tanto si son empleos cualificados como si no lo son», asegura Olga.

«Al principio se hace una gran inversión, pero luego se recupera. El sueldo medio de un trabajo para el que no se requiere formación es de entre 2.000 y 2.500 dólares —1.345 y 1.682 euros— por 80 horas mensuales. Algo también goloso», insiste Carlota. Eso sí, esta visa tiene fecha de caducidad. Puedes prolongar la estancia con otros visados, pero en algún momento hay que tomar una nueva decisión: ¿volvemos a España?

Isabel Ares (licenciada en Publicidad): «Me voy en un mes y me quedaría allí si las cosas me van bien»

Isabel, de 24 años, ha estado un año y medio viviendo en Irlanda y a finales de septiembre se marcha a Australia para estudiar un curso de inglés y otro de gestión de proyectos. «Me voy 15 semanas para formarme y también para trabajar porque la vida allí es muy cara». Es un paso que tiene que dar, dice, y lo que más le llama la atención es la experiencia tan diferente que ofrece. «Aparte de ser un país en constante crecimiento con muy buenas oportunidades de trabajo, significa vivir una etapa importante en la otra parte del mundo y aprender de otras culturas».

Desde una asesoría le han ayudado desde el principio. «Es complicado hacerlo por tu cuenta y lo bueno de esto es que es un servicio gratuito». Le ha proporcionado toda la información que necesitaba y también sobre el proceso del visado. «Escoger el curso de gestión de proyectos ha sido lo más complicado porque no son baratos y hay muchísimas opciones. Una vez que elegimos, LAE nos gestionó las solicitudes en las escuelas, el seguro médico y los primeros días de alojamiento».

Hasta el 19 de enero tiene de plazo para disfrutar de Oceanía. «No descarto quedarme más tiempo si las cosas de allí me van bien», cuenta la sevillana. Australia suele ser una experiencia de uno a cuatro años para los estudiantes.

Alejandro de Arriba (licenciado en Económicas): «Es un país tan grande que buscan a profesionales cualificados»

Vivir en Australia siempre ha sido su sueño. Alejandro, de 27 años, es licenciado en Económicas. «Me parece un país fascinante, desconocido y salvaje y ahora mi sueño se va a hacer realidad».

El joven partirá en septiembre para cursar «Medios Digitales» durante 52 semanas. Antes debe realizar el curso de inglés obligatorio y lo hará durante 19 meses. Tiene claro que durante ese tiempo debe trabajar. «Con mi visado de estudiante tengo permitido trabajar hasta un máximo de 20 horas semanales durante el período lectivo y 40 horas en vacaciones», explica. El año pasado, los visados «working holiday», aquellos que permiten trabajar, estudiar y viajar por Australia, se agotaron en días.

«España no ofrece posibilidades para la gente joven. El poco trabajo que hay son con sueldos bajos y de mala calidad». Sin embargo, en Australia, al ser un país tan grande y despoblado, siempre están buscando profesionales cualificados. «Al principio, hay que lavar platos, pero luego ya iré conociendo el terreno y mejoraré. Es una experiencia que quiero descubrir». Le gustaría montar «algo» en España, pero no descarta quedarse allí si la cosas le van bien.

Patricia Andrea Álvarez (Máster en Agronegocios): «El empresario debe trabajar por objetivos y no por horas»

Andrea, de 29 años, vive en Brisbane. Quiso estudiar Traducción e Interpretación y acabó en el sector agroalimentario. Aunque haya vivido en otros países como Irlanda, Alemania y Estados Unidos, Australia es el que más le gusta «por sus paisajes, biodiversidad, calidad y estilo de vida de los aussie, como se llaman a los australianos». Actualmente trabaja en el departamento de ventas y logística de una empresa productora y comercializadora de hortalizas en Queensland con el visado de postgraduado. Ya estuvo una vez anterior en el país autraliano gracias a las becas Talentia, que organiza LAE. «Desde la agencia me ayudaron para conseguir el visado. La resolución de la beca salió tarde y sólo tenía diez días para conseguir que la universidad de destino me aceptara».

Cuenta que las dos veces se ha sentido respaldada en el mundo laboral. «En España, el empresario debería darse cuenta de que elempleado es el mejor activo de su compañía. Y a la inversa también. El empleado debería ser lo suficientemente responsable de gestionar su trabajo de forma eficiente. Sin duda, es mejor trabajar por objetivos y no por horas». Andrea tiene claro que quiere regresar a España, porque «de nada sirve vivir en el paraíso sin la gente a la que quieres».

Ángela Hortigón (ingeniera de Construcción): «Nunca cobraré tan bien como lo hacía de camarera»

No ha dejado el inglés de lado desde que comenzara en el colegio y siempre había querido desenvolverse en un país de habla inglesa. Ángela es una joven sevillana, de 28 años, que cumplió su sueño de estudiar en el extranjero. Ya está de regreso y trabaja como ingeniera en el sector aeroespacial en Madrid.

«Me decidí por Australia porque en Europa hace mucho frío». Asegura que nunca se sintió sola, a pesar de que se fue a un país sin conocer a nadie y sin trabajo, gracias a la organización LAE. Estudió «Project management» durante un año.

«El trabajo no se encuentra tan fácil como se dice, pero al menos no es un imposible como en España. Nunca cobraré tan bien como lo hacía de camarera». La sevillana llegó en noviembre de 2015 y durante los tres primeros meses trabajó como camarera y luego en una tienda de ropa. «Me volví porque esa no era mi idea de trabajo. Para trabajar como ingeniera necesitaba más tiempo y contactos».

Dice que su ambición pudo más y se volvió a España: «el salario aquí apenas me da para vivir, pero tuve que elegir entre la felicidad personal y la felicidad profesional».

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