Detalle del cartel con la convocatoria
Detalle del cartel con la convocatoria - ABC
MIÉRCOLES DE CENIZA

Quince personas intentan boicotear la imposición de cenizas en la Universidad Pablo de Olavide

La Asociación Juvenil Celestino Mutis publica una carta en las redes sociales dirigida a la comunidad universitaria en la que pone de manifiesto los hechos ocurridos el pasado Miércoles de Ceniza en la UPO

SEVILLAActualizado:

La Asociación Juvenil Celestino Mutis de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla ha lanzado un comunicado este jueves a los miembros de la comunidad universitaria, dirigido tanto a «los que celebrasteis con nosotros el Miércoles de Ceniza, como aquellos que asististeis para boicotearlo, compañeros todos».

La carta, firmada por «los estudiantes de la Asocación Celestino Mutis» comienza diciciendo que «Somos universitarios, vosotros y nosotros, y por eso creemos en el ejercicio de la razón en la búsqueda de la verdad. Os escribimos esta carta para tratar de entendernos. Esa es nuestra esperanza».

Recuerda también que «desde hace cuatro años, celebramos cada miércoles de ceniza un acto en el que cantamos, escuchamos textos de la Biblia y rezamos juntos un grupo de unos cien estudiantes, profesores y miembros del PAS», y se pregunta «¿Hacemos algún mal a alguien? Es un acto libre al que nadie se obliga, ¿qué hay de malo en ello?»

«Fuera misas de la universidad»

Este acto de imposición de cenizas (no se trataba de misa) se viene realizando en la Universidad Pablo de Olavide desde hace varios años amparado en un convenio existente entre la universidad y el Arzobispado de Sevilla.

En esta ocasión estaba convocado a las 14 horas en el Aula 5 del Edificio 13, que había sido reservada con antelación suficiente, y a dicha convocatoria asistieron unas cien personas entre profesores, alumnos y miembros del Pas.

Entraron unas quince personas que se colocaron al final del aula al comienzo del acto -no se pudo confirmar que se tratase de alumnos de la UPO, según los testigos presenciales-, y cuando estaba a punto de finalizar, transcurridos unos cuarenta minutos y tras la imposición de las cenizas, empezaron a gritar unos dos ó tres minutos hasta que se marcharon.

La organizadora del acto intentó hablar con ellos, según siempre testigos presenciales que se encontraban en el aula, aunque rehusaron cualquier tipo de diálogo.

En la carta lanzada por la Asociación Celestino Mutis en sus perfiles de redes sociales se denuncia públicamente la tensión generada al ser grabados en vídeo durante la celebración, «conculcando así nuestro derecho a la imagen y a la privacidad». Describe como en medio del acto «nos interrumpisteis y empezastéis a gritar «Fuera misas de la universidad». También «alguno gritó algo acerca del feminismo».

«¿Qué ganabais con reventar este momento?»

Y se pregunta «¿Por qué boicotearnos nuestro sencillo acto?¿Por qué violentar nuestra celebración en vez de quedar con nosotros para dialogar y acercar posturas?¿Qué ganabais con reventar este momento de paz y oración?»

La carta también responde al hecho de que «otro compañero gritó que en la UPO están prohibidos los actos religiosos. ¿En qué os basáis? Es cierto que el reglamento de asociaciones universitarias prohíbe las asociaciones confesionales (a propósito, esto nos parece un recorte ilegítimo del derecho constitucional a la libertad de asociación). Con todo, a nadie le hemos pedido la partida de bautismo», dice.

La carta concluye pidiendo respeto «más aún, que nos ayudéis en nuestras reivindicaciones: soñamos con una UPO en la que el grupo de evangélicos y nosotros no nos tengamos que reunir en el césped para dialogar y rezar, siempre con reparos, por miedo a que alguien nos diga algo. Soñamos con una UPO en la que, como en todas la universidades más prestigiosas del mundo (Harvard, Oxford, Cambridge, Princeton...) haya un espacio de silencio y oración».

La carta

Texto íntegro de la carta publicada hoy:

«Estimados miembros de la comunidad universitaria de la UPO, tanto los que celebrasteis con nosotros el Miércoles de Ceniza, como aquellos que asististeis para boicotearlo, compañeros todos:

Somos universitarios, vosotros y nosotros, y por eso creemos en el ejercicio de la razón en la búsqueda de la verdad. Os escribimos esta carta para tratar de entendernos. Esa es nuestra esperanza».

Desde hace cuatro años, celebramos cada miércoles de ceniza un acto en el que cantamos, escuchamos textos de la Biblia y rezamos juntos un grupo de unos cien estudiantes, profesores y miembros del PAS», y se pregunta «¿Hacemos algún mal a alguien? Es un acto libre al que nadie se obliga, ¿qué hay de malo en ello? En cambio, ayer nos grabasteis en vídeo durante la celebración, con la tensión que ello nos generaba, conculgando así nuestro derecho a la imagen y a la privacidad; y en medio del acto, nos interrumpisteis y empezasteis a gritar «fuera misas de la universidad». Alguno de entre vosotros gritó algo acerca del feminismo. Por supuesto estamos en contra de cualquier tipo de violencia contra la mujer y en favor del derecho de igualdad entre hombre y mujeres. Muchas de nosotras somos activas defensoras de él. Pero, ¿acaso hay derechos de primera y de segunda categoría? El artículo 18 de los Derechos Humanos afirma que «toda persona tiene derecho... a la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia». ¿Por qué boicotearnos nuestro sencillo acto?¿Por qué violentar nuestra celebración, en vez de quedar con nosotros para dialogar y acercar posturas?¿Qué ganabais con reventar este momento de paz y oración?

Otro compañero gritó que en la UPO están prohibidos los actos religiosos. ¿En qué os basáis? Es cierto que el reglamento de asociaciones universitarias prohíbe las asociaciónes confesionales (a propósito, esto nos parece un recorte ilegítimo del derecho constitucional a la libertad de asociación). Con todo, a nadie le hemos pedido la partida de bautismo para entrar en nuestra Asociación y a nadie se le pidió ayer mostrar sus creencias, de hecho, estuvisteis en el acto de forma camuflada, sin que nadie os expulsara de aquel encuentro pacífico.

Os pedimos respeto, más aún, que nos ayudéis en nuestras reivindicaciones: soñamos con una UPO en la que el grupo de evangélicos y nosotros no nos tengamos que reunir en el césped para dialogar y rezar, siempre con reparos, por miedo a que alguien nos diga algo. Soñamos con una UPO en la que, como en todas la universidades más prestigiosas del mundo (Harvard, Oxford, Cambridge, Princeton...) haya un espacio de silencio y oración, del que todas las confesiones de nuestra universidad puedan hacer uso, como triunfo de una sociedad global que acoge distintas creencias. Soñamos con una UPO donde todos podamos ejercer nuestras libertades, en concordia y respeto. Este es nuestro sueño y reivindicamos nuestro derecho, y el del resto de hermanos de fe diversa, a ejercerlo. Os pedimos que soñéis con nosotros

De esta última palabra no queremos convencernos; pero, al menos, os la proponemos para que la escuchéis. El acto de ayer representaba una forma de celebrar a Jesucristo, nuestro señor. Él nos enseña a ser pacíficos, a buscar la verdad y a luchar por un mundo mejor. Él nos anima a no devolver mal por mal. Por Él, os escribimos esta carta. Con afecto,

los estudiantes de la Asociación Celestino Mutis»