ISLA DE HOLBOXCómo es un día nadando junto al pez más grande de la Tierra

Viaje a la isla de Holbox, en México, un paraíso virgen frecuentado por más de 1.400 tiburones ballena cada año

Actualizado:123456
  1. La aventura de nadar con el tiburón ballena

    Tiburones ballena en las aguas cercanas a la isla de Holbox
    Tiburones ballena en las aguas cercanas a la isla de Holbox

    ¿Te imaginas nadando con el pez más grande del mundo, una criatura que puede llegar a medir 18 metros de longitud? Pues es posible en la isla de Holbox, al nordeste de la península mexicana de Yucatán, con la posibilidad de tomar fotografías de esta experiencia. Más de 1.400 ejemplares del tiburón ballena («Rhincodon typus») visitan estas aguas todos los años y en la isla se organizan tours para verlos de cerca y para nadar incluso a su lado, manteniendo una distancia de cinco metros. Siempre en grupos de dos y acompañados por un guía en el agua. Los tiburones ballena son animales vivíparos y muy dóciles y no se asustan cuando se le aproximan buzos o nadadores. De hecho los organizadores de estas excursiones aseguran que se trata de un animal inofensivo que no se asusta de ver al hombre o incluso a un niño, siempre que tenga más de tres años, a su lado y además, durante el viaje, existe la posibilidad de cruzarse con tortugas, mantas gigantes (a veces se puede nadar junto a una manta diablo si su comportamiento es pacífico), delfines y otras especies marinas. La excursión arranca normalmente en la oficina de VIP a las 7 de le mañana para ofrecer una charla informativa a los participantes, entregarles el equipamiento necesario y ofrecerles un desayuno liviano, ideal para iniciar la jornada. Luego, hay que dirigirse al muelle, desde donde parte la lancha en búsqueda de los tiburones ballena. El trayecto puede alargarse una a dos horas. Durante el regreso se realiza una parada en los cuevones frente a Cabo Catoche, para practicar el snorkel y ver un pequeño arrecife que suele albergar tortugas marinas, tiburones gata, langostas, calamares, pulpos y otros peces exóticos de color. Antes el capitán del barco preparar el más fresco de los ceviches con la pesca capturada del día.. Finalmente, se alcanza Santa Paula para estirar las piernas y nadar plácidamente y disfrutar el ceviche. Desde este punto el regreso a Holbox es de 45 minutos. La excursión, que tiene un precio de unos 100 dólares, no está recomendada para mujeres embarazadas y adultos mayores con problemas de columna debido a los golpes que puede producir el oleaje. Es obligatorio el uso de chaleco salvavidas y se recomienda gorra o sombrero, toalla y protector solar. Mejor época para el avistamiento del tiburón ballena: De junio a septiembre. Inf: www.vipholbox.com

  2. Así es el pez más grande del mundo

    Tiburón ballena, en la isla de Holbox
    Tiburón ballena, en la isla de Holbox

    El tiburón ballena es un pacífico y tranquilo animal al que los pobladores llaman «dominó», aludiendo al popular juego de mesa, por su extraño patrón de cuerpo oscuro y lunares blancos. Este noble gigante llega a la isla de Holbox todos los años, entre mayo y septiembre, en busca de alimento y un santuario seguro. Holbox es uno de los pocos lugares en el mundo en donde, con respeto, es posible nadar cerca de él en un rico espacio natural donde el «dominó» no es el único visitante de la isla. Decenas de mantas, delfines, tortugas y flamencos arriban en distintos momentos del año ofreciendo una gran cantidad de experiencias en convivencia con la naturaleza.

    El tiburón ballena prefiere las aguas cálidas o aquellas área marinas que siendo más frías resultan ricas en nutrientes que favorecen el desarrollo del plancton, su alimento favorito. También recibe el nombre de pez dama y suele ser una especie muy solitaria, aunque a veces comparte espacio con jureles y mantarrayas. Normalmente se alimenta en la superficie o ligeramente debajo de esta, filtrando a través de sus agallas los pequeños organismos del plancton que están en el agua. Es un animal longevo, pues puede vivir cien años, y las hembras son muy reproductoras. Pueden, incluso, estar preñadas con más de trescientas crías.

  3. Experiencia VIP en Holbox

    Preparando ceviche con pescado fresco durante la excursión
    Preparando ceviche con pescado fresco durante la excursión

    Esta isla de 42 kilómetros de largo es uno de los últimos paraísos vírgenes que quedan en México. Sólo se puede llegar a Holbox en barco y en su interior está prohibido el uso del coche. Pablo Milanés y Carolina Herrera han pasado temporadas en este santuario de flamencos, pelícanos y otros pájaros y aves exóticas. Solo hay que animarse para participar en una experiencia vip, practicando esnórquel, observando aves y pescando barracudas y otros peces con los que se acaba degustando un rico ceviche.

    Para llegar desde Cancún a Holbox hay que tomar la Carretera Federal 180 rumbo a la ciudad de Mérida, y aproximadamente en el kilómetro 80, desviarse hacia Kantunilkin y continuar hasta el puerto de Chiquilá. Esta villa sirve como punto de partida para las lanchas y el ferry a Holbox, que emplean unos 15 minutos en cubrir el recorrido. Chiquilá cuenta con servicio de un hotel, un par de restaurantes, gasolinera y estacionamientos públicos para dejar los coches durante varios días.

  4. El pueblito

    Holbox es una pequeña isla de arena blanca ubicada al norte de Quintana Roo, en donde se encuentran las aguas del Golfo de México y el Mar Caribe. La isla brinda un conjunto de playas vírgenes que parecen infinitas; bancos de arena que emergen del mar dando origen a corredores rodeados por aguas cristalinas que se entremezclan con un manglar y con numerosos canales que atraviesan la reserva de Yum Balam y que a su vez, sirven de refugio para decenas de especies de aves, peces y tortugas.

    El pueblito caribeño de Holbox se distingue por su gente amable y sus calles de arena, donde todos se transportan en bicicleta o carritos de golf ya que en la isla casi no hay coches. En el centro hay una gran oferta de mercados, tiendas de moda y complementos y souvenirs, joyerías, bares y restaurantes en medio de una arquitectura caribeña y despreocupada, con techos tejidos de palapa.

    En el capítulo gastronómico destaca la fusión entre las cocinas maya, italiana, japonesa, cubana y mexicana, siempre abrigadas por los frescos productos del mar, como langosta y pulpo, pescados en la costa y llevados a la mesa por los propios pescadores y habitantes de la isla. Los platos más populares son la pizza de langosta, ceviches, aguachiles y diversas recetas con corvinas, meros y pulpo.

  5. La rica historia de Holbox

    Los primeros datos documentados de ocupación de la isla de Holbox se remontan a diciembre de 1852, según carta enviada por Bartolomé Magaña al gobernador de Yucatán. Los cercanos pueblos de Xcan, Labcah y Yalahau fueron atacados por mayas rebeldes, por lo que sus habitantes buscaron refugio en Holbox. Cuando el ejército yucateco fue informado, prohibió dicha ocupación y mandó la evacuación ante el temor de otros ataques. Sin embargo los refugiados se negaron a abandonar la isla y de esta manera los habitantes fueron reconocidos en 1854 como vecinos de Holbox, manteniendo el pueblo en uno de los extremos de la isla. Tras la pacificación de la región se establecieron dos grandes empresas forestales con fines de exportación, lo que hizo que miles de inmigrantes se instalaran en la isla, casi al mismo tiempo que los barcos comerciales incluían a Holbox en su ruta. En 1886 un huracán destruyó la isla y ya en el siglo XX, durante el periodo revolucionario, las compañías forestales cerraron sus empresas por lo que se produjo un éxodo masivo a otros estados de México. Tan solo permanecieron en Holbox los pescadores y hoy en día sus vecinos son los herederos de aquellas gentes de la mar, que ahora se mezclan con otros foráneos que han instalado sus negocios en este pequeño rincón caribeño, atraídos por su bella naturaleza y sus blancas playas de nácar.

  6. La Nubes, junto a las playas vírgenes de la isla

    Hotel Las Nubes
    Hotel Las Nubes

    Las Nubes de Holbox es hoy por hoy el único hotel que colinda con las playas vírgenes de la isla y la espesa jungla. Al estar situado a la orilla del mar, ofrece unas magníficas vistas de los bancos de arena próximos, el escenario favorito de sus visitantes para dar paseos ante la atenta mirada de los pelícanos, y una de las mejores puestas de sol de toda la Riviera Maya. El hotel, que dirige Bárbara Hernández, propone 28 habitaciones instaladas en bungalows y suites con magnificas vistas de la isla y del Mar Caribe que se pueden disfrutar desde la comodidad de sus hamacas, balcones y terrazas. Además, entre sus servicios, destaca una piscina de agua dulce, restaurante, spa y servicio de bicicletas para acercarse al pueblo. Además de ser un magnífico escenario para bodas y banquetes, Las Nubes organiza también algunos tours y experiencias que encabeza la excursión en lancha con el tiburón ballena. Otras opciones son: esnórquel en Cabo Catoche, Viaje a Isla Pasión, Isla de los pájaros y el ojo de agua de Yalahau, Parque Nacional de Isla Contoy, tour a caballo por la isla, tour nocturno en busca de cocodrilos en el río, experiencia para descubrir delfines y flamencos y, por último, viaje de pesca recretiva y «fly fishing». Tour del tiburón ballena: En lancha compartida: $ 1.350.00 por persona; En lancha privada: De 1 a 5 personas: $ 8.000.00. De 6 a 10 personas: $ 12.000. Más información: Hotel boutique Las Nubes de Holbox. Paseo Kuká s/n, Zona Hotelera. Isla de Holbox.