Juan Manuel Suárez Japón recibe este lunes la Orden del Sol Naciente
Juan Manuel Suárez Japón recibe este lunes la Orden del Sol Naciente - M.J.LÓPEZ OLMEDO
ENTREVISTA

Suárez Japón: «El localismo es uno de los grandes frenos al progreso de Andalucía»

El exconsejero de Cultura, catedrático y escritor cree que el retraso económico viene de siglos y no se puede culpar sólo al Gobierno andaluz ni a la falta de inversiones del Ejecutivo central

SEVILLAActualizado:

Juan Manuel Suárez Japón (Coria del Río, 1945), ha sido catedrático de Geografía Humana en la Universidad Pablo de Olavide y rector de la Universidad Internacional de Andalucía. Diputado socialista en el Parlamento de Andalucía entre 1986 y 1995 y consejero de Cultura y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía entre 1990 y 1994, es autor de una veintena de libros de diversa temática, entre ellos, la biografía del guitarrista flamenco Manuel Morao. Este lunes recibirá en la Fundación Cajasol la Orden del Sol Naciente, máxima distinción que concede el Emperador de Japón por su contribución a la amistad entre España y el país nipón.

¿Qué ha hecho por Japón para recibir este importante reconocimiento?

Es una condecoración del Gobierno de Japón a personas no japonesas por difundir la cultura de ese país. Soy vicepresidente de la asociación hispano-japonesa «Hasekura» que promueve estudios históricos sobre Japón y Españ, y he publicado varias obras sobre este asunto y coordinado otras. Acabamos de editar el libro «De Japón a Roma pasando por Coria del Río», de Víctor Valencia Japón que, por cierto, es mi sobrino.

¿Cuantos apellidos Japón hay en Coria?

Creo que somos unos setecientos. En 2014 hicimos una exposición de fotos de Alejandro Sosa para conmemorar los 400 años de la llegada de la expedición de Hasekura a Coria y se fotografió a 400 Japones de Coria mayores de 15 años. La razón es que antes de esa edad no se tienen los rasgos definidos: a los hombres se nos fotografió sin gafas y a las mujeres sin ningún tipo de pintura o maquillaje. La exposicion se tituló «El rostro/rastro del samurai».

¿Ve algún rastro de samurai en usted?

El fotógrafo superpuso en una sola imagen, con un programa informático, los rostros de veinte o treinta de los Japones de más edad, de modo que salió el rostro de un Japón que nunca existió pero que era al mismo tiempo el rostro de todos los Japón de Coria. Yo no me noto nada de samurai perolos japoneses que vienen a Sevilla y Coria preguntan siempre si tenemos la mancha mongólica al final de la espalda.

¿Y la tiene?

La hemos tenido mucha gente y mi nieta la tiene. Es una mancha a la que le atribuyen cierto valor, pero que se deshace sola a los tres años de vida

¿Qué tienen en común los japoneses y los sevillanos?

Lo sencillo sería decir que hay muchas cosas en común y barrer para casa pero la verdad es que son dos culturas muy diferentes, aunque los japoneses sienten un gran interés por nuestras manifestaciones artísticas, especialmente por el flamenco. Los japoneses se ponen de los nervios con nosotros porque no planificamos las cosas con tanta antelación como ellos. Aquí improvisamos más: para unos actos que hicimos octubre me preguntaron en mayo y cuando les dije que aún no habíamos empezado se llevan las manos a la cabeza. Después del tsunami que arrasó varias regiones japonesas, se hicieron actos en España de solidaridad con el pueblo nipón y yo estuve en algunos de ellos y puedo garantizar que en ninguno se pidió dinero. Nada. Solo querían que se transmitiera a la población nipona el ánimo de los españoles, nada más. Eso aquí y en el resto de Europa sería impensable.

Aparte de más ricos que nosotros, parecen más espirituales.

Mucho más espirituales que nosotros. Todos los actos de homenaje eran puramente simbólicos, como echar flores en el río. Tenemos poco que ver con ellos. Un ejemplo: tienen un gran cuidado por todo lo público y en sus estaciones, limpísimas, apenas hay papeleras. Y sobre todo son diferentes a nosotros por la manera en que han sido capaces de sintetizar tradición y modernidad, Tenemos que aprender un poco de eso porque aquí, si defiendes una tradición, te llaman facha. En los ceremoniales de la Universidad lo he vivido. Hay vergüenza de rescatar nuestra historia.

Tampoco se respeta mucho a las personas mayores, algo fundamental en la cultura japonesa.

Absolutamente. No puede ser casualidad que todas las culturas desde que el hombre es hombre hayan tenido un consejo de ancianos. En las etapas primigenias del hombre, la única diferencia estaba en la edad. Y aquí no se tiene en cuenta

Usted ha sido catecrático de Geografía Humana, ¿cómo es la geografía humana de los sevillanos?

Los sevillanos no somos una entidad unitaria. Hay un sevillano emprendedor, moderno, que está a la altura de su tiempo, y hay otro sevillano que es todo lo contrario y que piensa que el tiempo no pasa y que si pasa no deja huella. Está el sevillano lacio y el sevillano surrealista y maravilloso.

¿Y el gaditano?

Hay grandes diferencias. Allí hay un elemento diferencial que es el mar. Cádiz es una ciudad sin campo, sin tierras agrícolas, pero hay otras cosas como el mar y eso significa estar abierto y ser capaz de aceptar a quien llegue sin importar de dónde. Por ejemplo, cuando yo fui consejero de la Junta el alcalde era Carlos Díaz, sevillano de nacimiento, y el el rector de la Universidad José Luis Romero Palanco, de Lora del Río. Cádiz tiene esa capacidad de integrar y Sevilla creo que no la tiene tanto. La Feria de Sevilla tiene un estigma de que el forastero no sabe dónde meterse. En Cádiz no pasa: es un pueblo grande en el que se acepta. Y en la forma de ser yo encuentro en el gaditano un puntito de surrealismo que no hay en Sevilla.

Se nota en el carnaval.

Las letras son muy surrealistas y los gestos que te encuentras en el bar que te atienden. En Cádiz uno se siente en casa.

Localismo y progreso

En Andalucía los habitantes de Sevilla, Córdoba, Málaga o Cádiz se sienten mucho más sevillanos, cordobeses, malagueños y gaditanos que andaluces. ¿Ese localismo ha impedido desarrollar de una forma más armónica Andalucía?

El localismo ha sido uno de los grandes hándicaps de Andalucía y nos ha pesado y nos sigue pesando mucho, más de lo que nos imaginamos. Lo peor es que el problema del localismo está en todos los partidos políticos. Todos lo han practicado sin excepción y cuando llega la primera ocasión en que tiene que optar entre el interés general y el interés de su ciudad siempre eligen éste, da igual que sean de izquierdas y derechas. Pero lo malo no es sentirse sevillano o malagueño sino antimalagueño o antisevillano, es decir, ir en contra del otro.

En Cataluña es justo al revés: se sienten más catalanes que barceloneses o gerundenses

Sí. Allí se sienten más catalanes que de su ciudad. Eso tiene una versión mala que es la que ha provocado lo que ha provocado. En aquella histórica manifestación en Andalucía del 4 de diciembre los andaluces no queríamos ser diferentes sino no ser menos que nadie

¿Este localismo ha sido un freno para el progreso de Andalucía?

Sin duda. Se trata un localismo muy empobrecedor. No hemos resuelto algunos de nuestros grandes problemas en Andalucía en parte por esto.

El PSOE ha tenido durante épocas todas las alcaldías de las ocho capitales y la presidencia de las Diputaciones.

Sí. De todo eso me di cuenta cuando llegué al Gobierno. Es una asignatura pendiente. Teniendo todos los alcaldes y las diputaciones del partido a veces no había manera de entenderse y de remar todos en la misma dirección del interés general de Andalucía.

¿El diferencial de paro y de renta de Andalucía es culpa sólo del Gobierno central, como dice la Junta, o sólo de la Junta, como dice el Gobierno central? ¿No tendremos también algo de culpa los andaluces?

Si este problema del paro es endémico y está con nosotros desde hace siglos, no puede tener una respuesta tan simple como echar la culpa a uno o a otro. Si fuera tan sencillo, se cambiaría al Gobierno A por el Gobierno B y se arreglaría.

Pero en Andalucía no ha habido nunca Gobierno B. Siempre ha gobernado PSOE.

Sí, durante 30 años, y no le digo que no tenga parte de culpa. Pero el problema viene de muy lejos. No ha habido revolución industrial.

También se echa de menos más sociedad civil en Andalucía.

Yo diría que se echa mucho de menos. Aparte del localismo han faltado quizá emprendedores potentes y fuerzas de la burguesía para tener, por ejemplo, una institución financiera propia. Nos ha faltado mucha sociedad civil. Oí decir a un buen amigo de opinión autorizada que si algo bueno iba a traer la crisis económica es que el grifo del dinero público se iba a cerrar y que habria que buscarse la vida por otro lado y que eso iba a fomentar la creatividad de la iniciativa privada.

¿Y fue asi?

No digo que sí, pero es evidente que la inversión pública se frenó y que esas cosas que se pagaban antes con el dinero de todos o han desaparecido o se han reconducido con iniciativa privada.

¿Qué es lo que se debe subvencionar y lo que no?

Hay determinados sectores económicos estratégicos que es necesario subvencionar y también algunos campos de la cultura como el flamenco. Si se subvenciona la ópera, por qué no el flamenco. Se deben sostener archivos y museos con fondos públicos. El guitarrista Manuel Morao, que tiene ahora 87 años y del que publiqué una extensa biografía, se hizo promotor en la última etapa de su vida e inventó los jueves flamencos en Jerez. Bien, un día me dijo que esta crisis iba a demostra que no hay dinero para todo y que no hay tantos artistas en Andalucía como creíamos que había.

El río y el cambio climático

¿Sevilla sigue viviendo de espaldas al río?

No lo aprovechamos lo suficiente, sobre todo viendo lo que hacen con otras ciudades en París. Aquí lo hemos cortado y lo hemos abierto y lo hemos maltratado.

¿Cómo podemos hacer crecer la actividad económica del Puerto sin hacer el dragado?

Lo del dragado es la manta pequeña que tiras para arriba y se te quedan desnudos los pies. Los cruceros le dan otro aire a la ciudad pero tenemos que adaptarnos a lo que hay.

Usted presidió el comité de de reserva de la biosfera. ¿Se nota mucho el cambio climático?

Muchísimo. Es un tema preocupante, no solo porque los veranos sean cada vez más calurosos aquí sino por los ciclones y huracanes del Caribe. Y el proceso de desertificación sigue avanzando.

Dice Enrique Figueroa que si sube el nivel del mar parte de Sevilla se inundará y Cádiz y Huelva podrían sufrir muchísimo.

Él sabrá lo que dice. No sé cómo se puede medir una cosa como ésta, pero es muy preocupante.