Una joven deposita una botella de vidrio en un contenedor verde de Lipasam
Una joven deposita una botella de vidrio en un contenedor verde de Lipasam - ABC

Reciclaje en Sevilla: El arcoíris de la basura

La recogida selectiva de residuos crece un 21,6%, lo que muestra el compromiso de los sevillanos con el medio ambiente

SEVILLAActualizado:

Con 40 botellas de plástico se puede confeccionar un forro polar, con 80 latas se fabrica una llanta de bicicleta, seis briks permiten hacer una caja de zapato y un litro de aceite usado que se tira por el fregadero puede contaminar hasta 1.000 litros de agua. Son algunos ejemplos que evidencian la importancia de reciclar. Con el objetivo de concienciar sobre la importancia de tratar los desechos para no contribuir al cambio climático y proteger el medio ambiente, este jueves se celebra el Día Mundial de Reciclaje.

Los sevillanos demuestran cada vez más su compromiso con el reciclaje de residuos. Los datos de la Empresa de Limpieza Pública del Ayuntamiento de Sevilla, Lipasam, así lo avalan. Sólo en el primer trimestre de este año la recogida selectiva de residuos en la ciudad ha aumentado un 21,6% respecto al mismo periodo de 2017. Por tipo de material, los porcentajes se han incrementado tanto en el papel (24,6%), en los envases (15,8% y el vidrio (15,8%).

Durante el año 2017, Lipasam recogió un total de 326.088 toneladas de residuos en Sevilla, un 1,9% menos respecto a 2016. El indicador de recogida selectiva (residuos recogidos selectivamente frente al total de basura retirada) se situó el año pasado en el 15,4%, lo que supone una subida del 0,2% respecto año anterior.

El modelo de recogida selectiva implantado en la capital hispalense se basa en cinco fracciones diferentes: envases ligeros (contenedor amarillo), papel-cartón (contenedor azul), envases de vidrio (contenedor verde), residuos orgánicos y restos (contenedor gris) y recogida selectiva de biorresiduos —desechos biodegradables que proceden de alimentos o restos vegetales— en contenedores marrones que Lipasam implantó el año pasado en mercados de abastos, comedores sociales y hoteles y que se instalarán progresivamente a lo largo de este año en las calles.

Contenedores en la vía pública
Contenedores en la vía pública- ABC

Jorge Soria, director de Planificación de Lipasam, indicó que los materiales que a los sevillanos les cuesta más reciclar son los envases. «Plásticos, briks de zumos o leche, latas, bolsas o envoltorios que se mezclan con el resto de la basura en lugar de depositarlos en el contenedor amarillo», indicó.

Según recalcó, «cuesta menos reciclar que fabricar un nuevo producto. Reciclando ahorramos agua, energía y materia prima. Además reducimos la contaminación que se produce en el proceso de obtención de la materia prima».

Recogida de muebles

Otra de las asignaturas pendientes es la recogida de muebles y enseres. Sólo el 10% de los usuarios avisa a Lipasam para su retirada, el resto son recogidas por los vehículos de Lipasam cuando los operarios los ven abandonados en la vía pública a cualquier hora y casi siempre junto a los contenedores.

A este respecto, Jorge Soria recordó que los ciudadanos que quieran deshacerse de un mueble, electrodoméstico u otro tipo de enseres deben solicitar su recogida llamando al teléfono de atención del Ayuntamiento de Sevilla, 010, durante las 24 horas del día. Además, también se puede solicitar a través de la web de Lipasam.

¿En la planta de reciclaje se junta todo lo que separamos? «No —respondió con rotundidad Soria—, aunque es inevitable que en la recogida de residuos selectiva algunos lleguen a la planta con algunas impurezas éstas son separadas y eliminadas por métodos manuales y automáticos previos a su tratamiento».

Además, añadió que «reciclar no requiere mucho tiempo. Sólo necesitamos una papelera con tres bolsas para cada tipo de residuo o envase». «Tanto el vidrio, como el aluminio y muchos plásticos pueden ser reciclados de forma ilimitada sin perder su calidad», insistió.

Ecopuntos

A partir de septiembre, Lipasam instalará en los once distritos ecopuntos o mini puntos limpios abastecidos de energía solar y equipados con wifi. En estas instalaciones fijas se podrán depositar residuos de origen domiciliario de pequeñas dimensiones, como pequeños electrodomésticos, móviles, baterías, aceite vegetal usado, pilas, espejos, termómetros de mercurio, radiografías o libros para el intercambio entre ciudadanos.