Sala Cataclismo, en al Cueva de Nerja. Fuente: cuevadenerja.es
Sala Cataclismo, en al Cueva de Nerja. Fuente: cuevadenerja.es - Carlos Jaime

Cueva de Nerja, una joya enterrada

La Cueva de Nerja es un monumento natural que deja ver con preciosismo el interior de la Tierra, una joya de múltiples facetas que impresiona a quien la visita

NerjaActualizado:

Cuando uno va de turismo a una ciudad desconocida, siempre hay muchas cosas que ver, y la lista de monumentos suele ser bastante grande. Pero además de monumentos construidos por el hombre, como castillos, catedrales, o palacios, no nos podemos olvidar de los creados por la madre naturaleza. Estos no suelen ser tan comunes, pero la grandeza y el esplendor que pueden llegar a ofrecer seguramente nunca podrán ser igualados por la mano del hombre. Y esto es precisamente lo que sucede en la Cueva de Nerja.

El tesoro enterrado de Málaga

Nerja es una bonita localidad de la costa de Málaga, que además de sus bonitas playas y paseos, ofrece al turista la inolvidable experiencia de poder visitar la Cueva de Nerja. Fue descubierta en el 1959, y su importancia histórica es tal que alberga unas pinturas de focas de hace más de 42.000 años, y que algunos catalogan como las más antiguas descubiertas en el mundo hasta ahora.

Sala de la inmensidad. Fuente: cuevadenerja.es
Sala de la inmensidad. Fuente: cuevadenerja.es - V. Ferrer

Pero por encima de su importancia histórica, lo que sobrecoge a todos los visitantes que tienen el placer de adentrarse en sus entrañas, es su majestuosa belleza, gracias sobre todo a su patrimonio geológico. A lo largo de sus diferentes e inmensas salas, como al de los Fantasmas, la de las Cascadas, o la del Cataclismo, se pueden disfrutar de numerosas formaciones rocosas, como estalactitas, estalagmitas, columnas, gours, macarrones, perlas de las cavernas, banderas, y coladas, entre muchas otras. Culmen de su espectacularidad es la gigantesca columna de la Sala del Cataclismo, con 32 metros de altura y 18 de diámetro.

En total la zona visitable abarca más de 9.000 metros cuadrados, con un volumen de más de 100.000 metros cúbicos, aunque esto no es más que un tercio del total de la cueva. Pero la Cueva de Nerja es mucho más, y dispone de actividades especiales para los más pequeños, para que aprendan y disfruten al mismo tiempo, acoge el Festival de Música y Danza de Nerja, y sirve de base para la investigación geológica y antropológica. Pero lo más importante, lo mejor de todo, es sentirse sólo dentro del silencio de la cueva, y tener la sensación de que uno se encuentra en el interior de una joya.