Viaducto de la línea jacobita
Viaducto de la línea jacobita - West Coast Railways

Diez lugares mágicos donde «ver» a Harry Potter en el Reino Unido

El veinte aniversario del primer libro de Harry Potter es una oportunidad única para reencontrarse con el mundo de J. K. Rowling

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Hace 20 años, J.K. Rowling plasmó en «Harry Potter y la Piedra Filosofal» un universo mágico que había imaginado en su mente lleno de fantasía y aventuras protagonizadas por el «niño mago» y sus amigos Ron y Hermione. Era el primero de sus siete libros que serían adaptados después a la pantalla gigante y que la convertirían en una de las mujeres más ricas de su país. Ahora, la British Library de Londres devuelve a los fans la posibilidad de reencontrarse con ese mundo de pócimas, amuletos y seres fantásticos en la exposición «Harry Potter: una Historia de la Magia». Una ocasión única en estas Navidades para escaparse a la capital británica y a otros puntos del Reino Unido con el objetivo de seguir la huella del más famoso héroe aprendiz de brujo de la historia.

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  1. «Harry Potter: Una historia de la Magia»

    Una aficionada a Harry Potter en la British Library
    Una aficionada a Harry Potter en la British Library - Tony Antoniou

    La de la British Library es sin temor a equivocarse la exposición más completa que se haya dedicado a Harry Potter en el mundo. Se inauguró el 20 de octubre y permanecerá abierta hasta el 28 de febrero para mostrar libros, objetos antiguos y manuscritos originales pertenecientes a J.K. Rowling. Además, en la muestra tienen cabida otros objetos asociados a la hechicería, las adivinanzas o la alquimia: escobas, varitas mágicas, bolas de cristal, cartas de la suerte, huesos oraculares chinos, un globo celeste de 1693 para interactuar con una tecnología de realidad aumentada diseñada por Google o el increíble Manuscrito Ripley, una pieza realizada hace 500 años que detalla en sus seis metros de longitud cómo obtener la piedra filosofal.

    Entradas: 16 libras (adultos) y 8 libras (niños de 5 a 17 años).

  2. El tour de la Warner Bros

    Uno de los escenarios Potter del Tour de la Warner Bros
    Uno de los escenarios Potter del Tour de la Warner Bros

    Sobrevolar en una escoba mágica por las cercanías del castillo de Hogwarts y del Támesis en Londres, competir en los populares torneos de Quidditch, beber cerveza de mantequilla, interactuar con el elfo doméstico Dobby, luchar contra los mortífagos en el puente del castillo con varitas mágicas, participar en el Torneo de los Tres Magos o asustarse con las arañas gigantes en el bosque prohibido. Estas y otras muchas más experiencias han hecho del Tour de los estudios de la Warner Bros una de las atracciones favoritas de los visitantes a Londres. En Leavesden, a media hora en tren desde la estación de Euston.

    Entradas: 39 libras (Mayores de 16 años) y 31 libras (niños entre 5 y 15 años).

  3. King’s Cross

    Dos de los seguidores de la saga en la estación de King's Cross
    Dos de los seguidores de la saga en la estación de King's Cross

    La visita a esta estación de trenes y metro suele ser la primera que efectúan los seguidores de Harry Potter para imaginarse como era la entrada secreta entre los andenes 9 y 10 que conducía al tren utilizado por los estudiantes con destino a Howarts. En el muro destaca una placa en el que se puede leer «Platform 9 3/4» y bajo esta señal un carrito con maletas y una jaula. Es el punto elegido para hacerse una foto con la bufanda de Gryffindor al aire después de esperar una larga cola a cualquier hora del día. Junto a esta atracción gratuita se encuentra la tienda oficial de la saga para comprar, libros, muñecos y otros muchos objetos.

  4. Cartas voladoras con el sello de Hogwarts en MinaLima

    Escaparate de MinaLima
    Escaparate de MinaLima

    En pleno barrio del Soho, muy cerca del Palace Theatre donde se representa habitualmente una obra de teatro dedicada a Harry Potter, Eduardo Lima y Miraphora Mina proponen una galería-tienda muy original con objetos y bocetos fantásticos creados por esta pareja de diseñadores gráficos brasileños que han trabajado en las producciones de Harry Potter desde 2002.

    En el número 26 de Greek Street.

  5. El Gran Comedor de Hogwarts

    Oxford Christ Chuch
    Oxford Christ Chuch - © Ralph Williamson and Christ Church

    En Christ Church, el colegio más prestigioso de Oxford en el que han estudiado 13 primeros ministros del Reino Unido, como Margaret Thatcher, Tony Blair o Theresa May, se encuentra el gran salón comedor que sirvió de inspiración a los productores de la saga. Es un imponente escenario donde destaca el techo de madera y los retratos que cuelgan de sus paredes. Corresponden a personajes ilustres del «college», entre ellos seis primeros ministros británicos y Lewis Carroll, autor de «Alicia en el país de las Maravillas». Antes, se pasa por la Gran Escalera, el lugar donde eran recibidos por primera vez los alumnos de Hogwarts en «Harry Potter y la Piedra Filosofal».

    Entradas entre 7 y 9 libras (adultos), según la temporada.

  6. La tumba de Voldemort

    Tumba de Voldemort, en el cementerio de Greyfriars
    Tumba de Voldemort, en el cementerio de Greyfriars - JAVIER CARRIÓN

    Uno de los puntos más misteriosos de la ruta de Harry Potter en Edimburgo es el cementerio de Greyfriars, por el que paseaba de vez en cuando J.K. Rowling, como suele hacerse en esta ciudad. Pasada su iglesia interior, atravesando un arco de piedra y girando a la derecha, se sitúa la tumba de Lord Voldemort, cuyo nombre real era Tom Riddle. En Candlemaker Row.

  7. Las manos de J.K. Rowling

    Las manos de J. K. Rowling, en la Royal Mile de Edimburgo
    Las manos de J. K. Rowling, en la Royal Mile de Edimburgo - JAVIER CARRIÓN

    Edimburgo tiene también su paseo de la fama escocesa, donde puedes descubrir las manos de J.K. Rowling. Se encuentran en la calle más importante de la capital, la Royal Mile, junto al edificio del Edinburgh City Chambers, y quedaron inmortalizadas en 2008 sobre el pavimento con un llamativo color dorado. La creadora de Harry Potter fue la segunda persona en recibir este reconocimiento tras el escritor Ian Rankin.

  8. Dos cafés y la suite 552 del Hotel Balmoral

    El restaurante Spoon ocupa hoy el lugar del café donde J.K. Rowling empezó a escribir Harry Potter
    El restaurante Spoon ocupa hoy el lugar del café donde J.K. Rowling empezó a escribir Harry Potter - JAVIER CARRIÓN

    J.K. Rowling comenzó a escribir Harry Potter en el Nicholson’s Café. Hoy lleva el nombre de Spoon, un restaurante especializado en comida con productos frescos. También se puede visitar La Casa del Elefante, otro punto clave de la ruta, desde el que la escritora se inspiraba divisando la vista del castillo de la capital escocesa y del cementerio de Greyfriars. Hoy, los curiosos pagan una libra por observar los graffitis que han dejado los fans de la saga en los baños del local, una cantidad miserable si se compara con las mil libras que hay que abonar en el Hotel Balmoral por alojarse una noche en la suite 552, donde Rowling acabó de escribir «Harry Potter y las Reliquias de la Muerte».

  9. El tren jacobita

    El tren que cubre la línea Hogwarts Express
    El tren que cubre la línea Hogwarts Express

    El legendario West Highland Line of Scotland, también conocido como la línea Hogwarts Express tras su aparición en las películas de Harry Potter, es otro gran atractivo de la ruta. El trayecto completo se extiende a lo largo de 135 kilómetros por las Highlands, pero para vivir la experiencia se puede recorrer solo un tramo desde Fort William a Glenfinnan. En este histórico punto podrás disfrutar de la vista del famoso viaducto de Glenfinnan y de su emblemático monumento, una torre erigida en 1815 para honrar a los hombres que lucharon y murieron por la causa jacobita.

    Precios: 59 libras (primera clase) y 35 libras (economy).

  10. El viaducto de Glenfinnan

    Viaducto de Glenfinnan
    Viaducto de Glenfinnan - West Coast Railways

    Es un puente ferroviario en curva localizado de las Highlands que cuenta con un total de 21 arcos en las cercanías del Lago Shiel. Fue diseñado por Robert McAlpine entre 1897 y 1901 y en su construcción se emplearon varias toneladas de hormigón para alcanzar su altura máxima de 30 metros. Lo reconocerás en la película «Harry Potter y la cámara secreta», cuando el Ford Anglia volador aterrizaba en las vías del viaducto.

    Más: www.visitbritain.com / www.visitscotland.com / www.wbstudiotour.co.uk