Sevilla

Sevilla / juicio marta del castillo

Carcaño diseña su novena versión del crimen de Marta

Ante el tribunal admite el homicidio, niega la violación, exculpa al hermano y dice no saber dónde está el cuerpo

Día 19/10/2011 - 09.13h
j. m. serrano / vídeo: r. sánchez

Compartir

Hasta cuatro veces negó Miguel Carcaño ante el Tribunal que sepa donde está el cuerpo de Marta del Castillo. Ni la Fiscalía, ni la acusación particular, ni su propia defensa pudieron sacar al procesado una confesión del paradero de la joven sevillana.En la segunda sesión del juicio, el joven, que ayer vestía polo claro, dio su enésima versión y pareció querer buscar una condena sólo por homicidio imprudente (lo que su defensa pide para él) ya que confesó que mató a Marta de un golpe con el cenicero tras discutir, pero negó que su intención fuera matarla y que la violara. Luego, según la historia contada ayer, llegaron el Cuco y Samuel, a quienes responsabilizó de llevarse el cuerpo de la joven para tirarlo al río Guadalquivir.

En un interrogatorio de cerca de tres horas, con voz baja pero sin titubeos y pese a las numerosas contradicciones que señalaba la Fiscalía, Carcaño se defendió volviendo a una de sus primeras versiones (ya ha dado otras ocho de lo ocurrido) e hizo una especie de refrito de todas las anteriores, autoinculpándose de la muerte, que achacó a un accidente. Según su relato, la tarde del 24 de enero recogió a Marta en su casa y fueron a Triana a ver a una iglesia que la joven deseaba visitar y que estaba cerrada. Por el camino se encontraron a un amigo de Marta con el que ésta había quedado. Luego llegaron al piso de la calle León XIII, donde estaba su hermano Javier acabando de vestirse para irse al trabajo. Mientras ella se metió en el cuarto, Miguel le dijo a su hermano que venía con Marta, con la que éste «no tenía mucho feeling» y, tras ello, Javier se marchó.

Entonces se quedó con Marta y empezó todo. «Me enfadé más de lo normal, cogí el cenicero y le di un golpe, pero mi intención no era matarla, sino dejar de discutir», contestó. Antes, en respuesta al Ministerio Fiscal, justificó esa discusión en que ella le había recriminado que contara que habían tenido relaciones anteriormente. Ella le reprochó que tuviera otra pareja (él era novio de Rocío) y le pidió reanudar la relación. En esa discusión, «estaba muy enfadado, no sabía lo que hacía y le di un golpe y cayó al suelo y me asusté porque tenía sangre en la cabeza», relató al Tribunal.

Carcaño situó la muerte de Marta, cuyos abuelos volvieron a presenciar la sesión en primera fila, en torno a las 20.30 de la tarde. En cuanto a sus cómplices, volvió a responsabilizar al Cuco y a Samuel en la desaparición, y a dejar libre de culpa a su hermano, Francisco Javier, y la novia de éste, María García, de los que dijo que a él ni siquiera le contó lo ocurrido «para no ponerlo en un compromiso» y que ella «no tenía nada que ver».

Así, contó que tras matar a Marta llegó el menor y que, junto a éste y con un tensiómetro, comprobaron que Marta había fallecido. «Le puse el tensiómetro y no tenía pulso». Entonces, según Carcaño, el Cuco salió a llamar a Samuel, que se presentó en la casa en quince minutos. Entre los tres sacaron el cuerpo en una silla de ruedas y Samuel y el Cuco se lo llevaron en coche mientras él se quedaba limpiando. Luego, sobre las 12 de la noche, llamó por teléfono a Samuel, quien le comentó «algo de que la habían tirado al río».

La Fiscalía no se creyó nada y volvió a leerse la declaración ante el juez instructor en la que Carcaño confesó que junto al Cuco violaron y mataron a Marta con el cable del ordenador y luego la tiraron a un contenedor. E igualmente se reprodujo el vídeo con el propio Miguel en el piso durante la reconstrucción de los hechos dando esa misma declaración. Pero cuando la Fiscalía le preguntó por qué confesó antes la violación, dijo que era para vengarse del menor, que había inculpado anteriormente a su hermano. «Quería echarle los delitos a él porque había metido a mi hermano», recalcó insistiendo en que se inventó la teoría de la violación «con todos los detalles». Y se justificó en que «tenía mucha presión y no sabía qué hacer». También dio la teoría de que era para esquivar al jurado. «Me dijeron en prisión que podía esquivarlo», recalcó.

Así pues, Carcaño no sólo reconoció ayer que se inventó la violación, sino también que se inventó la participación del Cuco en el crimen, lo de la navaja (que tiró «para no tener problemas»); lo del contenedor, o incluso una llamada, la que hizo al móvil de Marta hacia las 9 cuando la víctima estaba muerta, buscando una coartada. ¿Se inventó también lo de ayer? Que decida el Tribunal.

Las pruebas

  • Compartir

publicidad
Consulta toda la programación de TV programacion de TV La Guía TV

Comentarios:

Sigue abcdesevilla en...

Lo ?ltimo...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.