Deportes

Deportes

«La Quinta devolvió al socio la ilusión del Madrid de Di Stéfano»

«Entra en el área y mira adelante, al portero, no al balón. Es un grande». Di Stéfano le caló. Y lo ascendió al Madrid en 1984. Fue el comienzo de una época que levantó al público de los asientos

Día 03/01/2012

Compartir

Subió a la primera plantilla en una etapa difícil, cuando el club sumaba tres años sin conquistar la Liga. Emilio Butragueño (Madrid, 22-7-63) debutó en 1984 y revolucionó el club. Lideró la Quinta que lleva su nombre. Un equipo que volvió a llenar el estadio. El Buitre vuela alto en la «Historia del Real Madrid contada por ABC», que nuestro diario entrega el próximo 6 de enero por un euro.

—Usted es una leyenda. Y pensar que casi ficha por el Atlético...

—Hice una prueba con el infantil del Real Madrid y me dijeron que no. Entonces me llamó el Atlético. Es curiosa mi vida. Todo cambia por el padre de Juanito, lateral derecho del Castilla, que estudió conmigo en el Calasancio. A su padre le gustaba mucho como jugaba yo y cuando supo que el Atlético estaba detrás de mí, llamó a Malbo y le dijo: «Hay un chico que juega muy bien y le quiere el Atlético. No puedo permitir que se lo lleven. Te pido que entrene con vosotros». Estuve dos semanas con el juvenil del Castilla. Me quedé en la casa.

—Comenzó en el Madrid C de Tercera y pronto se ganó su ascenso.

—Antes de acabar la temporada Santisteban me quiso subir al Castilla. Tenía 18 años. En la campaña 82-83 ya salté al Castilla, con Amancio. Y finalmente, Di Stéfano nos ascendió al primer equipo a mitad de la campaña 83-84. Alfredo tuvo el coraje de alinear a muchos jóvenes.

—Aquel 5 de febrero de 1984, en Cádiz, se constituyó otro Real Madrid. —Di Stéfano fue un valiente. Comenzó a crear un nuevo equipo. Aquel día queda marcado en mi memoria. Perdíamos 2-0 en el Carranza y salí tras el descanso, por Sanchís. Marqué el 2-1. Ricardo (Gallego) anotó el empate. Y conseguí el 2-3 a un minuto del final. Así empezó todo.

—Una época inolvidable del club.

—Alfredo nos dio continuidad. Si no la tienes no puedes hacer nada. Y al año siguiente, Amancio le sucedió en el cargo. Nuestra consolidación fue más fácil. Sabía lo que podíamos aportar. Se creó uno de los mejores equipos de la historia del Real Madrid. Estábamos Sanchís, Míchel, Martín Vázquez, Chendo, Pardeza y yo, junto a veteranos como Camacho, Gallego, Juanito, San José. Nos juntamos una generación de jóvenes con talento, es la verdad , al lado de jugadores de carácter. Llegó Mendoza a la presidencia y en 1985 fichó a Maceda, Hugo y Gordillo. Fueron tres piezas clave. Aquel plantel devolvió la ilusión a la afición. Fue una explosión.

—Se cumplió el vaticinio. Ya iba más gente a ver al filial, que encabezaba usted, que al primer equipo.

—Con el Castilla habíamos llenado el Bernabéu, frente al Bilbao Athletic, con 85.000 espectadores. Sí, acudía más público a vernos a nosotros que a la primera plantilla. Subimos al primer equipo y la fascinación que generamos en la afición les hizo soñar en un nueva gran época. Así fue.

—El fútbol de su Quinta enamoró. El libro de la «Historia del Real Madrid contada por ABC» recoge un artículo suyo sobre esa época.

—Tuvimos cinco años maravillosos. Ganamos cinco Ligas consecutivas (86-90), dos Copas de la UEFA (84 y 85) y llegamos tres veces seguidas a semifinales de la Copa de Europa, con lo difícil que era. En aquellos tiempos solo jugaba la Copa de Europa el campeón de Liga. Hoy, eres tercero a veinte puntos y no pasa nada, te clasificas.

—Solo les faltó la Copa de Europa. El PSV la gan en 1988 empatando hasta en la final. A ustedes les eliminó en semifinales por el 1-1 que consiguieron aquí.

—Nos faltó, es verdad, ese paso de ganar la Copa de Europa. Sí, el fútbol no premió a aquel Real Madrid como merecía.

—Pero recuperaron la magia de la Copa de Europa.

—El 12 de diciembre de 1984 llegó nuestro punto de inflexión, cuando goleamos 6-1 al Anderlecht. Fue la plataforma de nuestro reconocimiento internacional. Comenzó la leyenda de las noches europeas del Bernabéu. Habíamos perdido 3-0 en campo del Anderlecht y aquel 12 de diciembre descubrí lo que era el espíritu legendario del Real Madrid de las Copas de Europa de Di Stéfano. Los días previos, Camacho nos dijo que había que ganar. No que podíamos ganar, sino que íbamos a ganar. José Antonio estuvo sensacional. Y fuimos capaces. omprendí lo que es el Real Madrid. Fue Camacho quien imprimió el carácter histórico. Aquel equipo era capaz de superar cualquier dificultad.

—La afición nunca les ha olvidado.

—Según los antiguos socios nuestro equipo fue, después del de Alfredo, el mejor en identificación de la gente. En la ilusión de los aficionados. Devolvió la ilusión del Real Madrid de Di Stéfano. Provocó admiración.

—En la Liga 89-90 alcanzaron un récord: 107 goles.

—El Madrid 89-90, con Toshack, fue el mejor de nuestra época. Estaban Schuster, Míchel y un Martín Vázquez imperial, que marcó 14 goles. En total, desde 1984 a 1990, disfrutamos de un equipo cuajado, hecho. Ganamos cinco Ligas con bastantes puntos de ventaja.

—Míchel fue el creador de pases de aquella efectividad rematadora.

—A Míchel no se le ha reconocido como merece. Era un pasador asombroso. Intervenía en un gran porcentaje de goles. Teníamos una capacidad enorme de crear ocasiones.

—Ha citado dos grandes etapas de la entidad, la legendaria de Di Stéfano y el renacimiento conseguido con su Quinta. ¿El periodo de 1998 a 2002, con tres Copas de Europa, sería el tercero? Y usted subraya que el Madrid actual posee el mejor plantel de la historia. ¿Será el cuarto?

—Eso esperamos. Después de la Quinta, sí, hay otras dos épocas muy importantes. La actual, con la mejor plantilla de nuestra historia, y la etapa de 1998 a 2002, en la que se consiguieron tres Copas de Europa, en 1998, 2000 y 2002, pero con una diferencia respecto a nuestro periodo o al del presente: esas tres Ligas de Campeones no las ganó el mismo grupo de jugadores. La «Champions» de 1998 la obtuvieron hombres como Illgner, Panucci, Hierro, Sanchís, Roberto Carlos, Karembeu, Seedorf, Mijatovic, Raúl, Morientes. Y en 2002 estaban Casillas, Salgado, Makelele, Zidane, Figo y seguían Hierro, Roberto arlos, Morientes y Raúl. No eran el mismo bloque. os años con Zidane y el brasileño Ronaldo fueron grandiosos. Ronnie era increíble. Su talento, su potencia.. ¡Cómo le pegaba al balón con las dos piernas! Si no hubiera sufrido sus lesiones de rodilla habría sido el quinto grande de la historia.

—Antes de adentrarnos en el Madrid actual, cíteme a sus cuatro grandes y a su ídolo de la niñez.

—Son Maradona, Di Stéfano, Cruyff y Pelé. Mi ídolo era Cruyff. Le vi jugar con el Barcelona y especialmente con Holanda. Aquella selección holandesa era prodigiosa. Johan destacaba por su regate, por cómo afrontaba a los rivales, por su personalidad. Yo quería jugar cómo él. De hecho, mi estilo de pararme en el área con el balón y arrancar es una cosa en la que me fijé en él.

—Por cierto, ¿quién fue el mejor hombre que le marcó?

—La mejor defensa fue la del Milán de Sacchi. En un país clásico de «catenaccio», Arrigo impuso el marcaje en zona y triunfó, con Baresi como líder. Aquel Milán revolucionó el fútbol.

—Vamos a lo que importa hoy, el Madrid de Mourinho ¿puede ser el cuarto de la historia?

—Sí, porque nunca tuvimos una plantilla con dos grandes jugadores internacionales por puesto y con tres delanteros del máximo nivel. Estamos construyendo un equipo y en el futuro se le juzgará. Benzema tiene 23 años y cada día es mejor. Higuaín tiene 23 años y es uno de los mejores arietes del mundo. Toda la plantilla posee un promedio de 24 años. Cristiano tiene 25 años y es el prototipo de jugador moderno, todo potencia y talento. A Ronaldo le queda todavía mucho recorrido. Lo que más destaco de él es su mentalidad ganadora. Se ha hecho un conjunto para muchos años. Hay que ver cómo evoluciona. medida que pas el tiempo deberá de ser aún más sólido.

  • Compartir

publicidad
Consulta toda la programación de TV programacion de TV La Guía TV

Comentarios:

Sigue abcdesevilla en...

Lo ?ltimo...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.