Un lago explosivo y otros cuatro destinos de «riesgo» que hay que visitar

Islas que pueden desaparecer, lagos explosivos o templos de vértigo son enclaves que llaman la atención

Actualizado:12345
  1. Lago Kivu

    Lago Kivu, en 2009
    Lago Kivu, en 2009 - Steve Evans from Citizen of the World/CC

    El lago Kivu, en la frontera entre Ruanda y la República Democrática del Congo, es uno de los grandes lagos de África y una de las zonas más desconocidas para el turismo.

    Aquellos intrépidos viajeros que quieran adentrarse en esta zona de África tienen en la ribera del lago, de una extensión de 2.500 km² y en donde viven dos millones de personas, uno de los mejores escenarios para desconectar el mundo, eso sí sabiendo que se trata de uno de los tres lagos explosivos conocidos del planeta, junto con el lago Nyos y el lago Monoun, en Camerún, los cuales experimentan violentas erupciones.

    En el lago Kivu se ha detectado metano y dióxido de carbono debido a la interacción de sus aguas con un volcán. En concreto el lago contiene aproximadamente 55.000 millones de metros cúbicos de gas metano disuelto a un profundidad de 300 metros algo que puede resultar fatal si se produjera un terremoto y provocara una súbita liberación de gas y una explosión en la superficie ya que el metano es inflamable.

    Para evitar explosiones y sacar rédito al gas el gobierno de Ruanda ha contratado a un consorcio internacional para que extraiga el metano y aumentar su capacidad de generación energética lo que permitiría exportar electricidad a otros países africanos.

  2. Monasterio colgante de Xuan Kong Si, China

    Muchas son las joyas arquitectónicas que a lo largo de los siglos se han construido en China. Desde ciudades imperiales a impresionantes rascacielos, el país del dragón tiene sin duda un mundo por descubrir. Lejos de las grandes ciudades, cada día más turísticas, se esconde un monasterio de aproximadamente 1.600 años suspendido literalmente en la montaña. Conocido como Templo Colgante o Templo Xuankong, este edificio está construido en una pared a 75 metros de altura cerca del Monte Heng en la Provincia de Shanxi, y es el único que combina las tres religiones tradicionales chinas: Budismo, Taoísmo y Confucianismo.

    El templo tiene una altura de unos 50 metros de alto y los propios monjes excavaron la roca hacia el interior de la montaña Cuiping para poder hacer más amplias sus estancias.

    A lo largo de los siglos el templo ha ido añadiendo pequeñas reformas pero básicamente conserva su estructura original.

  3. Monte Merapi, Indonesia

    En el centro de la isla de Java, en Indonesia y a unos 400 km de la capital Yakarta, está uno de los volcanes más activos del Planeta, el Merapi. Su nombre significa literalmente «Montaña de fuego» y de hecho ha tenido 69 erupción desde 1548.

    Miles de personas viven en su falda pero es la cercana ciudad de Yogyakarta la que invita al turista a pasear por su calles y visitar sus palacios.

    Para los amantes de la naturaleza en 2004 un área de 6.410 hectáreas alrededor del monte Merapi fue declarado Parque Nacional.

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  4. Islas Maldivas

    Si quieres descansar y olvidarte del mundo en las Islas Maldivas no lo dejes para dentro de unos años porque este paraíso que atrae a miles de turistas puede desaparecer bajo las aguas del Océano Índico.

    Si no se frena el deshielo de las regiones árticas se producirá una subida del nivel del mar de hasta un metro de altura en este siglo lo que haría desaparecer este paraíso formado por 1.200 islas, de las cuales apenas 200 se encuentran habitadas.

    Si se cumplen esos pronósticos, unos 317.000 isleños tendrán que abandonar para siempre su hogar.El proyecto de la construcción de islas artificiales, enfocadas al turismo, podría ser parte de la solución.

  5. Ciudad de Verkhoyansk

    Para aquellos que no les guste el calor, Verjoyansk es su destino perfecto. Esta ciudad rusa en la República de Saja, en Siberia Oriental, es conocida por sus bajas temperaturas invernales con una media en enero de -46,2 °C. Considerada como la ciudad más fría del mundo -el 7 de febrero de 1892 registró -69,8º- en ella el turista disfrutará de un enclave situado a orillas del río Yana, entre la cordillera Verjoiansk y los montes Cherski.

    La población, de unos 1.400 habitantes, se dedica mayoritariamente a la ganadería y cualquier actividad al aire libre está prácticamente descartada.