José Bretón: ¿loco o cuerdo abominable?
José Bretón, en octubre de 2011 durante la reconstrucción de los hechos - ROLDAN SERRANO

José Bretón: ¿loco o cuerdo abominable?

El psicólogo Pedro Hernández-Guanir analiza en un libro los rincones oscuros de la mente del presunto infanticida José Bretón «para tratar de entenderlo»

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La figura de José Bretón, acusado como presunto autor del asesinato de sus dos hijos, ha generado la curiosidad que despierta lo execrable. Especialistas en indagar en la mente de los otros han tratado de explicar cómo es posible que, supuestamente, este sujeto haya cometido una atrocidad de tal magnitud: matar a sus vástagos y quemar sus cuerpos en una hoguera. Entre los interesados en proporcionar respuestas figura Pedro Hernández-Guanir, catedrático en Psicología y doctor en Pedagogía, que ha publicado el primer libro sobre el procesado, que se titula «Los pasadizos secretos de la mente. José Bretón no es un psicópata», editado por Cultiva.

El experto se pregunta si el presunto infanticida es un loco, un psicópata o un cuerdo abominable. Hernández-Guanir se apoya en los informes oficiales sobre el acusado. «Todo lo que dicen -señala el autor- es que tiene un coeficiente intelectual de 121, siendo su inteligencia bastante más elevada de la media normal, que se sitúa en la franja de 90 a 100». Además, dichos estudios concluyen que no tiene ningún tipo de trastorno mental ni de personalidad, por tanto «se eliminan rasgos patológicos, como la esquizofrenia o la bipolaridad». Así, «es una menta plenamente clara». Tampoco hay causas que expliquen una alteración momentánea de conciencia o de la memoria que justifiquen los hechos.

Entonces, si no hay trastorno mental, el psicólogo se pregunta «cómo una persona puede actuar con tanta serenidad y equilibrio, y al mismo tiempo ser el asesino de sus hijos. Ante este hecho que tanto repugna y hiere la sensibilidad humana, se busca otra explicación en psiquiatría que no sea la locura: la psicopatía».

En este sentido, el especialista refiere en su libro que algunos expertos en delitos sugieren que «estamos ante un individuo con ciertos rasgos psicopáticos o, directamente, es un ‘psicópata de libro’».

De hecho, Bretón tiene determinados rasgos de personalidad que coinciden con este trastorno, como son «su actitud fría, distante y obsesiva, con una natural facilidad para la manipulación, un elevado nivel de inteligencia y serias dificultades para aguantar que le lleven la contraria».

Sin embargo, para el escritor del libro «no se puede llegar a la conclusión de que Bretón pueda ser un psicópata, considerando que es una persona sensible, sobre todo, admitiendo un comportamiento disciplinado, metódico, cuidadoso, con limpieza extrema, siendo una persona puntillosa y detallista hasta el límite de lo obsesivo».

Aplastado por su coraza

Así, según Hernández-Guanir, el presunto asesino «no es un psicópata ni un enfermo con trastornos mentales que se ve condenado a matar. Es un machista, sin más, condicionado por una cultura y unos valores determinados». No acepta la realidad tal y como es y pretende que su «yo» se imponga.

De este modo, «José Bretón no es más que un ejemplo de una persona que mata para querer defenderse y reafirmarse ante el mundo».

El final de la historia -continúa el especialista- «es el final de la sonrisa de unos niños, es el dolor imborrable de una madre, y es el caos disfrazado de silencio de un hombre que, a pesar de luchar contra todos los enemigos, ha sido aplastado por su propia coraza oxidada».