El mirador de las Setas cuesta 300.000 euros al año al Ayuntamiento
El mirador de las Setas cuesta 300.000 euros al año al Ayuntamiento - VANESSA GÓMEZ

El TSJA condena otra vez al Ayuntamiento a pagar más por las Setas de la Encarnación

Espadas tendrá que hacer una modificación presupuestaria de cuatro millones de euros para abonar varias facturas impagadas de la época de Monteserín

SEVILLAActualizado:

El verdadero coste de las Setas de la Encarnación necesita ya una auditoría para cifrarlo con exactitud. El propio Ayuntamiento ha perdido la cuenta de lo que lleva invertido en el proyecto faraónico de Alfredo Sánchez Monteseirín, ya que las sentencias que le condenan a abonar nuevas cantidades a la constructora Sacyr se acumulan sin solución de continuidad y a la inversión que se hizo en la obra hay que sumar otras muchas cantidades relacionadas con el contrato de explotación que firmó el exalcalde socialista.

Como adelantó este periódico el pasado mes de septiembre, la última sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía estipulaba que el Ayuntamiento también está obligado a pagar todos los años a Sacyr una compensación de 350.000 euros como consecuencia de los incumplimientos municipales. Concretamente, este fallo condenaba a la ciudad a indemnizar a la promotora con 2,9 millones de euros y a pagarle todos los años una compensación por los gastos de mantenimiento de la plaza de abastos y por cada sevillano que sube gratis al mirador, dos cláusulas que Monteseirín incluyó en el plan de explotación de las Setas.

A partir de esta condena, Sacyr ha presentado un informe al juzgado en el que se especifican los gastos que soporta por estos dos conceptos desde el año 2011 y los tribunales han lanzado la carta de pago al Ayuntamiento, que tiene que pagar ahora 1.115.494 euros. De hecho, el gobierno de Juan Espadas ha convocado un pleno para mañana para aprobar una modificación del presupuesto que le permita sacar dinero de otras partidas para pagar esta sanción. Pero a partir de ahora tendrá que reservar en el presupuesto de cada año un montante fijo de 350.000 euros para abonar a Sacyr la subida de los sevillanos al mirador y el mantenimiento de los puestos.

La condena del TSJA aclara que lo que hay que pagar es el coste real de cada sevillano que accede, cuya factura tiene que presentar Sacyr en el Ayuntamiento con los comprobantes de cada acceso, ya que la sentencia recalca que no hay que fijar un canon. Por lo tanto, la promotora seguirá emitiendo el ticket de acceso a cada visitante que quiera visitar la zona alta de las Setas, sea sevillano o no, aunque la factura del público local se le pasará cada año al Ayuntamiento adjuntando todas estas localidades.

El número de sevillanos que suben al mirador del Metropol Parasol ha ido decreciendo y en 2016 se registraron los peores datos, concretamente 90.000 visitantes locales, lo que supuso un descenso de 30.000 personas con respecto a 2014, el año en el que se lograron los mejores registros. Las previsiones del Ayuntamiento barajan esta tendencia y estipulan que en los próximos años este coste irá bajando, ya que los sevillanos comenzarán a perder interés por subir al mirador, pero en ningún caso contemplan que se baje de 80.000 visitantes, por cada uno de los cuales hay que abonar tres euros.

La media anual por este servicio será, por tanto, de 240.000 euros. En la factura, por cierto, se contabiliza cada acceso, es decir, si un mismo sevillano sube varias veces no se computa como un visitante local, sino como tres. A esto hay que sumar que el Ayuntamiento tiene que asumir el mantenimiento de la plaza de abastos, ya que esta condición fue firmada por Monteseirín. El entonces alcalde solicitó que los placeros estuvieran exentos de abonar esa cuota, por lo que acordó que se haría cargo de todo el erario local. La sentencia también incluye esta carga, aunque indicando que sólo se abonará el coste real del mantenimiento anual hasta una cifra máxima, fijada en 70.000 euros. No obstante, todos los años se supera esa cantidad. De esta forma, Sacyr paga por adelantado todos los arreglos que exija el mercado y a ejercicio vencido le pasa la factura real al Ayuntamiento.

El actual cuadro de amortización para abonar los cien millones de euros que costaron las Setas concluye en 2040. Además ahora hay que pagar anualmente esta cantidad, lo que a lo largo de la concesión de 30 años que tiene Sacyr, se estipula que la factura se encarezca diez millones y medio más de euros.

Pero no es la única factura de la etapa del gobierno de PSOE e IU a la que tendrá que hacer frente Espadas en el pleno de mañana. La roncha de Monteseirín suma y sigue. Y la modificación presupuestaria de la Encarnación tendrá que incluir otros impagos que provienen de aquella época y sobre los que también se han pronunciado los tribunales. Por el alquiler del Teatro de la Maestranza entre los años 2002 y 2009 para la Bienal de Flamenco habrá que abonar 368.493 euros que se quedaron apuntados en la libreta.

Por los intereses de demora de los aparcamientos de Resipark que nunca se hicieron, otros 890.651. Por el convenio del aparcamiento de Aussa en el Arenal, 521.501 euros más... En total, 3.933.000 euros de hace más de seis años. Un lastre que da la razón a quienes piensan que el verdadero alcalde de Sevilla sigue siendo Monteseirín.