Domingo , 23-05-10
El fracaso de la fusión con Unicaja ha colocado de nuevo a la caja cordobesa y a su entidad fundadora, el Cabildo, en la diana de una incesante «guerra» política que ayer escribió sus primeros capítulos, y que promete ser tan tensa, agotadora y duradera como el proceso que ahora se abre con la intervención del Banco de España.
En lo que respecta al PSOE-A y a la Junta de Andalucía, los reproches tuvieron como destinataria a la Iglesia, cuyos seis patronos rechazaron la unión con la entidad malagueña, junto con los impositores y el sindicato mayoritario entre los trabajadores, Aspromonte. El más combativo fue el vicesecretario general del PSOE-A, Rafael Velasco, quien retó al ya ex presidente de Cajasur, el sacerdote Santiago Gómez Sierra, a comparecer para explicar el motivo de tal decisión.
Desde la caseta del PSOE, donde también estaba anunciada la presencia del presidente de la Junta, José Antonio Griñán, que finalmente no asistió, Velasco subrayó que «el problema en Cajasur no han sido los políticos, sino los que han determinado esta cuestión», en referencia a la Iglesia. Agregó que «nadie entiende cómo el que está enfermo no acepta oxígeno». Con todo, el número dos del PSOE-A dejó abierta la puerta a que la autoridad financiera estudie la viabilidad de la fusión con Unicaja alegando que «lo que ayer era bueno, hoy lo sigue siendo».
El PSOE hizo frente común también desde la Junta para señalar a su «culpable». El consejero de Economía andaluz, Antonio Ávila, criticó que en la decisión adoptada «se ha impuesto la voluntad de la Iglesia» por una mínima mayoría. A estas críticas se sumó el ya ex vicepresidente tercero de Cajasur, Juan Ojeda, quien pidió explicaciones a Gómez Sierra por la ruptura de negociaciones cuando «se pudo haber llegado perfectamente a un acuerdo».
Mensaje de calma
Dicho esto, el Gobierno andaluz también lanzó un mensaje de tranquilidad a los impositores y clientes de Cajasur al asegurar en un comunicado que «operará con normalidad». En la misma línea, la consejera de Presidencia de la Junta, Mar Moreno, elogió «la responsabilidad de Unicaja, que ha intentado apoyar a Cajasur con la fusión».
El desmarque de Ojeda nada tenía que ver con la posición oficial de su partido. El presidente del PP andaluz, Javier Arenas, dirigió sus reproches al PSOE, partido al que acusó de estar «cargándose» el sistema financiero. Se preguntó «dónde está» el proyecto de caja única que defendía el anterior Ejecutivo y vicepresidente tercero del Ejecutivo español, Manuel Chaves. Al actual presidente, José Antonio Griñán, Arenas preguntó sobre las «cosas más importantes que tenía que hacer» en vez de trabajar para que prosperara la fusión entre Cajasur y Unicaja.
Desde Córdoba, el presidente provincial del PP, José Antonio Nieto, anunció que pedirá responsabilidades porque «no se ha actuado con capacidad ni rigor ante una situación que era muy delicada y que se ha demostrado que estaba por encima del PSOE y el presidente de la Junta».
Por último, el coordinador regional de IU, Diego Valderas, retó a la Iglesia y «a los responsables» de Cajasur a explicar por qué han preferido la intervención a la fusión.

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