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Cultivo de quinoa del grupo Algosur / Agrónoma
Campiña sevillana

Quinoa, almendro, olivar… los cultivos que llegan pisando fuerte en este 2021

El tradicional cereal está, cada vez más, dejando paso a leguminosas como el guisante y otro tipo de siembras que demuestran más rentabilidad

14 enero 2021, 16:08

El cultivo tradicional de cereales que ha dominado muchos de los pueblos de Andalucía y Córdoba va dejando, poco a poco, paso a otras alternativas más «novedosas» y, por lo general, con gran salida comercial.

La quinoa, el cilantro y el anís están convirtiéndose, poco a poco, en cultivos cada vez más vistos en Andalucía. Así lo confirma Francisco Pérez Mazuelos, ingeniero agrícola que trabaja para la cooperativa Nuestra Señora del Rosario, de Fuentes de Andalucía.

«En esta zona de la provincia de Sevilla, al igual que en muchas otras de la parte oeste de Andalucía, se siembra mucho cereal», ha destacado. De hecho, el 80% de la superficie agrícola que pertenece a los socios de la cooperativa de Fuentes es de cereales, entre los que destacan el trigo blando, el duro, la cebada y el triticale. Además, como cultivo también muy «tradicional», hay que nombrar al garbanzo fontaniego, de gran popularidad, y al girasol.

«En los últimos años, los guisantes están teniendo bastante tirón», reconoce Pérez Mazuelos. Esta leguminosa, junto a la matalauva y la quinoa, son las grandes alternativas para las fincas de secano, opciones que están «triunfando» durante las últimas campañas.

La popular quinoa

En el caso de la quinoa, por ejemplo, el ingeniero agrícola sevillano adelanta que este año se va a ver un «récord» de superficie de siembra en Andalucía» y, por supuesto, en localidades como Marchena, La Campana, Carmona… Y, en la comarca del Bajo Guadalquivir, Algosur es una de las grandes pioneras en introducir este cultivo en la región.

El conocido como «arroz inca» está empezando a convertirse en un producto «común» en Sevilla, Cádiz, Córdoba y Huelva. De hecho, según la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos (Esyrce) publicada por el Ministerio de Agricultura, en 2020 (con datos provisionales), se han sembrado 6.166 hectáreas de quinoa en Andalucía, 2.202 de ellas en secano. En 2019, el dato era apenas la mitad, con 3.377 hectáreas totales.

Y es que la quinoa tiene cada vez un mercado más asentado. Considerado un «súper alimento», su demanda, ligada a los hábitos saludables, está creciendo como la espuma, y se prevé que, en unos cinco años, se doble su consumo europeo.

Quinoa / Agrónoma

Respecto a la matalauva (anís), se ha cultivado tradicionalmente en las provincias de Sevilla y Córdoba, pero es ahora cuando está saliendo de sus «límites» territoriales para extenderse por la provincia, como confirman desde la cooperativa Nuestra Señora del Rosario, donde cada vez más socios lo incluyen en sus planes de siembra. Según datos de la Consejería de Agricultura (2018), son los términos municipales de Córdoba y Écija (Sevilla) donde el cultivo de anís supone una mayor aportación a la economía local con 1.783 y 1.567 hectáreas, respectivamente, aunque también es significativa la presencia de esta planta en Osuna y Marchena (Sevilla) y Antequera y Ronda (Málaga).

Por otra parte, se está sembrando en la campiña sevillana cada vez más cilantro, una hierba aromática con un mercado emergente y que se utiliza como «complemento» en las cubiertas vegetales de los cultivos leñosos como el olivar o el almendro.

Mostaza blanca sembrada en la campiña sevillana / F. P. M.

Mostaza blanca

Además, la cooperativa fontaniega tiene entre su catálogo de siembras una peculiaridad: la mostaza blanca. «está sembrada en una sola finca, pero tiene un comportamiento agronómico estupendo, se comporta muy bien en estas tierras, de manera similar a la colza, y podría convertirse en una muy buena alternativa para los cultivos tradicionales de secano», asegura Francisco Pérez.

Así será el 2021: el invencible olivar

Respecto al año que acaba de comenzar, el ingeniero agrícola reconoce que la «incertidumbre» provocada por el Covid-19 y la situación económica está frenando a muchos agricultores a la hora de innovar, ya que prefieren sembrar «lo de siempre». «Se está sembrando en los últimos años mucho cultivo leñoso, olivar y almendro, todo aquel que puede lo incluye en sus siembras, y el trigo blando le está ganando terreno al duro, se está produciendo un cambio de tendencia», asegura.

Y es que el olivar no ha dejado de crecer en los últimos años. En 2020, había 1.662.801 hectáreas en Andalucía, consolidándose como el cultivo más numeroso. En 2019, había 1.652.489, lo que supone un incremento del 0,62%.

Respecto al almendro, que cada vez atrae más inversión en el mundo agro, había 185.586 hectáreas en 2019, que subieron a 195.103 en 2020.

 

 

 

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