Los colores claros y la ropa amplia son saludables, fresquitos y más elegantes ABC

Sepa cómo vestirse en verano para no pasar calor

Los colores azul o crema reflejan los rayos del sol sin absorberlos

SEVILLAActualizado:

En verano hace calor y los rayos UVA solares hacen daño en la piel produciendo quemaduras y aumentando el riesgo de cáncer. Tenemos que protegernos de los malvados rayos cancerígenos y al mismo tiempo no aumentar la sensación de calor que producen las altas temperaturas que podemos empeorar con ropas inadecuadas.

Lo fundamental es no exponerse a los rayos solares a las horas centrales del día, entre las doce y las seis de la tarde, si no es necesario.

El doctor Celso Pareja-Obregón, especialista en Medicina Interna de QuirónSalud Sagrado Corazón recuerda a los beduinos y tuaregs del Sahara que caminan por el desierto completamente cubiertos a pesar de la altísimas temperaturas.

«Ellos no tienen más remedio que andar bajo el sol -dice- y deben proteger su piel completamente de los peligrosos rayos abrasadores. La arena actúa como un espejo que refleja y amplifica los rayos solares, por lo que no sirven los paragüas. Siempre visten ropas de algodón natural que permiten la transpiración natural y con colores azul o crema que reflejan los rayos solares sin absorberlos. Son ropas holgadas sin ataduras ni compresiones, de mangas anchas que permiten aprovechar el menor soplo de viento para producir corrientes de aire refrescante su piel y mantener una temperatura estable. El objetivo es sudar lo menos posible, de ahí sus andares cansinos y pausados. Estas mismas ropas sirve de protección a los cambios de temperatura por las noches y a las traidoras tormentas de arena».

A tenor de lo dicho, las recomendaciones para vestir en verano son obvias.

«Evitar los rayos solares directos en las horas centrales del día, cubrir la cabeza con sombreros adecuados de tejidos naturales que permitan la transpiración del pelo y nos protejan la cara del sol directo, gafas desol polarizadas, si es posible; vestir siempre con ropas de algodón (nunca sintéticas) preferiblemente de colores claros, muy holgadas que permitan la transpiración natural sin apreturas ni encarcelamientos de michelines, y sin producir olores de sudoraciones excesivas», recomienda este experto.

Añade que «cuanto más vaporosas las batitas femeninas o más anchas las camisas masculinas mejor que mejor» y que los «pantalones cortos o largos sean dos tallas más grandes que los de invierno, muy fresquitos y sin compromisos de espacio».

Asegura que «las apreturas y compresiones elásticas» producen dificultad para la circulación venosa y es causa de muchos problemas de edemas en las piernas y de retención de líquidos.

«Evite las chanclas de plástico para andar por la ciudad. Son artículos de playa o piscina exclusivamente. Zapatos cómodos y transpirables. De rejilla, de cuero, de algodón, de tela, de lo que sea, pero que sean higiénicos y mantengan los pinreles en perfecto estado de revista», aconseja.

«Y si se suda mucho no pasa nada de nada, agua abundante por dentro, de la nevera, como dice mi nieta Celsa; y, por fuera, una buena ducha fresquita que reconcilia el alma y el cuerpo», termina.