Cementerio Alegre de Spantza
Cementerio Alegre de Spantza - Daniel Duce/ CC BY 2.0

Los diez cementerios que debes visitar antes de morir

El pueblo en el que está prohibido morirse o el camposanto dedicado a las prostitutas en Londres, así es el viaje que propone el escritor Fernando Gómez a lo largo de los cinco continentes

MADRIDActualizado:

Los cementerios; esos lugares olvidados para muchos y muy presentes para otros, guardan historias sorprendentes de los que yacen allí. Ya sea porque descansan personas famosas u otras que no lo fueron tanto, cada sepultura esconde un recuerdo. Y quizá por eso el escritor Fernando Gómez propone un viaje extraño y a la vez atrayente: «La vuelta al mundo en 80 cementerios» (Editorial Luciérnaga). Un paseo por el que el lector recorrerá los camposantos con los panteones más monumentales hasta los más variopintos, como el dedicado a las prostitutas en Londres o a los perros en Francia.

«Este libro es para que se lea con una sonrisa», sostiene Gómez, quien asegura que sus páginas se alejan totalmente de lo «morboso». «Pretendo quitar la trascendencia de la muerte, que sea más un libro sobre la vida, más que sobre la muerte», sostiene. De hecho, durante esta ruta el autor se detiene en un pueblo noruego en el que está prohibido morirse por orden del alcalde. En las últimas siete décadas, en Logyearbyen, no ha habido ningún entierro.

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«Los 80 cementerios seleccionados siguen una coherencia de ruta, los importantes tenían que estar y los otros era interesantes o estaban dentro del trayecto. La ruta es irreal, va hasta Australia y vuelve casi por el mismo sitio pero por otro camino», confiesa Gómez. Para documentarse el escritor se basó en sus propios viajes a los camposantos europeos y el resto recurrió a testimonios reales de personas que visitaron estas necrópolis. Así que el escritor logró reunir los terrenos más íntimos de los cinco continentes para indagar en el pasado, en leyendas y en el misterio que existe alrededor de estos entornos.

Con una descripción ágil, entretenida y solo incidiendo en lo más interesante, Gómez nos ayuda a recorrer estos 80 espacios. «La idea es que se abra un camino a los lectores para que vayan a ver y descubran los cementerios», revela el autor como el objetivo del libro. Una perfecta guía de viaje que puede interesar a los aficionados del «necroturismo», es decir, aquellos que consideran estos emplazamientos entornos de gran relevancia cultural y artística ligados a las historia de las ciudades y sus habitantes. Aunque las tumbas que más le impresionaron fueron la de Julio Verne y la de Joselito en Sevilla, el escritor nos hace una lista de los 10 cementerios que son imprescindibles. Los que hay que visitar antes de morir:

1. Cementerio de Père Lachaise, París

Cementerio de Père Lachaise, tumba de Abelardo y Eloísa
Cementerio de Père Lachaise, tumba de Abelardo y Eloísa - Wikimedia

El camposanto alberga una de las historias más románticas de la Edad Media, la de Abelardo y Eloísa. Así describe la tumba de estos amantes Gómez: «La belleza del mausoleo neogótico es cautivadora. Los dos amantes se hallan tumbados como si estuvieran durmiendo, con las manos en posición de rezo. En sus rostros se adivina la paz y el reposo que no hallaron en vida».

2. Cementerio de Highgate, Londres

Cementerio de Highgate
Cementerio de Highgate - Wikimedia

Aquí está la tumba de Karl Marx, la más visitada por los turistas, y el panteón de la familia Dickens, aunque el escritor Charles Dickens no está enterrado en este sitio, sino en la abadía de Westminster. La tumba de unas de las modelos consideradas más bellas del XIX, Elizabeth Siddal. Además, este cementerio cuenta con una leyenda de vampiros creada después de que David Ferrant, miembro de un grupo ocultista, pasara allí la noche en 1969.

3. Cementerio Monumental de Staglieno, Génova (Italia)

Cementerio Monumental de Staglieno
Cementerio Monumental de Staglieno - Wikimedia/Eberhard J. Wormer

Entre todas las sepulturas el autor detalla la de Caterina Compodónico, una mujer que vendía dulces y fruslerías por la calle. Muy previsora y para que sus familiares no se gastaran su dinero encargó su propia tumba a Lorenzo Orengo, uno de los más famosos escultores que se podían encontrar en Italia en esa época. Así reza su epitafio: «Vendiendo baratijas en los Santuarios de Acquasanta, de Garbo, de San Cripriano, desafiando la intemperie, me he procurado los medios para vivir mi vejez y también aquellos para inmortalizarme mediante este monumento, que yo, Caterina Compodónic, me hice mientras aún estaba viva».

4. Catacumbas de los Capuchinos, Palermo

Catacumbas de los Capuchinos
Catacumbas de los Capuchinos - Wikimedia

Estas catacumbas, no aptas para asustadizos, están llenas de momias colgadas en las paredes, una costumbre que se inició a la muerte de un monje capuchino llamado Silvestro de Gubbio y al que los palermitanos sentían una especial devoción. A pesar de que en un principio este lugar era exclusivo para las frailes, las familias con el paso de los años también quisieron dejar allí a sus seres queridos.

5. Cementerio Alegre de Spantza, Rumanía

Cementerio Alegre de Spantza
Cementerio Alegre de Spantza - Wikimedia

«Aquí descansa mi suegra, si hubiera vivido otro año más, yo ocuparía su lugar», este es el tipo de mensajes que puedes encontrarte en este camposanto. Desde que el artista local, Stan Ioan Patras, en 1935, empezó a esculpir lápidas con tono de sátiras, este cementerio está lleno de epitafios muy peculiares y de tumbas tan coloridas que recuerdan a los dibujos infantiles.

6. Cementerio Judío, Praga

Cementerio Judío
Cementerio Judío - Wikimedia

En esta tierra descansan más de cien mil personas, casi todos judíos. Siguiendo los dictados de la Halajá, unas normas derivadas de la Torá, los judíos no pueden destruir tumbas ni transportarlas. De modo que, a causa de la masificación, las lápidas están pegadas las unas a las otras.

7. La ciudad de los Muertos, El Cairo

La ciudad de los Muerrtos
La ciudad de los Muerrtos - Michał Huniewicz/ CC BY 2.0

La ciudad de los Muertos es una necrópolis árabe en la que viven algunas personas para estar cerca de sus antepasados. Vida y muerte se mezclan en este terreno. La mayoría de habitantes son personas que perdieron sus hogares en la guerra de los Seis Días contra Israel, en 1967.

8. Cementerio de Colón, La Habana

Cementerio de Colón
Cementerio de Colón - Wikimedia/Jgarch

La mayoría de personas que fallecen en La Habana son enterradas en este cementerio y por eso tiene unas enormes dimensiones. Gómez define este sitio como «uno de los camposantos más impresionantes de América de habla hispana» y aprovecha su visita para dar un paseo entre las tumbas que llama la atención por sus curiosas sepulturas. En esta ocasión, no pertenecen a personas conocidas sino a quienes pilló la muerte por sorpresa y han sido enterradas con algún elemento que marque este momento y como consecuencia, su historia.

9. Cementerio de La Recoleta, Buenos Aires

Cementerio de La Recoleta
Cementerio de La Recoleta - Wikimedia/Andrew Currie

Tras la disolución de la Orden de los Recoletos Descalzos, en 1822, la huerta fue convertida en el primer cementerio público de Buenos Aires. Aquí yacen muchas historias y leyendas, sin embargo, una de las sepulturas más visitadas es la de María Eva Duarte Perón, cuyo cuerpo estuvo vagando de un lado a otro del mundo durante veintidós años hasta que en 1974 fue enterrada en La Recoleta.

10. Cementerio de La Almudena, Madrid

Cementerio de La Almudena
Cementerio de La Almudena - JAIME GARCÍA

La primera matadora de toros de la historia, Juanita Cruz, Lola Flores, Benito Pérez Galdós o el Jarabo, el último en morir en España por garrote vil, son solo algunos de los ejemplos de los personajes y personas no tan conocidas que se pueden encontrar en este camposanto.

Tras este peculiar viaje, la lección que ha aprendido Gómez es sencilla: «El morirnos es una consecuencia de la vida y quien no ha vivido no muere jamás, hay que aprovechar eso, además, todos dejamos una huellas a las siguientes generaciones porque no todas las personas que aparecen en el libro no son de personas importantes».