El secretario de Organización del PP de Sevilla, Felipe Rodríguez Vizcaíno - ABC

El «show» del secretario de Organización del PP de Sevilla contra la plantilla sevillista en Atocha

Felipe Rodríguez Vizcaíno arremetió a gritos contra los futbolistas, alguno de los cuales amagó con encararse

SEVILLAActualizado:

El secretario de Organización del PP de Sevilla, Felipe Rodríguez Vizcaíno, es uno de los aficionados que peor digirieron la contundente derrota del Sevilla F.C. en la final de la Copa del Rey ante el Barcelona. El dirigente popular se encaró en la estación de Atocha con varios futbolistas de la plantilla, a los que reprochó a gritos y con aspavientos su mal juego.

El incidente se produjo en el vestíbulo de la estación de Atocha cuando los jugadores sevillistas se disponían a coger el AVE de vuelta a Sevilla. Rodríguez Vizcaíno, secretario de Organización en la Ejecutiva que preside Virginia Pérez y asesor del grupo popular en el Ayuntamiento de Sevilla, comenzó a lanzar improperios contra la plantilla. «No corristeis nada, no tuvisteis la decencia de correr», espetó a voces mientras gesticulaba con las manos. «¿No os da vergüenza pasar por aquí delante de nuestros corazones?», agregaba.

La agresividad del dirigente popular motivó incluso que Guido Pizarro, jugador del Sevilla, hiciera un amago de encararse con él, siendo frenado por el delegado del equipo, Juan Martagón. «¿Tú que te crees, que nos gusta perder?», le reprendía Pizarro.

Lejos de tranquilizarse, el secretario de Organización del PP, hijo del empresario Felipe Rodríguez Melgarejo, incidió en su ataque a gritos. «¡Yo voy al campo desde que era un bebé. Soy socio desde el minuto 1 de mi vida. Llevo 33 años yendo al Sánchez Pizjuán y esto es una vergüenza!», grita. Algún aficionado le invitaba a deponer su actitud con un «cállate, hostia».

«¡Nos duele más que a vosotros. Cómo os podeis comparar con nosotros. No tenéis vergüenza!», prosiguió Felipe Rodríguez Vizcaíno, quien reprochó a Pizarro que «tú no tienes ni idea de lo que es Sevilla». El incidente se resolvió cuando los jugadores accedieron a la zona reservada para pasajeros del AVE, momento en el que algunos aficionados aplaudieron al vehemente dirigente del PP.