Sevilla

Vecinos de San Lorenzo, reacios al uso de cubos individuales

En el último pleno del Distrito se acordó una reunión con el delegado para septiembre

Cubos indiviudales este miércoles en la plaza de la Gavidia
Cubos indiviudales este miércoles en la plaza de la Gavidia - P. Y.
PEDRO YBARRA Sevilla - Actualizado: Guardado en: Sevilla

El pasado mes de mayo, la subdirectora del distrito Casco Antiguo y los representantes de Lipasam comunicaron a los vecinos del barrio de San Lorenzo su intención de cambiar el sistema de recogida de residuos de la calle Teodosio y de retirar los quince contenedores de basura que allí existían. A mediados de junio se produjo la retirada. Desde entonces, el debate está vigente en el barrio, donde la presidenta de la asociación de vecinos Casco Histórico-San Lorenzo, Ana Sosbilla, sigue defendiendo que «la decisión de cambiar el sistema de recogida no ha sido cosa nuestra, sino que se trata de una decisión de Lipasam con el apoyo del Distrito. Desde hace varios mandatos habíamos pedido bolsas individuales que pusiera cada vecino en su puerta y que después se baldeen las aceras, mejor que la opción que se está implantando a través de cubos individuales. Esa siempre fue nuestra idea, que la hemos visto en Bruselas o en Cádiz».

Sosbilla llega de la calle, de recoger firmas entre los vecinos porque la gente no está nada contenta con lo que sucede ahora: «No se comprende que en el barrio de San Lorenzo desaparezcan los contenedores y en la plaza del Museo sigan existiendo nada más y nada menos que diez contenedores de basura», dice. Tampoco se explica «que en San Lorenzo se eliminen los contenedores sin que se haya construido ni uno solo soterrado, como ocurrió en la Alfalfa, la Alameda o en Santa Cruz». Por todo ello, en el último pleno del Distrito se acordó para el mes de septiembre una reunión del delegado y Lipasam para escuchar a los vecinos».

La misma acción realizada en Teodosio, se hizo siguiendo el calendario que maneja la empresa pública de limpieza para eliminar los contenedores que existían en la calle Castellar, Alberto Lista, Joaquín Guichot y Santas Patronas, calles a la que también hay que sumar Baños, donde se retiraron los contenedores la semana pasada.

Cuestión de espacio

Como suele ocurrir en las zonas en las que se adopta este sistema, el debate se abre cada vez que se retira un contenedor de la vía. «Normalmente quedan satisfechos aquellos que tienen que soportarlo en sus fachadas, pero no muchos vecinos para quiénes el día a día se les hace más incómodo con el nuevo sistema». Es el caso de los hosteleros y comerciantes, que como Jesús Prada, confiesa que «el sistema anterior era mas cómodo», o Matías Lazo, quien tampoco «lo ve muy claro», por el hecho de tener que incluir el cubo en las propias instalaciones. También piensa lo mismo Esperanza Garzón, que trabaja en la tienda de congelados de la calle Baños: «Ahora tengo que ir a la esquina junto a los grandes almacenes a tirar la basura dos veces al día, porque al ser una tienda de alimentación no puedo tener los contenedores en el interior y no tengo otro espacio. Por eso es un incordio».

José Manuel Gómez, piensa que son muchos los vecinos «que creen que el barrio amanecerá lleno de basura porque mucha gente no puede desplazarse tantos metros cada día», mientras que Sergio Jiménez, trabajador de la frutería de la calle Baños, piensa que «no está contento nadie. Si te asomas a la calle están las bolsas de basura. La recogida esta siendo más o menos efectivos. Ahora hay que trabajar mucho más y las papeleras se llenan de bolsas de basura y moscas. Las personas mayores no pueden sacar bolsas», afirma. En el mismo caso se encuentra Pedro García, que trabaja en una taberna de la zona, que viene de poner una queja en el Ayuntamiento porque «de las diez veces que he sacado el cubo individual me lo han recogido sólo en tres ocasiones. Los comerciantes en general estamos descontentos», dice.

José Ferrer es vecino de la calle Martínez Montañés y cree que el nuevo sistema «aparte de incomodidad hay que estar pendiente de coger el cubo, y yo pago mis impuestos para algo».

Contenedores soterrados

De la misma opinión es María Antonia Rubio, quien confiesa que acaba de llegar de vacaciones y no sabe qué hacer con la basura porque en su comunidad nadie se ha enterado todavía de cómo funciona el sistema. «Además es un servicio que lo pagamos religiosamente». También comparte esta idea Rocío Cruzado, vecina de la plaza de San Martín, donde el sistema lleva funcionando unos diez años: «No entiendo cómo los operarios de Lipasam no protestan porque al ser contenedores individuales debe ser mucho más duro el trabajo. Y después de diez años de uso de cubo individual, pienso que deberían ser soterrados», añade.

Maria Ángeles Ponce regenta una cafetería de la zona y afirma que «no estamos de acuerdo casi nadie, especialmente los vecinos de Teodosio. Mi problema es que no nos caben los dos cubos que necesitamos en el interior del local. Necesitamos más cubos, pero no tenemos dónde meterlo. No podemos sacarlo antes de las ocho de la tarde. No están dando muchas soluciones para los comerciantes», afirma.

Pepe Gutiérrez , empresario de hostelería, cree que «habría que hacer lo mismo que en Europa, que ha vuelto al sistema antiguo. A una bolsa en condiciones en la puerta de casa. Al menos deberían poner alguno soterrado, es lo mínimo que se tiene que hacer. Aquí no han consultado nada, llegaron y quitaron los contenedores».

De la misma opinión es Loli Amador, a quien el nuevo sistema, «me parece fatal porque pagamos los impuestos para que nos den facilidades y tengamos cerca el sitio donde dejar la basura. ¿Cómo voy a meter un cubo individual aquí? Es imposible. Mira la acera, ¿por dónde pasa la gente si pongo mi cubo?», se pregunta.

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