La derivación inmediata al hospital en caso de meningitis es de vital importancia
La derivación inmediata al hospital en caso de meningitis es de vital importancia - RAFAEL CARMONA

¿Qué síntomas más frecuentes presenta la meningitis?

El diagnóstico temprano, la derivación al hospital y el tratamiento antibiótico son de vital importancia para evitar muertes

SEVILLAActualizado:

Desde enero de 2018 se han producido en Sevilla siete casos de meningitis tipo B y C, dos de ellos con resultado de muerte en pacientes adultos. El diagnóstico precoz de la enfermedad es vital para detenerla y evitar un agravamiento en horas del enfermo. Pedro Terol, pediatra especializado en Infectología del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, indica que los síntomas iniciales de la meningitis son muy parecidos a los de la gripe (picos de fiebre, cefalea, vómitos...), por lo que no hay que alarmarse innecesariamente, salvo que se den dos circunstancias.

«Las alarmas deben encenderse cuando ocurren dos cosas: aparecen manchas color vino en la piel (petequias) y hay decaimiento del paciente aunque le haya bajado la fiebre con antitérmicos. En ese caso hay que consultar al médico de forma inmediata», añade Terol, que forma parte del Grupo Andaluz de Infectología Pediátrica, creado en 2016 con el objetivo de optimizar el diagnóstico y manejo de niños con enfermedades infecciosas o imnunológicas.

«Ante un caso de sospecha de meningitis, el diagnóstico temprano, la rapidez de instauración de tratamiento antibiótico y la derivación al hospital de referencia son de vital importancia. También es prioritaria la comunicación de dicha sospecha a los servicios de salud públicos correspondientes», según la Sociedad Española de Pediatría.

Terol declara que la infección producida por el meningococo puede generar dos tipos de reacciones: septicemia o meningitis. Es posible que una persona infectada por la bacteria pueda tener sólo meningitis o sólo sepsis, o bien ambas al mismo tiempo. Entre el 5 y el 10% de las meningitis se presentan con sepsis sin meningitis.

Meningitis

La meningitis se contagia por la convivencia entre personas, cuando al estornudar, toser o hablar expulsan gotas de saliva (gotitas de Flügge) con la bacteria que la transmite, lo que obliga al personal sanitario a usar mascarillas. A las personas que conviven con un infectado se les aplica un tratamiento quimioprofiláctico (antibióticos) o se les administra una vacuna.

Lo aconsejable es administrar quimioprofilaxis a los contactos del enfermo tras el diagnóstico en las 24 horas, siendo dudosa su utilidad después de 10 días, según el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría.

El período de incubación suele ser de 3 a 4 días y la meningitis suele ser «de comienzo agudo y los síntomas y signos más frecuentes son fiebre, cefalea y rigidez de nuca, pudiendo acompañarse de náuseas, vómitos, fotobobia y estado confusional».

«Los niños pequeños que aún no hablan se muestran muy irritables porque no pueden expresar verbalmente que sufren cefalea», indica Terol, quien añade que el enfermo puede mostrar también desorientación, así como vómitos, «aunque realmente este último es un síntoma muy inespecífico».

Septicemia

Por otra parte, la enfermedad meningocócica con sepsis produce una infección generalizada porque la bacteria está en la sangre y afecta a todo el organismo, provocando fiebre alta y manchas en la piel, que pueden tener desde dos milímetros hasta centímetros cuando hay un agravamiento de la enfermedad.

«En estos casos, hay una afectación del estado general de la persona, de modo que aparece decaída, con tendencia al sueño, postrada... En la fase inicial de la enfermedad, los síntomas son parecidos a los de la gripe pero cuando se produce una meningitis con sepsis hay un empeoramiento del enfermo en horas», con hipotensión, shock y fallo multiorgánico.

La letalidad de la enfermedad meningocócica, a pesar de la mejora en los métodos diagnósticos y terapéuticos, continúa siendo alta, ya que el 10% de los pacientes fallecen. El mayor caso de muertes se produce en los casos de meningitis con sepsis. La letalidad más elevada se produce en el grupo de 45-64 años (29,6% seguido del grupo de mayores de 65 años (19,1%).

Vacunas

Actualmente hay vacunas para la meningitis por neumococo y por meningococo tipo B y C, aunque el calendario oficial de vacunación no incluye la vacuna para la meningitis B, si bien en las farmacias las venden por unos 400 euros las cuatro dosis.