La escuela de Esther Gallardo fue la pionera en Sevilla y en Andalucía - Vídeo: Antonio Periañez - Fotos: Vanessa Gómez
SEVILLA

Pole dance, un deporte artístico desconocido en auge en Sevilla

Se espera que los ejercicios en la barra vertical se conviertan en parte de los Juegos Olímpicos, al igual que la horizontal

SevillaActualizado:

Hace diez años causó sensación en Europa y gran parte de Norteamércia y ahora lo hace en España. El Pole Dance es una disciplina artístico-deportiva que combina de forma armoniosa, danza, acrobacias y fitness en una barra vertical y cada día va ganando más adeptos.

Es una forma divertida de mantenerse en forma, tonificar los músculos, quemar calorías, aumentar la flexibilidad y la autoestima. Quizás éstas sean las razones por las que este deporte está siendo tan popular y se estén abriendo cada vez más escuelas en Sevilla y Andalucía. «El pole dance es un deporte como otro cualquiera. Trabajamos con una barra vertical y en ella ejercitamos todos los músculos del cuerpo. Además podemos hacer coreografías», explica la profesora Rosa Zamora, de 34 años, del gimnasio Pole Fitness Esther & Clara.

Para practicar este deporte, según la instructora sevillana, no se necesita tener una condición física «exagerada», ni tampoco importa la edad ni el peso. «Cualquier persona puede hacer pole. Se parte desde cero y poco a poco se van viendo los resultados. Lo que más se necesita aquí son las ganas». Eso sí, las mujeres son las que más practican esta disciplina y la media se encuentra entre los 30 y 40 años. «Son mujeres indepedientes, trabajadoras y muchas de ellas son madres».

En España, el pole sólo es practicado por un diez por ciento de hombres, según la monitora. «Sin embargo, en otros países hay igualdad, es algo completamente normal, y aquí acabará pasando lo mismo», asegura Pablo Báez, de 31 años, mientras que confiesa que comenzó de forma casual. «Vivía enfrente de este gimnasio y en ese momento buscaba hacer un deporte diferente. Lo probé y me gustó», continúa el ingeniero y profesor de la Universidad de Sevilla.

La instructura sevillana, Rosa Zamora, en una de sus clases
La instructura sevillana, Rosa Zamora, en una de sus clases- V. Gómez

El pole tiene ligada una imagen estereotipada de los bailes sensuales en las barras americanas. «Este motivo unido con que es una disciplina desconocida y reciente en este país hace que los hombres aún no se dedidan en su práctica», argumenta el ingeniero. «Pero no podemos decir que el pole es un deporte de mujeres, como he oído, sería como decir que el fútbol es sólo para hombres».

Hoy en día, esta disciplina se ha extendido por diferentes partes del mundo, mejorando sus técnicas continuamente hasta convertirse en una actividad no sólo física sino mental. «Además de cuidarse y moldear nuestro cuerpo, sirve para aumentar la autoestima de quienes lo practican. De hecho, muchos psicólogos lo recomiendan», manifiesta Lucía Garrido, de 26 años, operaria de logística en Decathlon. «Yo empecé hace dos años y no atravesaba un buen momento personal. El pole me ha ayudado a superarlo. Es una experiencia extremadamente liberadora y divertida».

El origen

Se dice que el baile en barra, el baile en caño, el baile en tubo o, más conocido, el baile en barra americana tiene su origen en un juego tradicional de la India hace unos 250 años y también con la práctica de yoga. Una de sus derivaciones dieron lugar a los espectáculos de los cabarés y circos.

En los años 20, en Norteamérica, los circenses realizaban sus acrobacias en los palos que sujetaban las carpas al no disponer de espacios. Y de allí, al parecer, el pole se trasladó a los clubes de alterne. «Por eso, la gente relaciona la barra americana con los espectáculos de striptease. Y no tiene nada que ver. Es un deporte que se implató en los años 90 en Inglaterra y ahora se está pensando en llevarlo a los Juegos Olímpicos», insiste Rosa Zamora.

Según la página web de la Federación Interncional de Deportes de Pole, el objetivo de la misma es que el Comité Olímpico reconozca el «Pole Sport» como un deporte oficial y se convierta en parte de los Juegos Olímpicos en la gimnasia artística, al igual que la barra horizontal o barra fija, las anillas o el potro.

Escuela pionera

La escuela Pole Fitness Esther & Clara es la pionera de esta disciplina en Sevilla y en Andalucía. Nació hace siete años gracias a Esther Gallardo. La joven andaluza se formó en la mejor escuela de Inglaterra «Pole Dancing School» y ahora enseña su arte por su tierra.

Desde que el pole se ha hecho tan popular, han abierto varias escuelas en el centro de Sevilla, en Málaga y en Jerez (Cádiz). Y llevan a gala que sus academias son el origen de muchas otras presentes hoy en el panorama andaluz.