Antonio, de 71 años, agradece la casa que le han dado pero dice que sigue mendigando hasta que pueda cobrar por primera vez la pensión no contributiva a partir del 25 de enero - ABC

El sintecho de Sevilla al que dieron una vivienda vuelve a mendigar en la calle

Antonio explica que lo hace porque no tiene dinero para vivir hasta que el día 25 de enero comience a cobrar una pensión

SEVILLAActualizado:

Antonio Escobar Aguilar, el fontaniego de 71 años que dormía en las calles de Sevilla desde hace quince años y al que el Ayuntamiento de Fuentes de Andalucía cedió una vivienda a mediados de diciembre, ha vuelto a la calle a mendigar. Quienes le han visto en los últimos años apostado en una esquina de Nervión se han sorprendido al verle de nuevo pidiendo dinero sentado en una caja de cartón y no faltan los traunseúntes que le han preguntado por qué lo hace si ya tiene una vivienda de 90 metros cuadrados. «Tengo casa pero no tengo dinero ni para café», contesta.

Como se rcordará, ABC dio a conocer el caso de Antonio Escobar y el de otros sintecho de Sevilla que relataron en un reportaje cómo habían terminado durmiendo en la calle. El caso de Antonio caló hondo en el pueblo sevillano de Fuentes de Andalucía, donde una parte de la población se movilizó a través de las redes sociales para que tuviera una vida digna.

Finalmente, el alcalde de Fuentes, Francisco Martínez, anunció que el Ayuntamiento pagaría el alquiler de una vivienda a este fontaniego y el 17 de diciembre lo recogía, con ayuda de la Cruz Roja, para llevárselo al pueblo, distante 64 kilómetros de Sevilla. Ese pasaporte a nueva vida le iba a evitar más noches a la intemperie y le garantizaba dormir en una cama caliente y poder ducharse cuando quisiera. No obstante, antes de salir para Fuentes Antonio ya advirtió a los periodistas que «hasta que no tenga paga viviré de lo que me den» y así ha sido, ya que ha vuelto al barrio de Nervión a pedir para sus gastos diarios.

Hogar del Pensionista

«He comenzado a ir al Hogar del Pensionista de Fuentes de Andalucía pero no tengo dinero ni para tomarme un café ni para fumarme un cigarrillo.¡Tampoco es cuestión de que me quede todo el día en casa acostado o sentado en el sofá!», ha declarado a ABC Antonio, al que el Ayuntamiento de Fuentes de Andalucía ha logrado desbloquear el cobro de la pensión no contributiva que él había solicitado hace un año y que la Junta de Andalucía no terminaba de autorizar.

«Tengo un techo y una cama en la que dormir y agradezco mucho la ayuda del Ayuntamiento, Cáritas y la Cruz Roja, pero no tengo dinero para el día a día. De hecho, se me acabó la bombona de gas y no he podido cocinar durante varios días porque no tenía dinero para comprar otra», declara Antonio, quien asegura que actualmente no consume drogas ni bebe alcohol, aunque reconoce que hace tiempo sí lo hizo y por eso hoy está en un programa de metadona, otra de las razones por las que ha estado viniendo semanalmente a la capital andaluza desde que se fue a Fuentes.

«Seguiré pidiendo dinero en Sevilla hasta que el día próximo 25 de enero reciba mi primera pensión no contributiva de 390 euros. A partir de ese día nadie me verá mendigando en la calle», indica este sevillano, que se ha afeitado la barba en una peluquería del pueblo que le ha prestado sus servicios gratis.

Difícil adaptación a su nueva vida

Antonio reconoce que adaptarse a su nueva vida no está siendo fácil después de tantos años en la calle. Durante los primeros días en Fuentes, la presión de los medios de comunicación y el cambio sustancial en sus hábitos de vida le provocaron algo de ansiedad. En Fuentes de Andalucía, donde nació hace 71 años, no ha encontrado familiares. «La Nochevieja la pasé solo y fue un poco triste. Otros años he estado esa noche con un amigo que tiene un piso», añade.

El alcalde de Fuentes afirma que Antonio tiene cubiertas sus necesidades básicas e incluso recoge gratis todos los días una pieza de pan en una establecimiento de la localidad. Martínez sabe que algunos días Antonio ha ido a la ciudad de Sevilla pero desconocía que fuera a mendigar. «Éramos conscientes de que el proceso de adaptación iba a ser difícil porque son muchos años viviendo en la calle. Sé -dice la primera autoridad municipal - que los servicios sociales han estado pendientes de él y que a partir de ahora tendrá aquí su médico de cabecera. El otro día me comunicó que se le había acabado la bombona de butano y este jueves se le ha repuesto».

«También hay vecinos del pueblo voluntarios de Cruz Roja que han visitado a Antonio en alguna ocasión. En Nochebuena yo estuve tomando café con él. Sabemos que acudirá a la próxima asamblea del Hogar del Pensionista, donde habrá un día de convivencia», explicaba Francisco Martínez. No obstante, el alcalde admite que Antonio no está arraigado en el pueblo y habrá que prestarle más atención para que se integre». El Ayuntamiento de Fuentes anuncia que cuando se cumpla un mes de la estancia de Antonio en su nueva casa, se le facilitará otra más pequeña y adaptada a sus necesidades.