Expo 92 de Sevilla Vinieron a trabajar a la Expo 92 y se quedaron en Sevilla para siempre

El canadiense Gary Bedell, director del pabellón de Canadá, o Luis Gresa, jefe de prensa del de Aragón, fijaron aquí su residencia hace 25 años

Gary Bedell, director del pabellón de Canadá; Francis Ries, jefe de Personal en el pabellón de Luxemburgo y Luis Gresa, jefe de Prensa del pabellón de Aragón en la Expo 92.
Gary Bedell, director del pabellón de Canadá; Francis Ries, jefe de Personal en el pabellón de Luxemburgo y Luis Gresa, jefe de Prensa del pabellón de Aragón en la Expo 92. - ABC

La celebración de la Expo 92 supuso una palanca de cambio para Sevilla, pero también para numerosos extranjeros y españoles que vinieron a trabajar a la Muestra Universal y sus vidas quedaron ligadas definitivamente a la ciudad. Entre ellos el canadiense Gary Bedell, que fue director del pabellón de Canadá en la isla de la Cartuja, quien posteriormente se integró tanto en la ciudad que ha sido 14 años costalero de la hermandad de los Javieres y Luis Gresa, jefe de Prensa del pabellón de Aragón en la Expo 92, quien terminó casándose con una sevillana y hoy es responsable de Prensa de la ONCE en Andalucía.

Gary Bedell, canadiense

Gary Bedell, saliendo de costalero en la hermandad de los Javieres
Gary Bedell, saliendo de costalero en la hermandad de los Javieres- ABC

Gary Bedell (Canadá, 1954) tiene tras de sí un currículum nada convencional, ya que trabajó en política con el que fuera primer ministro de Canadá John Turner y además colaboró con Nelson Mandela en Sudáfrica hasta que en 1991 fue nombrado comisario adjunto del pabellón de Canadá para la Exposición Universal de Sevilla. Aquel nombramiento le cambió la vida en muchos aspectos. Quedó tan conmocionado con la Semana Santa que en 1992 salió de costalero en la hermandad de los Panaderos como promesa porque su padre estaba muy enfermo. Se convertía así en el primer extranjero en colocarse un costal bajo un paso de Semana Santa. Tras finalizar la Expo 92, en la que el pabellón de Canadá fue uno de los más visitados, decidió tomarse un año sabático en Sevilla. Aquel año se han convertido en 25, ya que el canadiense se afincó en la localidad sevillana de Gines.

Después de salir con los Panaderos se hizo hermano de los Javieres, donde ha sido costalero durante 14 años. «Ya lo he dejado por la edad», precisa Gary Bedell, quien desde 2002 a 2014 fue colaborador de Carlos Herrera en Onda Cero. Su vida sigue dedicada ahora al periodismo y en dos años espera jubilarse en Sevilla «porque a mí -bromea- me queda ya de canadiense un dedo». El que fuera director del pabellón de Canadá afirma que «si la Expo 92 fue importante para la ciudad porque le aportó muchas infraestructuras, a mí me permitió descubrir Sevilla. Tuve esa suerte y ahora vivo en Gines, donde tengo muchos amigos que no sólo les gusta la Semana Santa, sino también la Feria y el Rocío, y yo me apunto a todo».

Luis Gresa, aragonés

Luis Gresa, a la izquierda; Javier Mateo, director del Pabellón de Aragón, y Felipe de Borbón en 1992, entonces Príncipe de Asturias y hoy Rey de España
Luis Gresa, a la izquierda; Javier Mateo, director del Pabellón de Aragón, y Felipe de Borbón en 1992, entonces Príncipe de Asturias y hoy Rey de España- ABC

Para Luis Gresa, jefe de Prensa del pabellón de Aragón, la Expo 92 también fue un punto de inflexión en su vida. «La primera vez que oí hablar de la Expo 92 fue en 1987, cuando trabajaba en la agencia Lid, de Manuel Leguineche, y me enviaron a Sevilla para la presentación del plan director de la Muestra Universal. Visité la isla, que estaba llena de grúas, y el monasterio de la Cartuja. Me creí la Expo 92 y todo lo que me contaron que iba a ser. Me impactó tanto que decidí que yo quería vivirla intensamente y me inventaba excusas para publicar reportajes de la Muestra en los medios para los que trabajaba, como el Heraldo de Aragón o la revista Perfiles, de la ONCE», explica Gresa. Cuando en 1991 se creó la sociedad Pabellón de Aragón, el periodista de esa comunidad que más sabía de la Expo 92 era Gresa, lo que le valió ser nombrado su jefe de Prensa. Un mes antes de la Expo se vino a vivir a Sevilla y echó raíces aquí.

En cierto modo, la Muestra de Sevilla le unió también a la que hoy es su esposa, ya que en 1989 hizo un viaje a Turquía al que llevó una camiseta en la que podía leerse «Sevilla Expo 92». A Rosa Ostos, una estudiante de Medicina de Sevilla que también se encontraba en el país, aquello no le pasó desapercibido y entabló conversación con Luis pensando que era sevillano. «No era de Sevilla pero ya lo soy porque -subraya- Sevilla es mi ciudad. Aunque Zaragoza siempre seguirá siendo mi casa y mi origen, en Sevilla tengo mi vida porque aquí he formado mi familia»

Gresa se quedó en Sevilla trabajando para la agencia de noticias Servimedia y desde 1993 al 2000 fue corresponsal de los diarios «Ideal» de Granada y «Sur» de Málaga. De 2000 a 2004 trabajó en la presidencia del Parlamento y desde hace catorce años es jefe de Prensa de la ONCE en Andalucía. «Yo me siento muy orgulloso de la Expo 92 porque aquello nos vino grande porque no teníamos experiencia pero fuimos capaces de hacerlo. Me enervo cuando escucho los tópicos de Andalucía y Sevilla. Aquí se hizo la mejor Exposición Universal que se ha hecho y se hizo en medio de la Semana Santa y a pocas semanas de la Feria de Abril. Eso no lo ha hecho nadie hasta ahora».

Francis Ries, luxemburgués

Francis Ries, luxemburgués afincado en Sevilla, donde es profesor universitario
Francis Ries, luxemburgués afincado en Sevilla, donde es profesor universitario

Otro extranjero que vino a trabajar a la Expo 92 y quedó unido a Sevilla es el luxemburgués Francis Ries. «Durante mi tiempo como estudiante en Ciencias del Deporte en la Universidad de Hannover (Alemania) trabajaba en las ferias de Industria y Cebit (electrónica) para el Ministerio de Economía de Luxemburgo como representante en su stand. Me preguntaron si estaba interesado en trabajar durante seis meses en la Expo 92. Trabajé como jefe de Personal y asistía a la directora del Pabellón, Jacqueline Brasseur, y ingeniero encargado del edificio», declara Francis. «Aquel tiempo fue maravilloso porque hacíamos muchas actividades, teníamos responsabilidades nuevas, supuso un gran aprendizaje y, claro, también hubo muchas fiestas y diversión, gente nueva, un idioma nuevo, amigos nuevos...», rememora este luxemburgués, que terminó casándose con una sevillana, por la que se quedó en Sevilla.

En 1998 Francis Ries comenzó a trabajar en el colegio Claret como profesor de Educación Física en Secundaria y el Ministerio de Educación en Madrid me convalidó mi titulo universitario de Alemania. Realizó un máster en Psicología del Deporte en la Universidad de Sevilla y entró como profesor ayudante en la Universidad de Sevilla en 2006. Finalmente presentó su tesis doctoral en 2009 y desde 2010-2015 fue vicedecano en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla. Desde 2006 estoy trabajando en la Universidad, donde en 2016 logré mi plaza como titular. «La Expo 92 -admite- cambió totalmente el rumbo de mi vida por la gente maravillosa que conocí. Muchos de ellos siguen siendo amigos desde entonces. Trabajar en un entorno tan internacional siempre ha sido un sueño mío que finalmente se convirtió en realidad».

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