Sevilla

Sevilla / josé enrique ayarra, organista de la catedral desde 1961

«Lamento la supresión de la Cátedra de Órgano»

El sacerdote aragonés José Enrique Ayarra ofrece el próximo jueves un concierto en la Catedral de Sevilla para conmemorar sus 50 años como organista titular del templo sevillano, a donde llegó de la mano del cardenal Bueno Monreal

Día 14/05/2011 - 23.45h
«Lamento la supresión de la Cátedra de Órgano»
KAKO RANGEL 

—Con once años era ya profesor de piano ¿Fue un niño prodigio?

—Yo tenía especiales cualidades y una especial inclinación hacia la música de piano porque en los nueve meses que estuve en el vientre de mi madre ella escuchó y tocó mucho piano. Creo que por eso, a los dos años ya podía reproducir en el piano las marchas militares que se estaban escuchando en la radio y en la calle. A los tres años me pusieron de profesor de música al organista de la catedral de Jaca y a los cinco di mi primer concierto interpretando la Marcha Turca de Mozart. A los 8 años empecé a examinarse de solfeo y piano, de modo que a los 11 años era profesor titular de piano. Si era un prodigio, era un prodigio de cualidades, pero no era mérito mío, porque me gustaba el fútbol a rabiar. Al terminar las clases, mis compañeros se iban a jugar al fútbol, pero a mí no me dejaban porque tenía las clases de piano. Así pasaron días, meses, hasta que me planté a los ocho años y le dije a mi padre que no hacía más piano. No me dijo nada, sólo me dio un bofetón. No volví a protestar. Fue el único bofetón que recibí en mi vida pero lo agradecí siempre porque de no haberlo hecho es posible que hubiera dejado el piano.

—Con un bofetón así, un juez hoy le habría quitado la tutela a sus padres.

—...pues sí, a lo mejor hubiera sido violencia doméstica.

—¿Es verdad que se hizo usted sacerdote porque estaba obsesionado con tocar el órgano de la catedral de Burgos, para lo cual era condición indispensable ser cura?

—No, ni lo pensé. Desde los seis años me obsesioné con ser organista de la catedral de Burgos, sin saber que había que ser cura ni conocer la ciudad. Cuando a los once años acabé la carrera de piano, mis padres me llevaron a Burgos en premio. Pero fue a los diez años cuando decidí ser cura, no por presión de nadie, sino porque asistí a la coronación de la patrona de Pamplona y me emocioné muchísimo. Decidí ser cura, pero me daba miedo decirlo a mis padres porque estaban obsesionados con que acabara la carrera de piano.

—¿Más que la pastoral, lo suyo es apaciguar el rebaño con música?

—Sí. He vivido un sacerdocio atípico y siempre me han estado estimulando en mi carrera musical los tres obispos que he tenido: Bueno Monreal, Amigo Vallejo y José Asenjo.

—Ha sido catedrático de Órgano, viaja por todo el mundo dando conciertos, conduce un BMW... La verdad es que usted un cura atípico.

—Soy un cura muy atípico. He sido coadjutor dos veces y una de ellas veinte años en la parroquia de San Vicente. Es verdad que compré un BMW y no fue con dinero de la Iglesia. Yo he renunciado a todo lo de la Iglesia durante todos los años que fui catedrático de Órgano en el Conservatorio de Música. Cuando compré el BMW fue porque el Austin Rover me dejó en la carretera cuando iba a dar a un concierto. Siempre he querido coches seguros porque me he tenido que desplazar mucho. Lo que no dice usted es que también he viajado mucho en Vespa, una moto que la conocía todo el barrio de San Vicente. Con esa Vespa he ido muchas veces desde Sevilla a Francia, Lourdes, Jaca y Santander.

—¿Es el órgano de la Catedral uno de los mejores de España?

—Es de lo mejor de España como órgano sinfónico y está a la altura de los mejores órganos parisinos.

—¿Usted lo ha mejorado?

—Le puse más tubos, pero después los quité porque no estaban a la altura de los antiguos al no tener la misma aleación. Ahora, estamos haciendo un gran órgano barroco, con lo que la Catedral estará en una situación incomparable porque no habrá otra que tenga dos grandes órganos: uno sinfónico y otro barroco.

—En 2010, el Ayuntamiento dejó de financiar el ciclo de Órgano de Navidad de la Catedral. ¿Es que las visitas a la Catedral no generan suficiente dinero para financiar ese ciclo?

—Hay que tener en cuenta que la Catedral pone en todos los ciclos más del 50% de los gastos, es decir, alrededor de 10.000 euros, que incluye el arreglo del órgano, que cuesta 8.000 euros porque tiene 7.000 tubos que hay que limpiar uno por uno de noche porque durante el día hay ruidos y no se pueden afinar. El órgano se afina tres o cuatro veces al año.

—El Conservatorio de Música ha eliminado la cátedra de Órgano.

—Lamento muchísimo que se haya suprimido la cátedra creada por Manuel Castillo y que yo ostenté durante 23 años, con una afluencia de doce a quince alumnos todos los años. Yo firmé veinte títulos medios y diez títulos superiores, que hoy dan conciertos por toda España y el extranjero.

—Se ha criticado igualmente el estado físico del Conservatorio.

—Han pasado once años desde que yo salí del Conservatorio y sigue sin tener salón de actos. Además, el único órgano que hay está en el Conservatorio medio, no en el superior.

—¿Está abocada a morir la profesión de organista?

—No, está pasando una crisis. La música no es electoralmente productiva y la cátedra de Órgano es cara. Un órgano es el instrumento más caro que hay, así como su mantenimiento. El recorte de gastos de la Administración le ha afectado porque la Junta no está por comprar un órgano. Además, los profesores están quemados porque los chicos quieren los títulos cuanto antes con el mínimo esfuerzo, pero con el órgano es difícil porque exige diez años de estudio. Estamos hablando de una carrera larga y con un futuro tenebroso porque te puedes refugiar en una iglesia, pero ¿las iglesias pueden pagar a un organista profesional? La salida profesional de un organista es aspirar a ser catedrático y matar el gusanillo tocando el órgano en una iglesia.

Un cura sin mano izquierda

Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
Consulta toda la programación de TV programacion de TV La Guía TV

Comentarios:

Sigue abcdesevilla en...

Lo ?ltimo...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.