Domingo, 01-03-09
B. LÓPEZ
CÓRDOBA. Del «milagro» económico de Lucena, con la crisis, sólo queda un «rosario» con 3.607 cuentas, una por cada parado que hay en la ciudad a fecha de enero de 2009. Son 1.453 más que en el arranque de 2008 -alza del 67,5%-. Pero esa cifra es sólo la punta del iceberg del parón económico con el que ha chocado esta ciudad.
Antes de pasar a otras estadísticas, igual de negativas, hay que hacer un alto más en la del desempleo. La industria -asentada en el mueble y el frío industrial- fue la «locomotora» de la subida del paro. El pasado mes, en Lucena, había 1.600 personas sin trabajo en el sector fabril. Son 752 más que un año antes. Eso supone un «estirón» de casi el 89%.
Los guarismos de la Seguridad Social tampoco alivian. Al acabar 2007, había 19.171 trabajadores y, al acabar 2008, bajaron a 17.280. Se destruyeron 1.891 empleos.
Y ésta es la peor situación para una economía: paro disparado y disminución de los ocupados. Un escenario intermedio es que el desempleo crezca, pero también lo haga el número de trabajadores -el mercado laboral genera actividad, pero no la suficiente para incorporar a todos los que quieren tener un empleo-. Y el mejor marco posible es caída del paro y alza de los ocupados.
La contratación también acusó la crisis. El pasado ejercicio, se formalizaron 21.362 vinculaciones laborales, un 12% menos que en 2007. Y muy difícil estuvo «cazar» un contrato indefinido: se firmaron 1.147, un 19,1% menos.
El sector con peor comportamiento global fue la industria, que realizó 2.635 vinculaciones, un 36,2% menos. En el sector fabril están muchas claves para entender lo que está pasando en Lucena. Y dentro de él, en el mueble, ahogado por la falta de pedidos, motivada en buena medida por el desplome nacional de la construcción, y las dificultades para acceder a financiación.
Fuerte caída en fijos en industria
Las contrataciones de la industria evidencian el deterioro de su actividad. Sólo formalizó 477 indefinidos por los 656 de 2007, un 27% menos. Y protagonizó un desplome en los temporales: un 38%. De 3.472 se cayó a 2.158.
Con las listas del paro engordando mes a mes, el consumo se resiente y la crisis se generaliza. Un buen termómetro de este indicador es la venta de coches. En Lucena, el pasado ejercicio, se matricularon 926 turismos y todoterrenos. Son casi 600 menos que en 2007, con lo que la merma fue del 39,1%.
Y otro botón de muestra más: ante este mal panorama económico, que recorta la demanda de pisos, en Lucena ha bajado el precio de las casas. Según el Ministerio de Vivienda, el coste de los hogares de renta libre (nuevos y usados) cayó en 2008 un 12,1%.
Si se salta de los papeles a la calle a hablar con quienes le ven la cara a diario a los que encarnan estas malas cifras, los nubarrones no se despejan. Miguel Ángel Martínez, de Comisiones Obreras de Lucena, atiende a ABC en la sede de este sindicato en el municipio aracelitano. Indica que sólo la subida del paro el último año pone «los vellos de punta». Pero, advierte que la cifra de desempleo no da la dimensión real del problema de Lucena, pues no incluye «los muchos trabajadores de otras localidades» que tenían empleo en este municipio y ahora se han quedado sin él: «Si metemos a ésos, hablaríamos de cifras preocupantes, que ya de por sí lo son».
Críticas a las administraciones
Y lanza un aviso: «Ya no es lo que se ha echado, que se está despidiendo masivamente desde hace tiempo, sino lo que se echará a a partir de ahora. Lo duro está por llegar en los despidos». Asegura que «al Gobierno, a la Junta y al Ayuntamiento les queda mucho más por hacer» ante la crisis en Lucena.
Acercarse al polígono Príncipe Felipe para recabar la opinión de la patronal es hacer kilómetros para escuchar ideas similares. El secretario de la Unión de Empresarios de Lucena (UEL), Jaime Verdú, dice que la repercusión del parón económico es «bastante importante y severa». Todos los sectores lo sufren, añade, debido a dos grandes problemas, «falta de crédito y descenso importante del consumo».
Advierte de que «durante todo 2009 posiblemente sigamos asistiendo a destrucción de empleo y a desaparición de empresas, pues aún no hemos tocado fondo». Concluye que desde el Ayuntamiento se tiene que hacer «muchísimo más» ante la crisis, algo que también exige al resto de administraciones.
Bajando de Cerro Gordo al Centro en esta ruta del análisis, es obligatorio parar en el Ayuntamiento. El alcalde, José Luis Bergillos, reconoce que el paro ha «subido bastante» el último año, pero matiza que el impacto de la crisis allí es «el mismo que a nivel regional o nacional, el mismo que en otras ciudades industrializadas o, quizás, menos».
Réplica municipal
Un argumento sobre el que se podría discutir mucho, pues, por ejemplo, el desempleo creció en Lucena el último año un 67,5%, 20 puntos más que en España, pero Bergillos se lanza a hacer una valoración más optimista: «Esperamos que en 2009 la subida del paro sea inferior a la de 2008, que la situación se estabilice y que den fruto las medidas de las administraciones, de agilización de sus inversiones». Además, sostiene que en Lucena los poderes públicos «estamos haciendo todo lo que está en nuestra mano».

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