El alcalde con Antonio Muñoz y Adela Castaño en el Pleno de ayer
El alcalde con Antonio Muñoz y Adela Castaño en el Pleno de ayer - RAÚL DOBLADO

La pugna por la propiedad de los suelos del Merca atasca su salvación en Sevilla

Mercasa acusa al Ayuntamiento de haber elaborado un plan de viabilidad que pretende expulsarla para poder vender los terrenos de la sociedad

SEVILLAActualizado:

La salvación de Mercasevilla, que el próximo 3 de mayo tiene que presentar un plan de pago de su deuda al juez para evitar su liquidación, está completamente enquistada. El Pleno del Ayuntamiento aprobó ayer, con el voto a favor de todos los partidos salvo el PP, que se abstuvo, el plan propuesto por Juan Espadas para reflotar la lonja, que pasa por utilizar los ingresos obtenidos por la venta de los suelos para pagar su parte de la losa económica de 26 millones de euros que arrastra, mientras que el otro socio mayoritario, Mercasa, tendría que aportar su cuota correspondiente. Y aquí es donde está el problema, ya que ambas partes no se ponen de acuerdo sobre la gestión de los suelos. El Ayuntamiento recurre a un informe del secretario municipal que, basándose en los estatutos del mercado central, indica que si se extingue la sociedad, los terrenos volverían a ser de su propiedad porque los cedió hace 50 años.

Pero Mercasa entiende que la situación no es exactamente esa porque esos suelos no fueron una cesión, sino una aportación por parte del Ayuntamiento para entrar como socio en la lonja en el año 1971. Efectivamente, las escrituras de la sociedad recogen que fue fundada en 1967 por Mercasa y varios mayoristas y que cuatro años después el Ayuntamiento se sumó aportando los terrenos que actualmente ocupa. El presidente de Mercasa, David Martínez, aseguró ayer a este periódico que «esto no es opinable: los terrenos son un activo de la sociedad, algo que aclaro porque he oído algo tan extraño en el Pleno como que los terrenos son del Ayuntamiento y sólo hay que ir al registro a comprobarlo. Otra cosa es de quién pudieran ser los suelos si se liquida la sociedad». En ese caso, como sostiene el secretario municipal, sí retornarían al Ayuntamiento. Pero para eso hay que extinguir la compañía, no salvarla. Lo que defiende Mercasa es que si se salva vendiendo los suelos, el dinero se tiene que quedar en Mercasevilla para «modernizar el actual o hacer otro nuevo del siglo XXI en caso de traslado». Frente a esto, el alcalde mantiene que el Ayuntamiento pagará la nueva construcción al completo, pero que «lo que sobre se lo quedará el Ayuntamiento».

El galimatías es absoluto porque Mercasa estima que el coste de una nueva lonja sería superior al de la venta de los suelos, aunque eso todavía no se puede certificar porque no hay estudios concretos al respecto, ni de lo que costaría un nuevo centro logístico en el Puerto ni de lo que valen los actuales terrenos.

Lo que sí deja muy claro el presidente de la sociedad estatal es que «ahora que estamos en un concurso de acreedores», Mercasa propone al Ayuntamiento que prorrogue la concesión, incluidos los suelos, «y en el momento que nos conteste, tiene nuestro dinero en la cuenta, porque lo tenemos dotado y lo podemos aportar de inmediato». Además, David Martínez entiende que el Ayuntamiento no puede seguir en solitario porque no podría costear unas nuevas instalaciones, pero «si quiere hacerlo, adelante». Para Mercasa, la postura municipal indica que no hay interés de que Mercasevilla siga siendo uno de los grandes mercados centrales de España. Y el presidente propone un acuerdo inminente: «Ponemos el dinero con dos requisitos, que el Ayuntamiento renuncie ya, no en 2021, a que la sociedad se extinga, y que en el hipotético caso de que en el futuro se venden los terrenos, el dinero se reinvierta en la sociedad, de manera que nosotros renunciamos a cualquier reparto de dividendos». El Pleno aprobó el plan de Espadas, pero la solución aún ni siquiera se atisba.