Concentración de jabogados de Sevilla en el Prado de San Sebastián
Concentración de jabogados de Sevilla en el Prado de San Sebastián - M.B.

Seguimiento masivo de la huelga de jueces y fiscales en Sevilla

En los órganos penales, los más saturados, el paro ha llegado casi al 95 por ciento; «nuestro trabajo no lo va a resolver un ordenador», dicen los jueces

SEVILLAActualizado:

«Está siendo un éxito, en Sevilla hemos arrasado». Con esa frase definía hoy un juez de instrucción el seguimiento que está teniendo la huelga de jueces en Sevilla en la que magistrados y fiscales han secundado de forma masiva el paro convocado por las cuatro asociaciones de jueces y las tres de fiscales a nivel nacional.

Según los datos que han ofrecido jueces y fiscales en rueda de prensa el seguimiento en Sevilla ha estado por encima del 74 por ciento ya que solo han funcionado los servicios mínimos para evitar perjuicios notables en causas con preso y otras cuestiones que se consideraban inaplazables.

Juan Romeo, portavoz de Jueces y Juezas para la Democracia, ha explicado que el seguimiento ha sido aún más masivo en las secciones y en los juzgados penales (los órganos más saturados). De hecho en las secciones penales han hecho huelga 18 de los 21 magistrados (los otros tres estaban en el juicio de los ERE) que hoy sí que ha continuado. Y en los juzgados penales donde han hecho huelga 16 de los 17 jueces.

En las salas civiles han parado siete de los quince jueces que hay. En la sala de lo Social del TSJA han secundado la movilización 8 de 12 jueces.

En cuanto a los órganos unipersonales el seguimiento también ha sido muy importante ya que no han trabajado hoy 16 de los 17 jueces de lo Penal, seis de los siete de lo Mercantil, 9 de 13 de lo Social, 20 de los 22 de Primera Instancia, 4 de 6 de Familia, 15 de 21 en Instrucción y los dos de violencia de género. En lo Contencioso Administrativo lo han hecho 7 de 14 mientras que en Vigilancia Penitenciaria lo han secundado los dos juzgados.

Con estos datos la huelga ha sido secundada por un 75 por ciento de jueces y un 65 por ciento de fiscales. En los pueblos el paro ha llegado al 80 por ciento, siendo del cien por cien en algunas localidades como Coria, Alcalá, Utrera, Écija, Osuna, Marchena, Lebrija o Estepa.

La fiscal jefe, María José Segarra, ha reivindicado una mejora de las condiciones salariales para un colectivo que llega a cobrar menos de dos euros por la hora de guardia. Aunque Segarra ha admitido que tienen sueldos «nada desdeñables» ha recordado la «precarizacion» que vienen soportando y ha insistido en la mejora de las retribuciones.

También han recordado que la situación de falta de medios no les permite ofrecer un servicio digno a los ciudadanos. Y, de hecho, han puesto como ejemplo que las sentencias que se están dictando en la Audiencia son para hechos que se produjeron en los años 2012 y 2013. «Eso no es una justicia eficaz», ha recalcado Juan Romeo insistiendo en que no hay capacidad para asumir la carga de trabajo que tienen actualmente.

Por su parte, el juez Francisco Gutiérrez, del Foro Judicial, ha explicado que el problema es que hay pocos jueces y fiscales y que además están mal distribuidos. «Los jueces lo que necesitamos es tiempo pero nuestro trabajo no nos lo va a resolver un ordenador», ha dicho Gutiérrez.

La huelga se ha notado sobre todo en el Prado de San Sebastián donde los despachos de la mayoría estaban vacíos y donde ha bajado el ritmo de juicios. Además de la vista oral de los ERE se han celebrado solo un par de juicios por tentativa de homicidio y abusos, causas con preso y, por tanto, inaplazables.

En el edificio Noga también estaban los juzgados a medio gas. Como establecían los servicios mínimos sólo se han practicado diligencias de causas con preso u otras cuestiones urgentes o inaplazables. Por eso el edificio Noga, siempre lleno de gente, hoy estaba medio vacío.

Las reivindicaciones de los jueces y fiscales son de tres tipos: mejoras de sus condiciones laborales, aumento de la independencia judicial y mejora de los medios humanos y materiales.