F. Javier Molano, Mª José Romero, Cristina Navarro, Dolores García, Ricardo Pavón y Cristóbal Rodríguez
F. Javier Molano, Mª José Romero, Cristina Navarro, Dolores García, Ricardo Pavón y Cristóbal Rodríguez - ABC

Valme verifica que la resonancia en personas con marcapasos es segura

Antes se limitaba esta técnica diagnóstica por riesgo de interferencia electromagnética

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La unidad de gestión clínica de Cardiología del Hospital Universitario de Valme ha desarrollado una investigación dirigida a obtener evidencia científica sobre la seguridad de la aplicación de la resonancia nuclear magnética en pacientes portadores de dispositivos de estimulación cardíaca. Frente al riesgo de interferencia electromagnética que ha limitado su uso, esta investigación demuestra su eficacia en este perfil de pacientes.

La utilización de la resonancia nuclear magnética como técnica diagnóstica está creciendo de forma muy importante en las últimas décadas debido a las ventajas que presenta respecto a otras técnicas de imagen: una alta resolución espacial para la caracterización de tejidos blandos en ausencia de radiación ionizante; y, al mismo tiempo, los pacientes portadores de dispositivos de estimulación cardiaca van en aumento como consecuencia de una mejora en el diagnóstico y del progresivo envejecimiento de la población. Los cardiólogos estiman que tras la implantación de un dispositivo cardiaco, entre el 50 y el 75% de los pacientes van a presentar indicación para la realización de una resonancia.

El Valme es uno de los escasos centros donde, en la práctica habitual y de forma rutinaria, se realiza la resonancia magnética en este perfil de pacientes. Precisamente, fue en el año 2005 cuando bajo la dirección del doctor Juan Leal del Ojo este hospital sevillano publicó un trabajo pionero en este ámbito, defendiendo la no limitación de los beneficios de esta prueba diagnóstica a este grupo de pacientes.

A partir de 2011, en Valme se inició de forma protocolizada la realización de resonancia en pacientes sin otra técnica de imagen alternativa y que eran portadores de marcapasos o desfibriladores y hasta ahora se han realizado 58 estudios. La investigación galardonada se ha llevado a cabo desde la unidad de Arritmias de dicho hospital con la participación de los cardiólogos Cristina Navarro, Lola García, Ricardo Pavón y María José Romero. Se analizaron 41 pacientes con marcapasos en los cuales se realizó una resonancia magnética de cualquier localización corporal. Se incluyeron resonancias de la región torácica (12.2%), excluidas en muchos trabajos previos por un teórico mayor riesgo, debido a la cercanía del dispositivo con la zona de estudio, ya que el marcapasos se implanta en la región pectoral. Los resultados obtenidos por los profesionales de este hospital aumentan la evidencia para considerar a la resonancia magnética un procedimiento seguro, incluso en la región torácica.

Alto riesgo

Ello incluye la evaluación del marcapasos pre y post resonancia, la presencia de un cardiólogo durante la prueba y la exclusión de algunos casos de alto riesgo como son los pacientes que tienen cables abandonados o cuando el implante del marcapasos se haya hecho en las seis semanas previas.

Los cardiólogos destacan, además, la infrautilización de esta prueba en pacientes con estos dispositivos cardiacos y los beneficios que suponen estas conclusiones para los que no disponen de otra prueba alternativa. Las principales patologías estudiadas a través de resonancia nuclear magnética son neurológicas (ictus, tumores cerebrales,…), procesos oncológicos, patologías traumatológicas (cervicales, columna,…) y digestivas, señalan Francisco Javier Molano, jefe de sección de Cardiología del Valme; y, Ricardo Pavón, cardiólogo de la unidad de Arritmias y participante en la investigación premiada.