El lugar de los hechos
El lugar de los hechos - ABC

«Era una chica muy afable y comprometida con su trabajo»

Los compañeros de la joven fallecida recuerdan cómo era. Murió tras ser violada, cree que la Policía, en el parque de María Luisa

SEVILLAActualizado:

Los compañeros de S.D.M, la joven violada y asesinada el pasado 24 de febrero en el parque de María Luisa, siguen conmocionados con el suceso y destacan su carácter afable y trabajador. El agresor, F.M.S, aprovechó que la joven había ingerido somníferos para atacarla, falleciendo la víctima a consecuencia de las heridas que le provocó.

Periodista de 31 años, S.D.M. estaba muy centrada en su trabajo. Sus vecinos en Tomares apenas coincidían con ella, porque utilizaba la localidad aljarafeña como ciudad dormitorio y hacía su vida en la capital. La recuerdan con cariño los que fueron sus últimos compañeros en la tienda Fnac sita en la Avenida de la Constitución, profundamente impactados por todas las circunstancias que han rodeado su muerte. Muchos declinan hablar, pero algunos consultados por ABC sí destacan la «amabilidad» de S.D.M. y lo «comprometida» que había demostrado ser desde su incorporación a la plantilla en septiembre, lo cual no estaba reñido con cierta timidez y reservas a la hora de compartir o confiar secretos.

«Sobre todo era una persona muy afable. Trabajaba en comunicación y se encargaba de toda la organización de los eventos, de contactar por ejemplo con las bandas de música para los conciertos, de distribuir la cartelería por las distintas plantas... Era agradable con todo el mundo. A veces podía estar algo más seria, pero no sabíamos que pudiera tener problemas hasta después de tenernos que enterar de esto tan terrible», recuerdan.

F.M.S., el sevillano de 46 años detenido por la sádica violación que –según certifica el informe forense–, será puesto esta mañana a disposición judicial por la Policía Nacional tras haber permanecido desde la noche del martes en los calabozos de la comisaría de Blas Infante acusado de agresión sexual y homicidio.

El presunto violador y homicida, F.M.S., comparece hoy ante el juez

Juan Gutiérrez Casillas, magistrado titular del Juzgado de Instrucción 16 de Sevilla –muy conocido por llevar entre otros el caso Invercaria–, es quien ha asumido la investigación. El juez, que ha seguido practicando diligencias tras la detención, contempla desplazarse al parque con el detenido para realizar una reconstrucción de los hechos, aunque la visita al recinto no necesariamente tendría que realizarse durante el día de hoy.

Lo que quedará claro en breve es de qué se acusa definitivamente al presunto violador, identificado tanto por los restos biológicos recogidos en el lugar del crimen como por testigos que recuerdan haberlo visto merodeando la noche del pasado 23 de febrero por las inmediaciones de la zona a donde había acudido S.D.M. con la clara voluntad de quitarse la vida.

Posible tercer delito

En principio, la acusación por asesinato parece descartada, toda vez que requeriría el dolo en el asaltante. La duda es si, aparte de violación y homicidio –con las agravantes derivadas de la nocturnidad y el ensañamiento confirmados, amén de la indefensión absoluta que padecía la víctima, completamente desvalida por la ingesta masiva de Diazepam–, el juez le imputa un tercer delito de omisión del deber de socorro.

En este sentido, hay que tener en cuenta que la autopsia no sólo ha acreditado que la brutal agresión sexual no tuvo lugar post mortem –acabó ocasionando el fatal desenlace por la hemorragia interna causada a la víctima, todo apunta que por la introducción de algún objeto externo–, sino que los forenses han certificado también que la joven podía haber sobrevivido al atracón de medicamentos, más aún si F.M.S. hubiera llamado a los servicios de emergencia para pedir su desplazamiento a un hospital en vez de aprovechar la coyuntura crítica para violarla salvajemente.

Por ello, no se descarta que el juez no sólo ordene la entrada en prisión preventiva y sin fianza del presunto violador, sino que aumente la carga acusatoria contra el detenido, cuya actuación brutal ha escandalizado a los investigadores que conocen los pormenores del caso.

El perfil del agresor es conocido, sobre todo porque sus antecedentes policiales lo delatan. De hecho, su perfil genético estaba en la base de datos de la Policía Nacional, lo que permitió acelerar la detención. Puede resultar llamativo que, pese a sus antecedentes por maltrato doméstico, no haya sido repudiado por las instituciones y colectivos que luchan más activamente contra la violencia machista tras el atroz crimen. El motivo es que legalmente no se puede considerar un caso de violencia doméstica, ya que éstos quedan circunscritos a las relaciones de pareja o entre ex parejas y F.M.S. no conocía de nada a su víctima.