Las obras del nuevo centro de Marqués de Contadero están en su fase final
Las obras del nuevo centro de Marqués de Contadero están en su fase final - VANESSA GÓMEZ

El Centro Turístico de Marqués de Contadero necesita dos millones más

Los hosteleros admiten no tener dinero para gestionar el edificio que está a punto de terminarse y piden ayuda al Ayuntamiento

MADRIDActualizado:

El centro de recepción turística que el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía están construyendo en los bajos del paseo Marqués de Contadero no tiene contenido en estos momentos, a pesar de que las obras están a punto de culminarse. El plan de las administraciones consiste en convertir ese edificio, tras una inversión de cinco millones de euros incluidos varios sobrecostes, en un espacio dividido en tres zonas: una central de recepción de turistas con información de horarios de vuelos, trenes, museos y monumentos; un ala dedicada a lo que se denominará Centro de Interpretación de la Tapa; y una tercera zona dedicada al flamenco.

De estas tres partes, sin embargo, sólo está garantizada en estos momentos la primera, que es la que sufragará la administración pública a través del Plan Turístico. La parte del edificio destinada al flamenco había sido en un primer momento acordada con la Fundación Cristina Heeren, que finalmente renunció al proyecto ante la acumulación de retrasos. En estos momentos, el Ayuntamiento negocia con otro inversor para que sufrague la adecuación necesaria y dote de contenido el espacio.

Estas conversaciones están muy avanzadas con un artista, pero todavía no hay nada cerrado, por lo que probablemente la obra se recepcionará sin esta parte de su contenido acordada. Pero peor es la situación con respecto al Centro de la Tapa. Esa zona está adjudicada a la Asociación de Hosteleros de Sevilla, que es la que tendrá que gestionarla. El proyecto para convertir ese lado del edificio en una escuela de hostelería y espacio para impulsar la gastronomía sevillana ya está terminado y los hosteleros se lo presentaron la semana pasada al delegado de Hábitat Urbano, Antonio Muñoz.

El plan cuesta ponerlo en marcha dos millones de euros. Pero la Asociación no tiene fondos para acometer la iniciativa y hasta el momento no ha conseguido vías de financiación. En esa reunión, el presidente del gremio, Pablo Arenas, pidió ayuda municipal para encontrar inversores y el gobierno accedió a trabajar en ese sentido, pero dejando claro que en ningún caso el dinero saldrá del erario.

Dentro de los hosteleros, además, este proyecto ha generado tensiones. El acuerdo se produjo cuando el alcalde era Juan Ignacio Zoido y el presidente de la patronal hostelera era Pedro Sánchez-Cuerda. La situación del sector ha cambiado mucho desde entonces desde las dos posiciones, ya que el gobierno socialista está llevando a cabo un recorte de los veladores que los empresarios no comparten, por lo que las hostilidades ahora son mayores y una representación amplia de hosteleros considera que poner el dinero en el centro turístico sería salvarle los muebles a Espadas. El presidente, no obstante, quiere encontrar una solución. Y el gobierno municipal recuerda que la obra viene del mandato anterior y que está intentando solventar los problemas que han sobrevenido.

En unas semanas la obra estará terminada y el edificio podrá ser ocupado, pero sólo uno de sus tres módulos tiene el contenido cerrado actualmente. Y algunos hosteleros ya han planteado internamente la posibilidad de desistirse, por lo que el futuro de esta gran obra está en el aire.