Doce sitios para comer las mejores croquetas de España

Asturias y Madrid tienen grandes restaurantes donde degustar este plato a base de bechamel y buen relleno

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  1. Casa Marcial, en Asturias

    No es fácil hacer una selección de sitios donde comer las mejores croquetas. Cada español tiene sus favoritas, incluidas las que hacen sus madres o abuelas, y además la oferta es amplísima. Sin embargo hay dos zonas donde el nivel alcanza casi la excelencia. Una es Asturias, tal vez por ser una región productora de leche, ingrediente fundamental de una buena croqueta, tal vez por una tradición que se ha extendido por los restaurantes. La otra es Madrid, donde las croquetas han estado siempre presentes tanto en los grandes restaurantes como en las más modestas tascas. En ambas regiones están la mayor parte de nuestras croquetas favoritas. En todos los casos, un buen relleno, una bechamel suave y muy cremosa (en algunos casos casi líquida) y un rebozado ligero y crujiente son las claves del éxito.

    Casa Marcial

    Nacho Manzano, uno de los grandes cocineros españoles. Sus croquetas nunca faltan en el menú tradicional de esta casa, o incluso como aperitivo del menú más creativo. Las hace de jamón ibérico, con una bechamel casi líquida y un rebozado ligerísimo. Al morderlas estallan en la boca.

    La Salgar. Arriondas (Asturias)

  2. Echaurren, en La Rioja

    La fama de las croquetas de Marisa Sánchez desbordó La Rioja y se extendió por toda España. De jamón y pollo, con una cremosidad increíble y bien crujientes por fuera, son auténticamente adictivas, cuando se empieza con la primera cuesta dejar de comerlas. Ahora es el hijo de Marisa, Francis Paniego, que ostenta dos estrellas Michelin, quien prosigue la tradición. Tanto en el restaurante tradicional como en el de cocina moderna siempre hay sitio para esas croquetas.

    Padre José García, 19. Ezcaray (La Rioja)

  3. Casa Gerardo, en Asturias

    En este restaurante centenario en el que lo mismo se puede comer magnífica cocina creativa como la mejor fabada de España, la familia Morán elabora desde hace décadas unas excepcionales croquetas de compango. Bechamel muy ligera, rebozado impecable y el intenso sabor de los ingredientes cárnicos que acompañan a la fabada. Una auténtica delicia.

    Ctra. AS-19, Km. 9. Prendes (Asturias)

  4. El Quinto Vino, en Madrid

    Esta tradicional taberna tiene una barra clásica y muy popular. Además de por su completísima bodega, es conocida por sus magníficas y cremosas croquetas de jamón ibérico, que están entre las mejores de Madrid. Las llaman croquetas de Esperanza porque ese es el nombre de la cocinera que las elabora en su casa y las lleva a diario al establecimiento, donde se fríen. Su secreto es que recuerdan mucho a las caseras de toda la vida, tanto por su forma como por su bechamel suave y ligera.

    Hernani, 48. Madrid

  5. Viridiana, en Madrid

    El veterano Abraham García, pionero entre otras muchas cosas en traer a España la cocina de fusión que ahora tanto éxito tiene, fue uno de los primeros en utilizar para la bechamel de sus croquetas leche de oveja latxa, una raza autóctona de las montañas de Navarra con la que también se hace el queso Idiazábal. Esta leche aporta una mayor cremosidad que otras.

    Para sus croquetas utiliza diversos ingredientes, pero las mejores son sin duda las de bacalao.

    Juan de Mena, 14. Madrid

  6. Viavélez, en Madrid

    El cocinero y propietario de este restaurante madrileño, Paco Ron, es asturiano. Y ha llevado consigo a la capital la tradición croquetera de su Asturias natal. Bechamel casi líquida, perfecto rebozado, fritura impecable. Tanto las de jamón como las de gambas.

    General Perón, 10. Madrid. www.restauranteviavelez.com

  7. La Gastrocroquetería, en Madrid

    Aunque solo sea porque es el primer restaurante de España especializado en croquetas ya merece estar en este listado. Pero es que además resultan francamente buenas. El cocinero Chema Soler ofrece un par de croquetas tradicionales (de jamón y de bacalao) y una decena con un toque creativo que se van renovando en la carta: de pisto con huevo y jamón; de pollo sechuán; de carabineros y kimchi…

    Barco, 7. Madrid

  8. Regueiro, en Asturias

    Diego Fernández es uno de los cocineros más prometedores de Asturias. En su restaurante del occidente del Principado desarrolla una cocina propia en la que se notan fuertes influencias de sus maestros, Nacho Manzano y Pedro Morán. Y una de las cosas que mejor ha aprendido de ellos son las croquetas. Poco tienen que envidiar las suyas a las de aquellos. Piezas excelentes, cremosas, ligeras y con mucho sabor.

    Tox. Puerto de Vega (Asturias)

  9. Trivio, en Cuenca

    En este buen restaurante, el mejor de Cuenca, Jesús Segura prepara unas croquetas que han sido muy premiadas a base de jamón ibérico de Joselito. Original su rebozado, que hace con corteza de pan artesanal. Se pueden tomar tanto en la barra como abriendo el menú degustación.

    Colón, 25. Cuenca

  10. Bar Blanco

    Situado en la calle Mayor, en el centro de Cangas del Narcea, el Bar Blanco lleva más de medio siglo abierto sin que nada haya cambiado en su aspecto. A los platos tradicionales que dieron nombre a la casa y que sigue haciendo doña Engracia, se ha unido el trabajo creativo de su hijo Pepe Ron. Este hace unas croquetas de jamón con rebozado perfecto, cremosidad absoluta y sabor intenso.

    Mayor, 11. Cangas del Narcea (Asturias)

  11. Vinoteca Bernardina

    Algo alejada de las rutas habituales de pinchos en San Sebastián, vale la pena acercarse a esta vinoteca enclavada en el barrio del Antiguo, frente al hotel NH Aránzazu. Amaya y Coro, las propietarias, ofrecen un buen surtido de pinchos, que incluye toda la gama de productos ibéricos de Joselito con cuyo jamón hacen unas estupendas croquetas, de rebozado muy delicado, bechamel bien cremosa e intenso sabor.

    Vitoria-Gasteiz, 6. San Sebastián

  12. Taberna Pedraza, en Madrid

    El éxito de la taberna que regentan Santiago Pedraza y Carmen Carro no es por casualidad. Elaboraciones tradicionales bien ejecutadas por Carmen, que es la cocinera, y materia prima con nombre y apellidos. Entre sus especialidades más demandadas, unas croquetas de jamón de bellota tan cremosas que se deshacen en la boca.

    Ibiza, 38. Madrid