Habitación del hotel La Vella Farga, en la provincia de Lérida
Habitación del hotel La Vella Farga, en la provincia de Lérida

San Valentín: diez hoteles románticos para sorprender a tu pareja

Propuestas de norte a sur para celebrar una escapada íntima y personal cualquier fin de semana del año

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Hoteles con encanto en Salamanca, Granada o Córdoba donde vivir unos días en pareja.

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  1. Castillo del Buen Amor

    Gran Suite Feudal del Castillo Buen Amor
    Gran Suite Feudal del Castillo Buen Amor

    Castillo del Buen Amor. A 22 km de Salamanca.

    Servicio de mayordomo, terraza privada, desayuno en la cama, champán con fresas... y planes como pasear por un laberinto francés, tomar una copa de vino en la Torre del Homenaje o un baño relajante con flores y champán. Y es que trasladarse al siglo XII es muy romántico, sobre todo a este Castillo próximo a Salamanca, regalo de los Reyes Católicos al Obispo Alonso de Fonseca que lo transformó de fortaleza militar en palacio en el que vivió con su amante Doña Teresa de las Cuevas y sus cuatro hijos.

  2. La Bobadilla

    Una noche romántica en La Bobadilla
    Una noche romántica en La Bobadilla

    La Bobadilla. Loja, Granada.

    Este ha sido conocido como el hotel más romántico de Europa durante años y más desde que cuentan con una experiencia para segundas bodas llamada «Just married again» que incluye desde renovación de votos en la capilla Blessing hasta mini luna de miel con cama balinesa y cava en la piscina, suite especial con jacuzzi privado, plantar un olivo en pareja con la esperanza de que viva siglos o una cena para dos en la terraza con telescopio con el que observar las estrellas.

  3. Vincci Selección Rumaykiyya

    Exterior del Vincci Rumaykiyya
    Exterior del Vincci Rumaykiyya

    Vincci Selección Rumaykiyya. Sierra Nevada.

    Unos días en la nieve también alientan una escapada romántica, entre el frío del exterior y la calidez de la habitación. La idea además es perfecta para escapadas divertidas que combinan el esquí, las raquetas o el trineo bajo las estrellas que te ofrecerá un «sky concierge» para poder elegir. En el «after» llegará el momento de recargar fuerzas con galletas y champán. Este hotel, por cierto, está situado a 2.400 m de altura.

  4. Sublime Comporta

    Sublime Comporta. Grandola. Portugal.

    Esto es otro cantar. Se trata de una escapada invernal a este hotel que se esconde en una lengua de arena, cerca de lagunas y arrozales y de cara al Atlántico, junto a una de las aldeas marineras más conocidas y de moda de la Península de Troia, Portugal. Está rodeado por pinos, dunas y alcornoques. Aquí te proponen dsconexión total y una inmersión en la vida «slow» al ritmo de los pescadores locales en unos espacios que se camuflan con el exterior. Son catorce habitaciones distribuidas en varias cabañas.

  5. Molino de la Nava

    Molino de la Nava
    Molino de la Nava

    Molino de la Nava. Montoro, Córdoba.

    Se trata de un antiguo molino de aceite del siglo XVIII, entre olivos centenarios, convertido en un hotel con encanto de ocho habitaciones. Su anfitrión, Antonio, te puede servir la cena en el patio ofreciéndote una lubina recién llegada de Málaga. Puedes contemplar las estrellas con telescopio y por la mañana y, sin horario, el desayuno te lo preparan con tostadas de pan de pueblo.

  6. Ca Maria Adele

    Ca Maria Adele. Venecia, Italia.

    Situado en un muelle recóndito, junto a la Iglesia de Salute, a una sola parada en vaporetto de la plaza de San Marcos, se puede considerar un destino escondido, perfecto para enamorados. Estamos hablando nada menos que de Venecia. Es un hotel dedicado al amor en 12 habitaciones decoradas y recargadas en el más puro ambiente renacentista veneciano. Terciopelos, brocados, rojos o negros, el ambiente es más que sugerente para una escapada romántica.

  7. The Riad Tarifa

    The Riad Tarifa. Tarifa.

    Si hay algo romántico es una estancia en un riad marroquí. Son casas de las medinas entre estrechas callejuelas, con pocas ventanas al exterior y abiertas a un patio o jardín y con una relajante terraza en la azotea desde la que ver las puestas de sol. Este que reseñamos no está en Marruecos, pero desde su azotea se puede divisar la costa de África, por la que llegaron los caudillos bereberes hace siglos. Fue el palacio del Comendador de la ciudad en el s. XVII, que había pertenecido a la Orden de la Caridad. Las nueve habitaciones cuentan con un hammam que combina terapias marroquíes con otras modernas técnicas de relajación. En las camas, encontramos sábanas de algodón; en el baño, amenities de lujo.

  8. La Vella Farga

    La Vella Farga. Lladurs, Lérida.

    Situada en Lladurs, un pueblecito de Lérida, es una antigua masía catalana del siglo XI rehabilitada y transformada en un acogedor hotel de lujo con trece habitaciones, que propone una escapada a un paisaje idílico y tres programas a cual más romántico para celebrar estas fechas. Incluyen habitación romántica con vistas, con bañera redonda, chimenea de leña, menú degustación en la habitación, desayuno buffet y varios tipos de masaje a dos.

  9. Barceló Montecastillo

    Barceló Montecastillo. Cádiz.

    Aunque las teorías románticas hablen de envejecer juntos para siempre, este hotel considera que mejor es rejuvenecer juntos. Por ello, para estas fechas proponen un tratamiento antioxidante en pareja que consite en un «peeling» al aceite de argán, canela y limón, una envoltura corporal a base de arcilla blanca y más canela. Se remata con un masaje sabai de aromaterapia con pindas templadas por todo el cuerpo, una técnica que viene de la India y que tiene más de 2.500 años y se basa en la ciencia ayurvédica. Este día feliz puede rematarse con una infusión relajante y un circuito de aguas en el spa del hotel.

  10. Hotel Federica&Co

    Hotel Federica&Co. Novales, Cantabria

    No es ni hotel ni restaurante ni tienda de decoración... pero lo incluye todo. Es una mezcla de casa a la italiana y a la cántabra, con tres habitaciones. Una de ellas se llama Towanda, una palabra sin definición exacta. La casa es blanca, con torre y decorada al gusto totalmente personal de Federica Barbaranelli, fundadora de la marca Federica&Co. El mar no está lejos -no se ve pero se nota- y, tras las rejas, luce una finca de tres hectáreas de naranjos y limones. Se puede cocinar con la dueña, recoger limones o dar paseos por los alrededores.