Dos barcos atracados en el Puerto de Sevilla
Dos barcos atracados en el Puerto de Sevilla - J. M. SERRANO
INFRAESTRUCTURAS

El Puerto de Sevilla se da tres años para volver a hablar del dragado del Guadalquivir

La Autoridad Portuaria abandona el viejo proyecto y plantea un plazo para mejorar las condiciones del estuario

SEVILLAActualizado:

La Autoridad Portuaria de Sevilla ha dado por enterrado el viejo proyecto de dragado del Guadalquivir y plantea la necesidad de buscar una nueva estrategia que cuente con la seguridad jurídica y el apoyo suficiente. Pero eso va a llevar tiempo. Un tiempo mucho más largo del que las empresas implantadas en los terrenos del muelle y los operadores son capaces de soportar en vista de la durísima competencia que ejercen los puertos vecinos.

Por lo pronto, esta nueva estrategia irá enfocada al estudio en profundidad del estuario y la búsqueda de soluciones para mejorar su situación actual. Así lo ha planteado el presidente de la institución, Manuel Gracia, que considera «fundamental» colocar al mismo nivel la mejora de las condiciones ambientales como la obra de profundidad del canal. «Durante mucho tiempo hemos hablado del dragado y muy poco del estado del estuario y tan importante es lo uno como lo otro», ha señalado. En este tiempo, se han hecho inversiones en esos estudios, pero aún queda un largo camino por delante. El máximo responsable del Puerto habla de un plazo de al menos tres a cuatro años para terminar el trabajo ya iniciado de análisis científicos, cuya segunda fase se cerrará en mayo de este año. Esos últimos estudios se han centrado en conocer el estado de turbidez y salinidad del río, el diagnóstico biológico del estuario, el modelo hidrodinámico o el seguimiento de los dragados de mantenimiento que se han ido realizando en estos años.

La tercera fase de los estudios científicos se extenderá al menos hasta 2020

Gracia ha avanzado que la tercera fase, que ya cuenta con una financiación en los presupuestos, se extenderá al menos hasta 2020 y entonces se pondrá volver a hablar de un nuevo proyecto que permita ampliar la profundidad del canal de navegación del Guadalquivir.

Tal como han quedado las cosas tras las contundentes declaraciones de la secretaria de Estado de Medio Ambiente, María García, la Autoridad Portuaria ha decidido demorar, que no eliminar, el proyecto que pasa de ser una prioridad a quedar como «pendiente de formalización». Esa ha sido, según ha comentado el presidente, la petición que ha realizado Puertos del Estado y que supone un durísimo varapalo a los planes de futuro de los agentes sociales que llegaron en su momento a constituirse en un colectivo para reivindicar esta obra histórica.

La Confederación de Empresarios de Sevilla, la Cámara de Comercio y los sindicatos UGT y CC OO se pronunciaron con dureza el pasado miércoles, pero tras conocer los planes futuros del puerto han optado por estudiar con serenidad el nuevo escenario. La Plataforma Sevilla por su Puerto en la que todos están integrados tiene previsto celebrar una reunión los próximos días para debatir el asunto a la que invitarán a más agentes interesados. Uno de ellos es la Zona Franca de Sevilla, que desde su nacimiento tiene puestas todas las expectativas en este proyecto. El delegado especial del recinto, Javier Landa, ha considerado en declaraciones a este medio que «no se debe renunciar al proyecto del dragado porque es el futuro del Puerto». Explica que «la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) es muy garantista y si es positiva hay que hacerlo».

Viabilidad

Sobre este asunto ha recordado que «aún está pendiente la documentación que ha de remitir la Junta sobre el proyecto de los márgenes». Sin embargo, quiere analizar con detenimiento los planes de la Autoridad Portuaria. Sobre el impacto que un retraso sine die pueda ocasionar en el complejo empresarial que gestiona ha asegurado que «no todas las empresas necesitan el dragado y, de hecho, las que ya operan en estos terrenos no lo requieren», pero sí lastra las oportunidades que se puedan generar y si Sevilla no da una respuesta, las compañías optarán por otros lugares como Cádiz o Huelva.

También ha puesto sobre la mesa otra problemática: «El transporte marítimo va hacia un modelo de barcos de mayor tamañoque les permiten ahorrar costes y planificar mejor los gastos. Eso implica que dentro de unos años la flota será lo suficientemente grande como para que no pueda entrar en el puerto, lo que significaría su muerte inmediata».

No hay que olvidar que la nueva esclusa tiene capacidad para la llegada de buques de hasta 30.000 toneladas, pero por las condiciones del canal de navegación, éstos pueden acceder pero cargados a la mitad porque no hay calado suficiente para facilitar su tránsito.