Los chicos que vieron a Picasso en una playa
En el año 1954, Pepe Duarte y Juan Serrano se fueron a Francia. Era una época en la que la mochila aún no existía como tal, pero si la aventura como parte protagonista. Andaban por Francia, viendo cómo se desarrollaba el arte en un país donde sí se respiraba y no había la bruma gris de aquel entonces en España. Lo han contado cientos de veces, pero ha sido algo fundamental, porque esa foto con Picasso está en este catálogo de la primera exposición de Juan Serrano. Pepe Duarte y Serrano habían intentado ver a Picasso, pero nada. Descorazonados se fueron a una playa para descansar y estando allí vieron a Picasso que llegaba paseando y lo abordaron. Picasso los invitó a su casa. Y de ahí la foto, ésa que Juan Serrano y Pepe Duarte guardan con el pintor español más famoso de la historia. Ése al que dos jovencitos españoles llenos aún de sueños y también de ideas, se encontraron un día paseando por una playa del sur de Francia.
Publicado Sábado , 10-04-10 a las 09 : 24
Juan Serrano (Córdoba 1929), no es un artista típico, sino más bien todo lo contrario. Primero estudió y se hizo veterinario profesión que nunca ejerció. Viajó a Francia, estudió Artes y Oficios y en el año 1957 en el café Rond Point de París funda junto a Juan Cuenca, Pepe Duarte, Angel Duarte y Agustín Ibarrola, el Equipo 57, que tiene corta pero intensa vida, pues desaparece en 1963.
Durante años trabajaron en equipo influidos por la obra del danés Richard Mortensen. Luego la vida los hizo caminar en solitario. Juan Serrano se dedicó a otra profesión, no la de veterinario, sino la de arquitecto que estudió en los años 60. Fue arquitecto municipal en Córdoba, su ciudad, y recibió por ello varios premios de restauración. En los 90 el grupo es rehabilitado por una magna exposición en el Museo Reina Sofía, y en el 93 el colectivo recibe la Medalla del Oro al Mérito de las Bellas Artes.
Poca gente sabía que Juan Serrano continuaba haciendo su propia obra, que ahora, por primera vez se expone al público, en esta muestra «Pintura / escultura / diseño». Son cincuenta obras, algunas de gran formato, en pintura, escultura y mobiliario. «Esta es una exposición que no quería hacer, y ha sido porque ha aparecido un equipo que se llama 10, no por el año, sino por la calidad de los que han intervenido», dijo el artista.
Con un discurso perfectamente articulado en cuanto a la reflexión sobre el arte y su relación con el mundo, Juan Serrano afirma que su obra parte de un proceso intenso de pensamiento y meditación que luego se va plasmando, primero en bocetos y posteriormente en cuadros y esculturas.
Dice no tener muy claro cuándo empezó a realizar estas piezas, «fue hacia 1985 cuando me jubilé de arquitecto municipal. Tenía más tiempo libre y empecé a hacer un trabajo personal. Cuando el Equipo terminó, los que eran pintores siguen en esa inercia, como Ibarrola y Duarte, pero yo no tenía esa profesionalidad de la pintura. Lo mío es un mundo de investigación personal muy atemporal. Yo no planteo qué sentido tienen las cosas. Fue sólo una necesidad vital de llevar a cabo mis ideas». Pero de alguna forma, se empiezan a conocer sus trabajos, «y me dicen que esto tiene que ser expuesto, algo en lo que yo nunca había pensado, ni exponer, ni vender, pero llegó un momento en que ya no pude oponerme a ello».
El artista afirma que su obra, a diferencia de la realizada junto al Equipo 57 tiene un espíritu semejante. «El Equipo trabajaba más de cara al futuro y yo más de cara a la memoria. Era un trabajo de intercambio y un planteamiento más abierto», y continúa afirmando que, «el arte es una comunión entre el que hace y el que mira, la obra no la termina el autor, sino el que la recibe».
Autor atípico, «he estado huyendo de la palabra autor. El que se hable de fulanito en lugar de la obra, no es bueno para el arte que ha pasado a ser rango odioso de la mercancía; de ser objeto ha pasado a ser artefacto, desligándose del artesano que construye. El objeto ha expulsado al sujeto y eso es muy perverso, porque somete al mundo a consumir objetos. Las formas de las vanguardias están ahora en los productos comerciales, traicionando su espíritu. La lucha contra la autoría sí es una lucha que quiero asumir. La perversión está en el dinero. Nosotros en el Equipo éramos tan utópicos que queríamos vender la obra a precio de costo, a tanto el metro. Pero también fuimos listos, y cuando la galería más importante de París nos dijo de exponer dijimos que sí... y no, no vendimos a tanto el metro».
Para el comisario de la muestra, el galerista Rafael Ortiz, «esto ha sido una sorpresa. Entrar en el santa sactorum de Juan fue como abrir el baúl de las maravillas». añadió que la muestra viajará a Córdoba en breve con incorporación de nuevas piezas.
La exposición, que fue presentada por la Delegada de Cultura, Maribel Montaño, es un proyecto del Instituto de la Cultura y las Artes del Ayuntamiento de Sevilla y cuenta con la colaboración de la consejería de Cultura, Unicaja, el Ayuntamiento de Córdoba, entre otras entidades.

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