Paseo por la ribera del río Gualdaquivir, con la calle Betis al fondo
Paseo por la ribera del río Gualdaquivir, con la calle Betis al fondo - RAÚL DOBLADO
TURISMO

Vecinos de Triana y la Alameda creen que sus barrios ya están «saturados de turismo»

Exigen que se limiten las viviendas de uso turístico en el nuevo plan del Ayuntamiento de Sevilla, «que encarecen los alquileres y reducen los servicios»

SEVILLAActualizado:

Varios colectivos vecinales de Triana y la zona norte del Casco Histórico de Sevilla han mostrado su asombro tras conocer las intenciones del Ayuntamiento de ampliar el circuito turístico de la ciudad hacia estos barrios ante la saturación del entorno de la Catedral, el Arenal y Santa Cruz.

Consideran que hace tiempo que ya forman parte de ese espacio altamente frecuentado por los visitantes y piden soluciones precisamente a ese efecto. Así lo ha explicado a ABC Kiko Sánchez, portavoz de la asociación La Revuelta, que representa a los residentes en la Alameda, San Luis y San Julián y que, ante las declaraciones del concejal de Cultura, Turismo y Hábitat Urbana, Antonio Muñoz, sobre los avances de la nueva estrategia ha decidido denunciar la situación vía comunicado.

«Estas zonas comienzan a estar ya saturadas, por eso instamos a que se propongan medidas para que el crecimiento de las visitas no siga repercutiendo negativamente en la vida del vecindario», ha señalado, en alusión a la proliferación de alquileres turísticos, en su mayoría irregulares, que se comercializan sin control. El portavoz de la asociación de vecinos deja claro que «no estamos en contra de la promoción turística», pero pide «que se solucionen primero los problemas» antes de poner en marcha cualquier iniciativa.

También lamenta que el responsable municipal de Turismo siga asegurando que «el plan se está redactando de manera consensuada con colectivos de todo tipo» cuando «no se ha reunido con nosotros». Sánchez asegura que «sólo hubo un encuentro en el que se le pidió que planteara medidas para controlar la avalancha de viviendas turísticas» y de eso hace ya un año. Por tanto, le pide que deje de decir que el plan está participado, porque «en lo que respecta a los vecinos de Triana y el Casco Norte, nadie les ha consultado sobre esa estrategia de vender sus barrios».

«Lo peor de la repercusión de los pisos turísticos es el incremento del precio del alquiler, en torno a un 20%, que está expulsando a muchos residentes de ambas zonas», continúa Kiko Sánchez, que se remite a los datos sobre la proliferación de este negocio que ya recoge un estudio de Emvisesa. Según estos datos, el barrio de Feria cuenta apenas con 95 pisos con licencia para ser alquilado a visitantes, mientras que otros 540 se ofrecen sin permiso alguno.

En todo el distrito Centro, la cifra de propiedades inscritas en el registro de la Junta alcanza las 1.153, frente a las 5.618 que no cumplen con el requisito legal. «Ellos tienen los números, conocen la situación, pero no se plantean medidas mientras que el negocio sigue creciendo y nos afecta directamente».