Sucesos

El trágico incendio de Amate destapa un laboratorio de drogas en el interior de la vivienda siniestrada

Uno de los cuatro jóvenes heridos con graves quemaduras mientras cocinaban aceite de marihuana, muere en el hospital

La vivienda donde se escondía el laboratorio, en la calle Aguadulce, está precintada
La vivienda donde se escondía el laboratorio, en la calle Aguadulce, está precintada - Jesús Spínola
SILVIA TUBIO - @latubio Sevilla - Actualizado: Guardado en: Sevilla

El canal oficial de los servicios de emergencias del Ayuntamiento de Sevilla difundía la noticia el pasado lunes a través de su cuenta de la red social twitter. Un incendio se había registrado sobre las diez de la noche en una vivienda de la calle Aguadulce, en la zona de Amate. El fuego dejaba cuatro heridos, dos muy graves y dos en estado crítico. Ayer por la mañana, uno de esos jóvenes, que presentaba quemaduras en más del 90% del cuerpo, moría en el hospital.

El siniestro, además de tener un balance trágico, ha destapado una actividad ilegal que se cocía en el interior del inmueble: un laboratorio de drogas. Precisamente el foco de las llamas se localizó en una habitación, a la que habían sellado la ventana y las vías de ventilación como si fuera una cámara hermética. No está claro aún cuál fue la mecha que prendió. Al llegar los bomberos a la vivienda, el fuego estaba confinado en esa estancia, que estaba envuelta en llamas. El fuego la arrasó por completo.

Botella de combustible

Cuando los especialistas pudieron entrar en ella y hacer la primera inspección ocular, apenas encontraron elementos que les sirvieran para la reconstrucción del incendio. Si bien, la investigación apunta a que el origen pudo estar en una botella de gasolina que los heridos habrían estado utilizando en la manipulación y fabricación de estupefacientes.

Ésa es la primera conclusión provisional de los investigadores tras la inspección del resto de la vivienda, que estaba ocupada en la noche del lunes, cuando se inició el fuego, por tres chicos y una joven, de edades comprendidas entre los 19 y los 23 años.

Los bomberos accediendo a la vivienda por el piso superior
Los bomberos accediendo a la vivienda por el piso superior- ABC

Los bomberos llegaron a la vivienda, ubicada en una angosta calle, cuando los heridos ya habían salido por su propio pie a pesar de la gravedad de las quemaduras que sufrían. Con ayuda de algunos vecinos entraron en un centro de salud que hay cerca. Desde allí, fueron evacuados de urgencia al hospital después de una primera valoración. Dos ingresaron en el Virgen Macarena y otros dos en el Virgen del Rocío; si bien los cuatro acabaron en la unidad de quemados del segundo centro hospitalario.

Dos de ellos presentaban quemaduras en más del 80% de su cuerpo y el pronóstico era de extrema gravedad. Las fuentes consultadas señalan que los médicos no guardaban muchas esperanzas. Uno de ellos fallecía sobre las cinco de la mañana; mientras que el otro sigue en estado crítico y se teme por su vida en las próximas horas. Los otros dos heridos, con quemaduras por encima del 70%, están también muy graves.

Aceite de marihuana

Los bomberos invirtieron más de dos horas en sofocar el incendio y refrescar el inmueble para evitar que se reavivaran los rescoldos. Con la vivienda ya ventilada, la Policía Nacional hizo una primera inspección donde encontraron indicios suficientes de que los heridos podían estar cocinando aceite de marihuana. Una peligrosa tarea en la que se utiliza gas para la extracción de la resina de la flor del cáñamo (cogollos) donde se concentra el THC o compuesto químico que tiene los principios psicoactivos de la droga.

La Policía encontró numerosos aerosoles y pequeñas botellas de gas en la vivienda, que los bomberos sospechan que pudieron ayudar a que el fuego ganara en carga calórica. Eso explicaría que los vecinos oyeran hasta tres detonaciones aunque el estado en que quedó la casa no corresponde con el escenario de una deflagración.

Las víctimas estaban cocinando una sustancia con una técnica muy peligrosa en la que se utilizan gases

Los recipientes de esos aerosoles sirven para almacenar la droga, que dentro del proceso de extracción del aceite deben permanecer en el congelador y después son rellenados con gas. Existen numerosos vídeos tutoriales en internet de cómo realizar esta manipulación con garantías y una de las medidas de seguridad clave es que debe hacerse en el exterior para evitar la acción de una chispa o cualquier detonante accidental. Una regla de oro que incumplieron el fallecido y los heridos que tenían el laboratorio en una estancia prácticamente sellada y aislada del resto de la vivienda.

La casa es propiedad de un preso

El juzgado de Instrucción 14 autorizaba el martes un registro de la vivienda, que es propiedad de un conocido delincuente habitual, apodado El Sapo, que está en estos momentos en prisión. Esta persona no tiene relación familiar con las víctimas, aunque se sospecha que sí se conocían.

Además de las herramientas para la fabricación del aceite, los agentes encontraron líquido ya procesado en la nevera y 180 gramos de marihuana.

El delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, señalaba ayer que la vivienda también podría estar siendo usada como punto de venta de droga. Fuentes de la investigación confirmaron que ese detalle está por confirmar, ya que se ha requisado una cantidad pequeña de droga. También se sospecha que el inmueble servía de fumadero. Los jóvenes tienen antecedentes por delitos menores como receptación o amenazas pero no por asuntos de trapicheos de droga.

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